Pensar para Educar, por Tekoá

El 12 de octubre, Colón, no descubrió nada

“En 1492, los nativos descubrieron que eran indios, descubrieron que vivían en América, descubrieron que estaban desnudos, descubrieron que existía el pecado, descubrieron que debían obediencia a un rey y a una reina de otro mundo y a un dios de otro cielo, y que ese dios había inventado la culpa y lo vestido, y había mandado que fuera quemado vivo quien adorara al sol y a la luna y a la tierra y a la lluvia que la moja”.

Eduardo Galeano

El 12 de octubre no fue el descubrimiento de América, Colón no tenía idea donde iba, estaba buscando la China, y llega a este continente. La idea de descubrimiento se relaciona con que los europeos entienden que las cosas empiezan a existir cuando ellos las conocen.  América tiene una historia previa.  Lo que comienza en 1492 es un genocidio. Los nativos habían desarrollado culturas con otra forma de vida, con otro trato con la ecología, con el medio ambiente, que fueron destrozadas violentamente por la irrupción de la conquista.

 Colón fue un invasor sin saber que lo era. No va a descubrir porque, en todo caso, lo que él estaba descubriendo era una ruta.  No tenía la intención de descubrir un nuevo continente… El "Almirante de la Mar Océana" vivió y murió apegado a la "asiatiacidad" de esto que por comodidad (y consenso) vamos a llamar "América". En el primer viaje, los nativos son "indios", emisarios del Gran Kahn. No lo inventa, lo ve así. En el segundo viaje, la "evidencia" ya es de corte jurídico: le hace afirmar y firmar a toda la tripulación bajo serias intimidaciones que la isla de Cuba es Tierra Firme. Lo del tercer viaje es más audaz: desconcertado por el dulzor de las aguas del río Orinoco (y un poco decepcionado por no encontrar el paso hacia el Índico) construye una interpretación fabulosa y antigua: ha llegado al Paraíso Terrenal y la Tierra ya no es redonda, sino que tiene forma de pera (…).

El concepto "indio" (resultado del equívoco inicial) no es una denominación geográfica, ni étnica, ni clasista. Es la denominación del vencido. Tras ese "genérico" se borraron las múltiples identidades originarias.[1]

El 12 de octubre en América se recordaba la llegada del marino genovés, con la Pinta, la Niña y la Santa María y la respuesta histórica no se hacía esperar, su significado era la llegada de la civilización a este continente.

No fue hasta mediados del siglo XX cuando la fecha comenzó a destacarse en el calendario, rescatada por un antiguo alcalde de Madrid y entonces presidente de la Unión Iberoamericana, Faustino Rodríguez San Pedro, que trató de instaurarla como celebración nacional en España y en los países latinoamericanos. La bautizó como “Día de la Raza” en un intento de que sirviera, dijo en 1913, "para exteriorizar la intimidad espiritual existente entre la Nación descubridora y civilizadora y las formadas en el suelo americano".

 En los años sesenta, en España, la dictadura modificó el nombre por Día de la Hispanidad:  "Es anhelo tradicional del pueblo español el ver anual y solemnemente conmemorado el aniversario del descubrimiento de América. Ninguna otra hazaña alcanza tanta grandeza", dice el decreto del franquismo fechado el 10 de enero de 1958. En 1981, ya en democracia, se ratificó ese título, pero en 1987, durante el gobierno de Felipe González, una ley establecía el 12 de octubre como el día de la “Fiesta Nacional de España”.

En América Latina, se siguió denominando el “Día de la Raza” hasta entrado el siglo XXI. En Bolivia, con Evo Morales, primer presidente indígena, se cuestionó desde el poder el nombre de la celebración. Así, para algunas comunidades y corrientes políticas, se resignifico el nombre a favor de los que sobrevivieron a la conquista iniciada en 1492.

El pueblo mapuche, de Chile y Argentina, cambió la festividad del 12 de octubre de celebración a conmemoración “del encuentro trágico que supuso para los pueblos indígenas, a los que despojaron de sus tierras, esclavizaron y asesinaron”.

En nuestro país, este acontecimiento histórico fue celebrado durante mucho tiempo, también, como el “Día de la Raza” en consonancia con las aportaciones documentales provenientes y digitadas desde España, ya que se ponía en valor el hecho de que una cultura predominante europea haya desembarcado en suelo americano. No hace mucho tiempo, se cambió por el “Día del Respeto por la Diversidad Cultural”. En Ecuador pasó a llamarse “Día de la interculturalidad y la Plurinacionalidad”. En Nicaragua y Venezuela se denomina “Día de la Resistencia Indígena” y Perú celebra el “Día de los Pueblos Originarios y del Diálogo Intercultural”. En Bolivia se renombró como “Día de la Descolonización”. En Perú celebran el “Día de los Pueblos Originarios y del Diálogo Intercultural”. Costa Rica, antes, en 1994, pasó a conmemorar el 12 de octubre como “Día de las Culturas”. En Chile, una ley del año 2000 lo llama “Día de Encuentro de Dos Mundos”. Por su parte, Brasil lo celebra como su fiesta nacional bajo el nombre de “Día de Nuestra Señora Aparecida”, patrona del país, o “Día del Niño”. El primero, con una fiesta religiosa que no se relaciona con la llegada del genovés.

La nueva simbología que tiene esta fecha es justamente entender que son muchas culturas, cada una es diferente y tienen valor en sí mismas. Es entender que la cultura no es solamente la occidental y cristiana, sino que América es diversa.

Si bien se ha resignificado el nombre, desde los gobiernos latinoamericanos queda preguntarse ¿se están protegiendo y garantizando la supervivencia de las comunidades indígenas? ¿se reflexiona sobre por qué aquel sistema se sigue perpetuando y reproduciendo?

La colonización, dicen los expertos, persiste en el lenguaje, en las relaciones sociales, en las jerarquías y subordinaciones que controlan el continente y que se rigen por cierta “pigmentocracia” (estratificación social fundamentada por el color de la piel), por el eurocentrismo… cosas que “parecen abstracciones, pero las padecen cotidianamente las personas[2]

Para finalizar y retomando la idea del principio, se advierte que, a la luz de la historia acallada, oculta, desconocida y subestimada, la que se encuentra más allá de los documentos oficiales, Cristóbal Colón, no descubrió absolutamente nada porque este suelo ya estaba poblado por nativos con culturas y tradiciones particulares y propias.

 

Tekoá. Cooperativa de Trabajo para la Educación

 

[1] Funes, P. (s.f) América Latina. Los nombres del nuevo mundo. p. 3. http://www.bnm.me.gov.ar/giga1/documentos/EL002323.pdf

[2] https://www.eldiario.es/desalambre/dia-resistencia-indigena-cultural-significado_1_1320045.html