Las cesantías no solo afectan a Tránsito: las UOEMC inicia el viernes un quite de colaboración por 190 contratos no renovados en varias áreas

La imagen es elocuente. Una decena de inspectores de Tránsito están sentados, con pancartas y bombos, en uno de los ingresos al ex Policlínico Ferroviario: son los contratados a los que no se les renovó el contrato. Mientras tanto, una fila de 30 personas aproximadamente espera en la entrada a la Central de Tránsito para que les entreguen la licencia de conducir. El trámite es lento: solo quedan dos personas de las cinco que se encargaban de suministrar los registros. Entre las personas que espera se encuentra Miguel Ángel Bozzolo, una persona de 70 años con CDU (Certificado Único de Discapacidad), con antecedentes de un ACV (accidente cerebrovascular), sentado en una silla. La decisión de desprenderse de los empleados impacta de lleno en la atención al público: los ciudadanos deben esperar dos o tres horas para hacer el trámite. En el muro que da a la calle están los integrantes de la UOEMC (Unión de Obreros y Empleados Municipales de Concordia), quienes acompañan a los despedidos. El viernes habrá un quite de colaboración en todas las áreas del municipio en solidaridad con los despidos. El argumento del Ejecutivo, cuidar los recursos de las arcas municipales, es rechazado de plano. “Yo le diría al intendente que ahorre en los sueldos de los más de 100 y pico de funcionarios que tienen sueldos de más de $ 2 millones para arriba y no en contratos de $ 500.000 que no hacen la diferencia para el municipio”, expresó Pablo Almuzara, secretario adjunto de la UOEMC, a DIARIOJUNIO.