En épocas de relativa tranquilidad objetan controles y alientan aperturas de actividades y, cuando saltan las alarmas, critican la falta de previsión

La doble postura de Juntos por el Cambio durante la pandemia

Tras la comunicación realizada desde el Hospital Masvernat respecto de que se había llegado al límite de ocupación de camas en el área de terapia intensiva, ayer a la tarde, el bloque de concejales de Juntos por el Cambio expresó su “más profunda preocupación” por lo que está sucediendo con el sistema sanitario. “Esta realidad no hace más que mostrar una falta total de previsibilidad desde el Gobierno Provincial para con la ciudad de Concordia ya que ni aun teniendo ocho meses de ventaja, porque somos una de las últimas ciudades en ser declarada con transmisión comunitaria de COVID-19, se tomaron los recaudos suficientes como para que hoy la historia sea otra”, indicaron. Ya habían manifestado preocupación el 21 de octubre pasado cuando en Concordia –que transitaba una meseta de 20 casos diarios- se registraba un record de 43 infectados. Los ediles señalaban que en el departamento Concordia: “no contamos con estadísticas certeras que nos reflejen la cantidad de test que se realizan, ni la cantidad de personas que se encuentran aisladas o los porcentajes de positividad de los test realizados. Una muestra de ellos son las diferencias de números que hay entre la Municipalidad y la Provincia”.  No obstante, la preocupación por la situación del sistema sanitario no fue el norte que siguieron en los meses previos. Desde el bloque pidieron la apertura de los controles en la ciudad, acompañaron el pedido de reapertura de todas las actividades económicas de la ciudad -la más reciente de las actividades del sector de eventos- y algunos ediles acompañaron personalmente las marchas antigobierno o anticuarentena. “Creo que buscan ser oposición por oposición. Ni siquiera es una oposición que hagan críticas constructivas que busquen una mejora o un cambio. Es lamentable”, dijo a DIARIOJUNIO Lía Solís (Frente de Todos).  En tanto, el presidente del bloque del Frente de Todos, Gastón Etchepare, dijo que todo el tiempo estuvieron quejándose "prácticamente sin propuestas",

Vale la pena repasar algunas de los planteos de los ediles de la oposición. El 16 de noviembre pasado, el bloque de concejales de Juntos por el Cambio, atendiendo la compleja situación económica por la que está atravesando el sector de eventos de la ciudad ya que llevan ocho meses inactivos, presentó en la última sesión un proyecto para trabajar en la creación de un protocolo de actividades recreativas de manera responsable. “Dicho protocolo establece, entre otros puntos,  la presentación de una declaración jurada por parte de los responsables del evento donde se exprese el conocimiento y la adhesión a las normas establecidas; compromiso a respetar una capacidad máxima de personas para espacios cerrados y para espacios abiertos; controles de temperatura en los accesos, respetar el distanciamiento social y contar con stock suficiente de alcohol en gel, mascarillas, alfombras sanitizantes, guantes y el equipo de protección necesario para el personal. Los eventos podrán realizarse los viernes, sábados y vísperas de feriado, de 20 hs a 04 hs. o a criterio de la autoridad municipal”.

Al menos, destacaron que el proyecto fue ingresado antes de la clasificación de Concordia como ciudad de transmisión comunitaria de COVID ocurrido cuatro días antes. Por lo tanto, dejaron en claro que pretendían trabajar para que el citado protocolo “se pueda aplicar cuando las condiciones epidemiológicas así lo permitan”.

Hace poco más de una semana, el 12 de noviembre, Concordia era declarada zona de transmisión comunitaria de Covid 19. En el Concejo Deliberante se discutía el pedido de los vecinos de barrios y localidades ubicados al sur del departamento Concordia como Barrio Coehlo, Nueva Escocia, Estancia Grande y Puerto Yerúa de abrir completamente el control en la ruta 22. En la sesión, el concejal Felipe Sastre (JxC) interpelaba a sus pares a pensar si valían la pena los controles en los accesos cuando ya es un hecho que el coronavirus circula dentro de la ciudad. “Me  parece que es una restricción absolutamente fuera de contexto y no corresponde a los objetivos planteados”, decía. 

Más atrás en el tiempo, el 24 de octubre, el bloque  manifestó  preocupación por los alcances del Decreto 1120/20 que limita la circulación en todo el ámbito de la ciudad de Concordia en el horario comprendido entre las 1 y las 6 de la mañana y reduce el horario de atención de los establecimientos gastronómicos. “No puede apreciarse cuál es el fundamento científico de esa disposición, ya que el COVID-19 no elige el horario en el cual contagia y además este tipo de restricciones solo aumenta la aglomeración de gente en las horas ‘habilitadas’", objetaron.

“Lo que si se ve a simple vista es que el Departamento Ejecutivo avanza de manera peligrosa y a través de un simple decreto municipal sobre las libertades individuales consagradas en el artículo 14 de la Constitución Nacional”, argumentaron. “En nuestro ordenamiento jurídico no existe el toque de queda”, añadieron.

