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APYME rechaza la reforma laboral y advierte que agravará la crisis de las pequeñas y medianas empresas
La Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (APYME) expresó nuevamente su rechazo integral a la llamada Ley de Modernización Laboral, más conocida como “reforma”, a la que el Gobierno buscará dar sanción definitiva este viernes en el Senado de la Nación.

A través de un comunicado difundido este jueves 26 de febrero, la entidad sostuvo que la norma —conocida públicamente como “reforma laboral”— no generará un entorno favorable para el sostenimiento del sector, que representa más del 99% de los establecimientos del país. En ese sentido, cuestionó las reiteradas alusiones oficiales a supuestos beneficios para las pequeñas y medianas empresas y aseguró que “ninguno de los cambios que se busca sancionar significa un entorno favorable” para el amplio entramado productivo nacional.
Como ejemplo del contexto económico actual, APYME mencionó el caso de FATE y de “muchas otras grandes firmas que están cerrando sus puertas y despidiendo a cientos de empleados”. Para la entidad, la reforma está “pensada para acompañar una política de destrucción de la economía productiva en el país, no para su mejora”.
En el documento, la organización remarcó que las pymes se encuentran entre las principales víctimas del actual modelo económico, ya que carecen de recursos para reconvertirse o migrar de actividad. “Quedan afuera del mercado junto con sus trabajadores”, advirtió.
Uno de los puntos más cuestionados es la creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL). Según APYME, facilitar los despidos no generará más empleo, sino que producirá el efecto contrario. Además, señaló que la baja salarial derivada de la reforma implicará una mayor pérdida del poder adquisitivo, lo que impactará directamente en el mercado interno, principal sostén de las pymes.
La entidad también alertó sobre el destino de las contribuciones patronales. De acuerdo al comunicado, el 2,5% de los aportes de las pymes (y el 1% de las grandes empresas) pasarán a ser administrados por entidades privadas autorizadas por la Comisión Nacional de Valores para fondear el FAL. Esto, afirmaron, restará recursos al fisco necesarios para el pago de jubilaciones, agravando la caída del consumo.
Asimismo, APYME cuestionó la posibilidad de avanzar hacia la negociación colectiva por empresa. En su visión, esto implicará una “carrera regresiva”, donde será más competitivo el empresario que acuerde menores ingresos para sus trabajadores, en lugar de aquel que invierta en productividad, capacitación e innovación.
En el tramo final del documento, la organización sostuvo que si bien es necesario actualizar aspectos de la legislación laboral, no se puede acompañar una reforma que, a su juicio, profundizará el atraso y la precarización del tejido productivo nacional.
“Lo que necesitamos las pymes es revertir el actual modelo económico, basado en el achicamiento del mercado interno, las importaciones indiscriminadas, las subas de tarifas y un régimen impositivo que castiga al que contribuye y premia al que evade”, expresaron.
Finalmente, APYME advirtió a los senadores y senadoras que el desarrollo no llegará a partir de la quita de derechos adquiridos, sino mediante un proyecto de industrialización con innovación tecnológica, inclusión social y soberanía nacional. En un escenario internacional cada vez más proteccionista, la entidad llamó a “cuidar las fuentes de empleo, la industria y los recursos estratégicos”, y cuestionó lo que definió como una política que expone a la Argentina a la “depredación de grandes corporaciones locales y extranjeras”.
El comunicado lleva la firma de Julián Moreno, presidente de la entidad, y de Juan José Sisca, secretario general.

