En la zona del Perilago

Concordia: la primera aula sustentable del país tiene fecha de inauguración

El 1º de octubre, se inaugura en Concordia la primera aula sustentable del país, así lo confirmó Mariana Acosta, educadora ambiental e integrante de la Asociación Civil sin fines de lucro “Luz del Ibirá”. Según explicó Acosta, el aula tendrá la función de educar en la conservación ambiental a través de viveros de plantas nativas, el aprovechamiento y rescate de comestibles silvestres y no convencionales para mostrarle a la gente todo el potencial alimentario que está al alcance de la mano, hacer actividades de senderismo guiado y enseñar dispositivos que después se pueden replicar en las escuelas como las huertas circulares o los hoteles de insectos. El aula, entre otras cosas, cuenta con invernaderos integrados a la estructura y también un observatorio astronómico para aprender cómo los movimientos de los astros se relacionan con los fenómenos de la naturaleza.

“Este es un proyecto que tenemos en conjunto con la organización internacional TAGMA que ya tiene proyectos de la misma índole en otros países como Uruguay, Colombia, Perú y Ecuador. El año pasado eligieron hacer esta iniciativa en alguna ciudad de Entre Ríos, entre muchas organizaciones postuladas, fuimos quedando nosotros como asociación civil para construir la primera aula sustentable para la educación ambiental de Argentina. Ellos buscaban una organización sin fines de lucro, que trabajara aspectos de la educación ambiental, que tuviera trayectoria y, sobre todo, que pudiera trabajar en forma articulada con otras instituciones.” 

Acosta explicó que “se establecerán actividades y jornadas para todas aquellas instituciones que quieran acercarse para interiorizarse sobre la educación ambiental. Vamos a explicar cuestiones de agroecología y conservación, mostrar los dispositivos, hacer actividades de senderismo guiado y también enseñar algunas cosas que después se pueden replicar en las escuelas como son las huertas circulares o los hoteles de insectos. El aula es una herramienta pedagógica y por eso tiene invernaderos integrados a la estructura y también un observatorio astronómico para ver cómo se relacionan los movimientos de los astros con los fenómenos de la naturaleza.”

La construcción del edificio educativo se realizó a través de talleres de Bioconstrucción, acorde a la modalidad de construcción colectiva de voluntarios de la organización TAGMA. El financiamiento es de la empresa DirecTV y el diseño del proyecto corresponde a “A77 Estudio” de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo (FADU) de la Universidad de Buenos Aires (UBA), también hubo colaboración local del arquitecto Luis Ríos, participación del INTA a través del Ingeniero Martín Sánchez Acosta y Ciro Mastandrea, de la Municipalidad de Concordia a través de Desarrollo Urbano, UDAAPA, Dirección de Relaciones Internacionales. Se contó además con el apoyo de Dirección Departamental de Escuelas de Concordia y el Consejo General de Educación del Gobierno de Entre Ríos.

Además hubo colaboración de Bomberos Voluntarios para el suministro de agua durante la etapa de construcción y CeDeFi (Centro de Desarrollo Foresto Industrial) que sumó mano de obra para la realización de las aberturas del aula.  

También empresas privadas colaboraron con el proyecto, por ejemplo, la firma Rotoplas donó los tanques de agua y, por su parte, la empresa local, Rigelec, donó paneles solares.