El Primer Diario Digital de la Región de Salto Grande
Entre Rios 528 - Locales 4 y 5 - Tele-Fax: (0345) 422-1044
Concordia - Entre Ríos - Argentina
Nos han visitado: 30936 personas. - Miercoles, 23 de Abril del 2014 
Judiciales
correo
Avísele a un Amigo
16/04/2013 - 06:52:50 -  6' 58" - 393 visitas
Uno de los acusados es el dueño del campo COCINA DE COCAINA EN PARANA : Policías dieron detalles en sus testimonios de ayer Continúa el juicio por el caso de la cocina de cacaina encontrada en un campo en las afueras de Paraná por el que están acusadadas tres personas, entre ellos el dueño de la propiedad. Ayer en sus testimonios, policías dieron detalles de la tapera donde estaba la cocina de cocaína. En rigor, fueron tres los efectivos policiales que contaron con precisión el cuadro que se encontraron al ingresar a una precaria construcción donde funcionaba el laboratorio clandestino en el Acceso Norte. También declararon testigos civiles del procedimiento. Tres policías que participaron del allanamiento en el campo donde se halló una cocina de cocaína declararon ayer ante el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Paraná, que juzga a tres personas por la instalación de un laboratorio clandestino para la producción y comercialización de estupefacientes en el acceso norte de la capital entrerriana.
Los efectivos de la Dirección de Toxicología de la Policía de Entre Ríos explicaron con un alto nivel de detalle y precisión el cuadro que se encontraron al ingresar a una precaria construcción ubicada a unos quinientos metros del casco principal de un campo de la firma Furno-Bioletti SRL, aquel 11 de agosto de 2011.

Cada uno a su turno contaron que tras romper la cadena que tenía la puerta de ingreso a la tapera, descubrieron la estructura de un laboratorio clandestino de producción de estupefacientes: 26,7 kilos de clorhidrato de cocaína, 3,5 kilos de pasta base, material de corte, un quemador industrial, coladores, un rayador, espátulas, moldes, bolsas de nylon, guantes, barbijos, máscaras, cintas de embalar, balanzas digitales y otros elementos, pero también restos de pasta base y polvo blanco diseminados en los distintos ambientes. Afuera de la tapera, en un pozo ciego de escasa profundidad, encontraron también bidones y botellas de acetona ocultos en bolsas de consorcio color negro, sujetos con cinta de embalar.

Asimismo, ayer, en la sexta audiencia del juicio, estuvieron presentes Félix Crous, de la flamante Procuraduría Adjunta de Narcocriminalidad (Procunar), y Federico Laborde, director del Registro de Precursores Químicos de la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar), quien se llevó las botellas y bidones de acetona que se hallaron en el campo para tratar de determinar el origen de los elementos que se utilizaban para la producción de cocaína, a pesar de que tenían borrados los números de lote.

El juicio tiene como imputados a Vicente Bioletti, el dueño de la casa-quinta en la que se encontró la cocina de droga; Ramón Ángel Palavecino, que era cuidador de la propiedad y vivía en una casa dentro del mismo predio; y José Roberto Sterz, que acumula una condena por contrabando y narcotráfico. En tanto, un cuarto imputado desde el inicio de las investigaciones, Claudio Pascual Luna, permanece prófugo.

En la audiencia de ayer también declararon los testigos civiles del procedimiento en el que fue demorado Luna, cuando se conducía a bordo de un Peugeot 206 por calle Walter Grand, desde el campo hacia el acceso norte, presuntamente trasladando panes de cocaína que habría desechado al ver el control policial. “El auto venía desde el casco de estancia”, enfatizó el policía Miguel Princich.

Ludmila Dalmolín y Justo Méndez, por su parte, señalaron que cuando llegaron al operativo Luna ya estaba a disposición de la Policía, esposado dentro del vehículo. Según dijeron, llevaba consigo un teléfono celular y una suma de dinero que estimaron entre 1.000 y 2.000 pesos, aunque cada uno dio cifras distintas y tampoco los policías coincidieron en un monto. “Estaba tranquilo, no dijo ni una palabra”, aseguraron ambos.

Sin embargo, el relato de los testigos contradijo a los policías que habían señalado que Luna fue trasladado a la Dirección de Toxicología, luego a la Comisaría Quinta y finalmente liberado, en horas de la madrugada, previo al allanamiento del campo. Dalmolín y Méndez no pudieron precisar si Luna quedó a disposición de la Policía o fue liberado ahí mismo, en el acceso norte.

