Audiencia de apelación por la prisión preventiva de 25 días

Caso Benedetto: el juez Mariano Caprarulo debe resolver varios planteos de la defensa de Benedetto

José Luis Romero, abogado defensor del ex encargado del Parque San Carlos, Maximiliano Benedetto, detenido en la Unidad Penal N° 3 por varios delitos como lesiones agravadas por violencia de género, grooming y abuso sexual, planteó tres agravios en una audiencia de apelación llevada a cabo esta mañana en Tribunales. El Juez de garantías Mariano Caprarulo, no resolvió y se tomó plazo hasta mañana para emitir su dictamen, según pudo saber DIARIOJUNIO.

“Primero Romero planteó que el Juez de Garantías no se expidió sobre la extinción de la acción penal respecto del hecho N° 2 que era el de Agustina Centurión, el delito de grooming. En segundo lugar, la inexistencia de los riesgos procesales tanto del peligro de fuga como de entorpecimiento”, explicó el abogado querellante Diego Briceño.

“En tercer lugar, el agravio que manifestó es que el plazo de prórroga de la prisión preventiva que se dio en la última oportunidad de 25 días no se haya declarado con carácter improrrogable. Romero quiere que, si no le dan la libertad o la domiciliaria a Benedetto, el último dictado de prisión preventiva de 25 días se dé con el carácter de definitiva o improrrogable. Es decir que cuando se venzan esos 25 días ni la fiscal ni las querellas constituidas podamos pedir una nueva prórroga”, sostuvo.

La exposición formal de su ex pareja por lesiones físicas fue lo que desató un vendaval de denuncias hacia Benedetto de chicas que contaban como a través de una cuenta falsa en Instagram y una oferta laboral, las convocaba para trabajar en eventos turísticos de Concordia (incluso a menores) previo intercambio de fotos en ropa interior, citas y encuentros, entre otros menesteres. E independientemente de si aceptaran o no el puesto, luego las acosaba con mensajes de todo tipo y mediante cualquier dispositivo.

Todo ello avanzó en una investigación judicial a cargo de la fiscal Evelina Espinosa, que incluyó allanamientos en su domicilio, el de sus padres y en la oficina que tenía en San Carlos. El secuestro de material relacionado y las horas de testimonios escuchados entre otras pruebas irrefutables, decantaron en una orden de detención y la posterior imputación por los delitos de grooming, lesiones leves y abuso sexual, en un caso con acceso carnal y en una menor de edad.