En tanto, el 11de octubre, los concejales presentaron una nota de los padres de alumnos de la Escuela Normal solicitando a la Municipalidad de Concordia la autorización para la realización de su acto de colación. “Entendemos que es una situación especial y que para el alumnado en general, este año lo ha sido mucho más que complejo a partir de la pandemia del coronavirus y la no posibilidad de asistir a clases presenciales por eso acompañamos esta iniciativa e instamos al Comité de Emergencia Sanitaria (COES) a que tengan en cuenta la implementación de protocolos sanitarios que le permitan a los alumnos concordienses poder cerrar este ciclo de su etapa de formación con un acto de colación”, indicaron.

Tres días antes, el 8 de octubre expresaron su acompañamiento a los jardines maternales y de infantes respecto de la presentación de protocolos para la reapertura de sus actividades bajo la modalidad de talleres educativos y con la realización de los controles pertinentes a cargo de las áreas que correspondan.

A mediados de año, el 30 de julio -en ese momento acompañados por sus pares del oficialismo- reclamaron el pedido de los dueños y trabajadores de las canchas de fútbol 5 y basquet, así como de los salones de eventos y casas de cumpleaños, de volver a trabajar cuanto antes y sus actividades todavía no habían sido habilitadas.

Una semana antes, el 23 de julio cuestionaron el Decreto n° 736/20 por el uso obligatorio de tapabocas dentro de los automóviles particulares cuando en su interior se trasladen dos o más personas. Entendían que no era necesario cuando se trata de personas convivientes.

Un mes antes, el 23 de junio, pedían que se arbitrasen las medidas para habilitar nuevas actividades físicas y deportivas. A través de dicho proyecto ya solicitaban la reapertura de gimnasios, box de cross fit, centros de pilates, natatarios, canchas de fútbol 5, clubes y grupos de running ya que “son los sectores que han sido más postergados y afectados hasta el momento, más allá de haber elaborado y presentado respectivos protocolos sanitarios para volver a la actividad”.

'Oposición por oposición'

La concejal Lía Solís calificó sin medias tintas de “oportunismo político berreta” la actitud de sus pares. “Quieren aprovechar el descontento que existe en la población con el aislamiento y también con el aumento de casos que estamos teniendo”, indicó. “Tratan de capitalizar eso”, dijo.

Solís fustigó al bloque dado que observa que no ve una actitud de coherencia. “Pedís que se liberen todos los accesos, que la gente pueda hacer todas las actividades, que los bares que frecuentan ellos puedan abrir hasta altas horas de la madrugada y que haya una libertad absoluta y después salís a criticar el sistema sanitario”, recalcó. Y recalcó que el Masvernat atiende no solo a la población de Concordia sino también Federación, Chajarí, Federal y Feliciano.

La edil del Frente de Todos sostuvo que desde el bloque opositor no están pensando las mejores medidas que se deben adoptar para el bien de la población. “No tienen una postura sanitaria”, dijo.  En lugar de eso, están pensando cual es la mejor oportunidad para materializar o capitalizar el descontento. “No terminan de definirse que es lo que quieren”, argumentó.

Más adelante, reclamó que deberían preocuparse por bregar por algo que a la gente “realmente le sirva”. “Propuestas viables desde el punto de vista sanitario y desde el punto de vista económico”, alegó.  No obstante, dijo que están pensando como materializar el descontento por las nuevas medidas de restricción o, llegado el caso de saturación del sistema sanitario, también tratan de sacar ventaja de esa situación.

En cambio, desde el bloque del oficialismo sostuvieron que deben pensar en toda la población. Incluyendo a los grupos de riesgo que son los que se ven afectados directamente en estos momentos. “Si no, no tendríamos ocupadas las terapias en este momento”, manifestó la edil.

Solís les reclamó propuestas sanitarias alternativas si ven que alguna no funciona. Pero no tratar al Covid 19 como una ‘gripe’. “Ellos dicen que tratamos de tener a la gente de rehén, como esas teorías que dicen que con las vacunas y las propuestas que presentamos tratamos de convertir en Venezuela a todo el mundo”, dijo.

De hecho, sostuvo que la postura de oponerse a todo a veces no funciona ni al interior del bloque. Y citó lo sucedido cuando se votó la ordenanza de cupo laboral trans. "El bloque tuvo una separación y la celebro porque los concejales radicales como Redolfi y Dell’Ollio votaron por la inclusión del cupo laboral trans y los concejales Reta, Sastre y Lanera en contra”, indicó.

En tanto, el presidente del bloque del Frente de Todos, Gastón Etchepare, dijo que desde el inicio de la pandemia el bloque se quejó, participaban en caravanas y se oponían a las medidas sanitarias. "Todo el tiempo. En todas las sesiones venían con algún reclamo o alguna queja. Todo el tiempo quejándose sin ninguna propuesta", remarcó.

"Esto es lo que se llama doble moral porque querian que se abra todo, hacían caravana y marchas y ahora se quejan. Es una política del oportunismo", recalcó.