Otro testigo que compareció ayer fue José Merlini, un joven amigo de las hijas de Bioletti que frecuentaba el campo. El muchacho defendió al empresario, al que calificó como “familiero”, “muy bueno”, “solidario” y como alguien que “comparte todo con sus amigos”. Asimismo, cargó las tintas contra Palavecino, a quien tildó de “ignorante” y “alcohólico”. El joven enfatizó que “todo esto pasó por una persona que no supo cuidar el lugar como correspondía”, en referencia, otra vez, al casero del campo.

Un elemento importante que aportó Merlín, además, fue el referido a las prensas hidráulicas que se habrían utilizado como moldes de los panes de cocaína: “Moncho era el que siempre la usaba”, dijo llamando al casero por su apodo.

“Casi no hay condenas por la producción de estupefacientes”
Félix Crous fue designado recientemente a cargo de la Procuraduría Adjunta de Narcocriminalidad (Procunar), una unidad fiscal especializada en la lucha contra el tráfico de estupefacientes. Ayer estuvo en Paraná, acompañando al fiscal José Ignacio Candioti, y tras la audiencia dialogó con El Diario.
–¿De qué se trata esta nueva unidad fiscal de lucha contra el narcotráfico y qué tipo de acciones desarrollará?

–Recién nos estamos instalando y haciendo desarrollos propios para tratar de sistematizar la información que ya tiene el Ministerio Público y para mejorar los datos que vayamos consiguiendo en el futuro; también estamos trazando vínculos con otros organismos del Estado y la comunidad para contar con información que ya tengan sistematizada y recibir las impresiones sobre este tema de distintos actores; nos hemos reunido con intendentes de distintos puntos del país que están muy atravesados por la problemática; estamos encima de lo que va sucediendo en Rosario (la causa que involucra al ex jefe de Policía de Santa Fe, Hugo Tognoli); y estamos interviniendo de acuerdo a lo que exige cada una de las causas en juicios importantes, como este, que ya venían en curso cuando se creó la unidad y en los que merece la pena intervenir.

–¿Qué tiene de particular este juicio que motive su presencia en Paraná?
–Es un juicio por fabricación de estupefacientes, que es una de las modalidades poco comunes entre los tipos penales que se verifican en los juzgados federales del país, y es la verificación de la comisión de un delito que tiene que ver con una fase importante de la cadena de producción y comercialización de estupefacientes, que es precisamente la fase de producción. De hecho, casi no hay condenas por la producción de estupefacientes en el país y por eso también queríamos estar cerca.

Por otro lado, me interesaba conocer en detalle las características del proceso que se realizó y, en ese sentido, me voy muy bien impresionado por el trabajo de la Policía de Entre Ríos respecto de cómo resolvieron la intervención inicial y sobre el modo en que la Justicia reaccionó ante esa intervención, si bien el azar tuvo mucho que ver en la detección del lugar, y la mala suerte de quienes estaban produciendo el estupefaciente.

Hay una cantidad de elementos que nos permiten sacar conclusiones y proyectar de qué modo trabajar ante una circunstancia de este tipo y sugerir líneas de trabajo a las fuerzas de seguridad, como para comprender qué puede estar sucediendo con la producción de estupefacientes en esta escala a nivel nacional.
–¿Qué impresión se lleva de la audiencia que presenció?

–Yo soy un observador distante, pero creo que en la jornada de hoy (ayer) consolidó el cuadro probatorio con el que se llegó al juicio. El caso también es de interés para el Sedronar, porque cada vez que aparecen precursores químicos es importante testear la eficacia de la trazabilidad de los precursores, es decir, los recursos administrativos para su seguimiento, tratando de minimizar la posibilidad de que sean utilizados para este tipo de delitos.
No se han hecho comentarios sobre esta Noticia todavía. Click aquí para enviar su comentario.
nada
 
Al rellenar este formulario y enviarlo, estás acordando no publicar material abusivo, obsceno, vulgar, de odio, amenazante, orientado sexualmente, o ningún otro que de alguna forma viole leyes vigentes.
Para garantizar estas condiciones, tu comentario será revisado por el webmaster antes de ser publicado.
 
 
   
nada
Publicaciones Debate y Opinion
Diario Junio Digital - (c) 2003
Director: Claudio Gastaldi
e-mailcgastaldi@diariojunio.com.ar
Concordia - Entre Ríos - Argentina