Reunión en el Concejo Deliberante sin avances

La cuarentena no se flexibiliza para los paseos de compras y los locales empiezan a vaciarse

Esta mañana, los propietarios del paseo de compras ‘Las Palmeritas’ y de la galería ‘La Pituca’ se reunieron con el presidente del Concejo Deliberante, Daniel Cedro. En el encuentro, los responsables de ambos paseos comerciales pidieron la reapertura.  Ricardo Yelín, administrador de Las Palmeritas, indicó que, de un total de 150 locales, desde que comenzó la cuarentena más de 30 quedaron vacíos. “Entre tres y cuatro comercios semanales vienen a darse de baja”, explicó Yelín a DIARIOJUNIO. En tanto, la respuesta del Concejo no fue muy alentadora. Cedro les explicó que hay un decreto nacional de necesidad y urgencia que expresamente prohíbe la apertura de shoppings y paseos de compra. No obstante, les pidieron protocolos para intermediar en pos de una eventual autorización a futuro. Mientras tanto., Yelín dijo que los puesteros salen a vender la mercadería a la calle, puerta a puerta, con todos los riesgos sanitarios que eso implica. La dicotomía entre salud y economía se presenta con toda crudeza.

La quinta parte de los locales que estaban abiertos antes del 20 de marzo de Las Palmeritas cerró definitivamente. “Están vendiendo la mercadería por Internet. Se quedan sin mercadería y ya no tiene sentido seguir alquilando cuando no tienen para vender”, indicó Yelín. En consecuencia, mientras más se prolongue la situación, mas locales cerrarán sus puertas. “No logro que lo entiendan en la intendencia. Es una cuestión de tiempo: después son pocos los que van a quedar en condiciones en condiciones de seguir trabajando”, manifestó.

En tanto, Cedro sostuvo que les plantearon que se trata de una cuestión que no está permitida por un decreto nacional. “Les planteamos igual que nos acerquen los protocolos que ya lo habían acercado al Ejecutivo y nosotros vamos a tratar de intermediar, de ver tanto en el Ejecutivo acá como en la Provincia, como hacemos para seguir el trámite de una eventual autorización”, dijo.

En Las Palmeras un alquiler de un puesto cuesta $ 8.000 mas las expensas. “En $ 10.000 u $ 11.000 todo”, dijo Yelín. “Depende de la antigüedad: hay algunos que pagan menos porque están desde antes y tienen contratos viejos”, señaló. En estos momentos, no se cobra el alquiler. “Se dejó de cobrar sino no queda nadie”, expresó. Solamente se exigen las expensas pero solo un 20 % la abonan de los que quedan en pie. “El resto no puede pagar. En algún momento cuando reabran la pagarán”, dijo.

Cedro dijo que la traba para que puedan intermediar desde el municipio es el DNU. Se trata de una actividad, como la de los paseos de compra, que está sumamente limitada. La situación cambiaría si el Ejecutivo nacional flexibiliza ese decreto en las provincias donde no hay circulación comunitaria del coronavirus como Entre Ríos donde desde hace una semana no se reportan casos nuevos.

En total, en Las Palmeritas alrededor de 150 familias, por lo menos antes del inicio de la cuarentena, dependían del paseo. Pero ese número aproximadamente representa un tercio del total de feriantes de la ciudad: Las Pulgas tiene 90 puestos, Las Saladitas (La Bianca) 40, Galería La Pituca 30 y Galería Stylo otras 70, según contó  Yelín. “Contá todos los paseos que no dejan habilitar estamos hablando de 400 feriantes”, dijo.

En esa cuenta no se incluyó el paseo Plaza Concordia ubicado frente al Cine Odeón. El jueves pasado, ingresó una nota al Concejo pidiendo reabrir. Cedro explicó que en ese caso no se presentó ningún protocolo. Solamente se requerpia a las autoridades que hagab una visita para una posterior reapertura pero no se mencionó la existencia de algún protocolo.

Yelín sostuvo que la situación de Las Palmeritas es diferente a la de los demás paseos. “Nosotros tenemos pasillos mucho más anchos. Mucha más ventilación, sistema de cámaras para monitorear que no se acumule gente en algún pasillo. Tenemos una calesita y un pelotero que no los habilitaríamos igual que al comedor”, expresó. Además, Yelín narró la situación de la galería mencionada ubicada en calle Entre Ríos, entre Buenos Aires y Roque Sáenz Peña, quien estaba en la reunión y recalcó que no pueden abrir mientras que las demás como San Martín o Entre Ríos están abiertas.”No supieron responderle porque a ella no y las otras sí”, dijo.

El 8 de mayo, desde Las Palmeritas presentaron un protocolo a la intendencia y a la Provincia. “Es mucho mejor que el Carrefour y que muchos otros”, dijo. Según explicó Yelín, se establecen estaciones sanitarias, reglas de convivencia en los locales (prohibido el mate), cantidad de personas como máximo dentro de los locales entre vendedores y clientes, señalización, alcohol en gel en los locales, un solo lugar de entrada y otro de salida para que no se crucen los visitantes, probadores clausurados, etc. Incluso se estipuló la toma de temperatura previa al ingreso. Es más, Yelín dijo que se había comprado un termómetro laser para tomarla a distancia y ya lo habían empezado a utilizar antes de que comience la cuarentena el 20 de marzo “Se usó una semana y quedó guardado”, indicó.

“Acá hay bienes en litigio como lo hay en todo. Está la salud y la cuestión económica. Son las dos cuestiones y hay que optar por una o por otra. Es obvio que con el paso de tiempo la situación económica cada vez se complica más. Y ante eso, no es para todos los sectores entendible cuando se privilegia uno u otro bien”, recalcó Cedro.  El edil recalcó que en este tipo de coyuntura, con una pandemia que causó 8.800 contagios y 292 fallecimientos solo en Argentina, se deben priorizar cuestiones generales antes las situaciones particulares. “Esto me arece que se está haciendo cada vez más evidente en la sociedad”, dijo.

Más adelante, el administrador de dijo que el intendente Alfredo Francolini les expresó que el Presidente de la Nación los tiene que habilitar como paso previo para darle el visto bueno a la reapertura. “Estamos en un teléfono roto y se corta. Pienso que hay que asumir una responsabilidad que nadie quiere hacerla. Pero el no asumir esa responsabilidad está dejando a un montón de familias sin trabajo”, recalcó.

“Ahora les voy a decir a los inquilinos en la situación en la que estamos y ellos decidirán qué hacer. La situación de ellos es muy desesperante: dos meses sin generar ingresos no hay quien soporte. Y esta gente no tiene adonde recurrir. Muchos ya vendieron y no tienen para vender cuando vuelvan. Muchos venden en la calle con todos los riesgos sanitarios, puerta a puerta. A precios muy bajos porque venden para comer, no para reponer”, dijo.