INFORME : Guillermo Luciano-para DIARIOJUNIO

El espectáculo de saqueo de recursos provinciales que se observa cotidianamente en el Puente General San Martín

Todos los días quienes desarrollan tareas en las proximidades del puente General San Martín que une las ciudades fronterizas de Fray Bentos y Gualeguaychú asisten sorprendidos al tránsito de columnas de camiones uruguayos que se llevan miles de toneladas de rollizos sin elaborar, desde la Estancia El Potrero hasta la planta de BOTNIA, hoy UPM. Recursos productivos que deberían generar trabajo y riqueza local de respetarse la voluntad popular que obtuvo la sanción de la Ley 9.759, que fue derogada por Bordet, a sabiendas del crimen económico que cometía, porque cuando asumió prometió solemnemente anta ambas cámaras legislativas y el pueblo entrerriano…”no permitiré que salga de la provincia ni un tronco sin elaborar” (SIC).

Un aspecto de los camiones saliendo del campo y dirigiendose al Puente

Es nuestra fertilidad, que según la constitución nacional pertenece a todos los entrerrianos, son nuestros acuíferos exprimidos al límite para permitir el desarrollo de estas especies forestales exóticas impuestas en la región por quienes han querido librar el suelo europeo de estas industrias celulósicas que destruyen el ambiente, generan modelos de concentración e inequidad económica y consolidan un modelo de exportación de commodities sin procesar que nos condenan al subdesarrollo dependiente.

LOS DATOS

-Una tonelada de rollizos sin elaborar, UPM, la auto adquiere en su subsidiaria El Potrero valorándola en U$S 48.- Pero si la aserrásemos aquí valdría más de U$S 100.- y si la reelaborásemos en productos finales más de U$S 300.- Quedando desde este último modo en la provincia, miles de puestos de trabajo genuino y miles de millones de pesos en recursos fiscales genuinos.  

-Para Entre Ríos, que es la provincia que genera esas plantaciones no queda nada, a saber: -La facturación se hace en Capital Federal donde están radicas las subsidiarias económicas de UPM; el dinero proveniente de las operaciones tampoco ingresa en el circuito financiero provincial porque los pagos se efectúan en aquel distrito.  Ni siquiera quedan los fletes que se pagan para trasladar la carga de El Potrero a UPM, porque se puede observar en las fotos adjuntas que los camiones que transportan los troncos tienen patentes uruguayas.

Patente de uno de los camiones con destino a UPM

¿INEPTITUD, COIMAS, INCAPACIDAD MORAL?

Es tan grosero lo que ocurre que no cabe menos nos preguntemos ¿Por qué lo hace Bordet? Para entender, para corregir, para punir si eso cabe; y las respuestas se entremezclan, algunas como certezas y otras como incógnitas.

Personalmente no me cabe dudas de la grosera ineptitud del gobernador: dos períodos como Intendente de Concordia y luego un período y medio como gobernador del distrito y ha puesto a su propia ciudad como la que contiene mayor índice de pobreza de toda Argentina. La demostración de su falta de capacidad y condiciones para desempeñar los cargos que ha ejercido es aplastante. Y esto sin nombrar que nos endeudó y cambió el perfil de la deuda pública provincial, llevándola a una cifra hoy impagable que no solo consume en concepto de intereses el 13% de los recursos disponibles, sino que la pasó de pesos a dólares. Otro crimen imperdonable. Efectuado con la complicidad y astucia criminal de Rogelio Frigerio que como ya hemos señalado fue el intermediario de los capitales financieros internacionales que se quedaron con el Banco Provincial, y el que le fue dosificándole los dólares que hoy debemos a un Bordet, que con su señalada incapacidad de gestión aceptaba para tapar su ineptitud, aunque el costo sea poner a futuro cercano a la provincia en situación de default. Y el mismo Rogelio Frigerio que con malsana astucia de malinche ahora se instala, por milagro de los medios de desinformación pública como el ‘salvador’ (SIC) de la misma situación que el mismo planeó y ejecutó.

Y finalmente coimas, no sabemos si las hubo, aunque lo grosero de la entrega y de la traición a sus propias palabras habilita pensarlo. En esta provincia de los contratos truchos y los sueños compartidos todo es posible, hasta lo más vil, hasta lo inimaginable.