Como en gran parte de los casos, la violencia que ejercía Laurta sobre Giardina databa de mucho antes del asesinato. En 2022, cuando Pedro, el hijo que compartían, tenía casi tres años, la joven se instaló en Montevideo. Sin embargo, por temor, un año más tarde se volvió para Córdoba.
Ese mismo año, ella lo denunció por «violencia física, económica, psicológica, verbal y sexual», motivo por el cual se dictó una restricción de acercamiento por cuatro meses. Además, se le puso a disposición un botón antipánico, aunque nunca lo retiró «por motivos personales».
Sin embargo, el 9 de enero de 2024 Laurta apareció a metros del hogar de Giardina y la confrontó cuando volvía de comprar. «Vi que en la esquina de mi casa se encontraba una camioneta Toyota Hilux color blanco estacionada de una manera inusual. Se bajó Pablo, quien yo desconocía que se encontraba en Argentina. Me crucé de vereda y comencé a gritar a un vecino de la zona para que me ayude y que llame a la Policía. Pablo me pedía hablar, que me acercara a él para conversar. Yo tenía mucho miedo», declaró entonces la mujer.
Luna fue auxiliada por una pareja que pasó en su auto y que la acercó hasta su casa. Por su parte, Laurta escapó en la Hilux.
No obstante, un vecino reveló que había visto al uruguayo en el techo de la casa de Giardina desde las 9 de la mañana y que había dejado allí varios objetos al lado del tanque de agua.
Incluso, otro testigo aseguró que allí «orinaba, defecaba y dormía», y que esto habría ocurrido durante «dos o tres días».
Cuando la Policía llegó al lugar, encontró botellas de agua, un buzo blanco con capucha, un toallón, una trincheta y un encendedor. Los efectivos policiales persiguieron al hombre, hasta que lograron detenerlo cuando chocó su camioneta. Al respecto, Laurta se excusó: «Estaba allí solo para mirar a mi hijo».
Laurta estuvo detenido preso 28 días, desde el 9 de enero hasta el 8 de febrero de 2024, en la Unidad de Contención del Aprehendido (UCA). Recuperó la libertad luego de un motín que se llevó adelante en la cárcel por las malas condiciones en las que estaban alojados.
Fuente: Ambito Financiero, Concordia Policiales


