Un fin de semana con un chico ahogado y turistas bañándose sin guardavidas

Penco: ‘no pasó otra desgracia porque Dios se dio una vuelta el fin de semana por acá’

El domingo pasado, un niño de 13 años falleció ahogado en la playa "Los Tomates" en La Bianca. Se trata de una playa no habilitada por la fuerte correntada y los pozos. Pero Luis Penco, secretario general del Sugara (Sindicato Unidos de Salvavidas de la República Argentina), dijo que eso piodria haber ocurrido en cualquiera de las playas habilitadas dado que no hubo nadie cuidando a los bañistas. De hecho, manifestó que desde el 1º de noviembre que están listos para comenzar a trabajar, pero no los llamaron hasta ahora. Y hubo muchos concordienses y turistas bañándose durante los tres días del fin de semana largo en playas sin presencia de guardavidas. “No pasó otra desgracia porque Dios se dio una vuelta el fin de semana por acá”, dijo. En Concordia hubo nueve playas sin guardavidas con gente adentro.

Los guardavidas se declararon en estado de asamblea.

El titular del Sugara envió el pésame a la familia del joven fallecido que vive en el barrio San Pantaleón. No obstante, dijo que una escena similar pudo haber tenido lugar en la Nébel, en Los Sauces o en las playas del Lago. “Ninguna tenía los servicios de guardavidas con el calor, el fin de semana largo y gente bañándose en todos lados”, señaló.

Penco manifestó que la municipalidad no puso el servicio de guardavidas en un fin de semana largo en una ciudad ‘que pretende ser turística’. “Tremenda contradicción”, dijo. “Hubo un 99 % de ocupación en Concordia”, dijo el guardavida para graficar la cantidad de gente que acudió a la ciudad.

De la misma forma, puso de relieve que la municipalidad comenzó a exigir a los natatorios privados la presencia de guardavidas. “Como corresponde porque para eso tiene el poder de policía”, aclaró. “Pero la municipalidad no lo pone”, indicó.

“Todo este estado de situación hace que los compañeros estén muy nerviosos, muy angustiados. No hay ninguna definición en cuanto a cuando comenzamos. Entonces, en asamblea, se resolvió declararse en estado de asamblea y movilización. Tendremos reuniones casi todas las noches en el sindicato y ahí se van a tomar decisiones día a día”, expresó.

“Hace más de un mes presentamos un expediente a la municipalidad sugiriendo el comienzo de la temporada el 15 de noviembre para terminar el 15 de abril”, dijo penco. Si el municipio hubiera accedido, hubiese habido cobertura en los balnearios este fin de semana largo que finalizó ayer. Además, queda Semana Santa también incorporado al periodo de vigencia de los guardavidas de cinco meses, plazo estipulado por ley nacional para que los guardavidas tengan sus aportes en debida forma para la jubilación.

No obstante, no fue lo que sucedió. Penco estima que probablemente comiencen el próximo fin de semana del 23 de noviembre. Y deberán trabajar hasta el 23 de abril. pero si arrancan el 1º de diciembre, deberán trabajar hasta el 30 de abril. Eso incluye 15 días de temperaturas poco recomendables para sumergirse en el agua y se hace innecesaria la presencia de los bañeros en las playas.

“Arranquemos cuando hace calor y terminemos cuando está terminando el calor. Lo que vamos a exigir a la municipalidad es que cumpla con los cinco meses. Hay un montón de conquistas laborales que ningún gremio está dispuesto a ceder por un acto de dignidad con el trabajador. Pero si vamos a empezar a restar derechos en vez de conservar o conseguir los pocos que se tiene, parece que votamos a Macri. Si empezamos a retroceder, entonces nos equivocamos: en vez de votar a Fernández votamos a Macri. Me parece que no es así”, dijo.

Además, Penco destacó que los guardavidas entrenan tres meses antes de comenzar a trabajar además de realizar capacitaciones todo el año. “Compramos kayaks y handys para incorporar al operativo. La municipalidad no ofrece nunca, salvo el concejal Iván Alalí, que rescató el gesto de él, el resto del funcionariado municipal, desde el intendente para abajo, no apareció a apreciar el enorme esfuerzo de este sindicato con el aporte de los mismos afiliados comprando para hacer un buen servicio para los vecinos y los turistas”, indicó.

El año pasado, trabajaron con 64 guardavidas. Y se pusieron de acuerdo con la intendencia para restar un guardavida de cada playa para atender península Soler en el Lago donde no había servicio. “Era una playa que estaba a la deriva. No la atendía la Codesal porque no tenía recursos ni la municipalidad porque no tenía más gente”, dijo. De hecho, en Semana Santa sacaron del agua a dos chicos y un mayor de edad que se habían dado vuelta en un kayak en esa playa. Por eso, este año el Sugara quiere sumar cinco guardavidas para llegar a 69 y distribuirlos en las nueve playas.