La lectura de las Paso

Loggio: ‘tenemos que convencer a los que no fueron a votar, a los que están enojados’

El diputado provincial Néstor Loggio (Frente de Todos) dijo esta mañana a DIARIOJUNIO que el país enteró se tiño de amarillo en las elecciones Paso. Y si bien sostuvo que “era algo esperable en la región Centro que era una elección difícil, no era esperable en el norte y en el sur”. “Eso demuestra que el voto enojo está presente en toda la Argentina”, dijo. “Alta inflación y una recuperación de la economía todavía lenta ha sido un combo que nos costó las elecciones”, indicó. Más adelante, el legislador indicó que el electorado está dividido en tres tercios. Un tercio que vota al peronismo y sus aliados, otro tercio que vota a la derecha y al radicalismo y el restante tercio que fluctúa entre ambos. “Ese tercio que acompañó al Frente de Todos en 2019 hoy puso su voto de enojo”, dijo. Para Loggio, no crecieron los votos de Juntos por el Cambio de una elección a otra. “Nos retiraron el voto de confianza a nosotros. Esto es lo que ocurrió”. De hecho, puntualizó que hubo casi 50.000 votos entre nulos y blancos. “Eso es un voto enojo. Es gente que no quiere votar a la derecha. Tenemos que convencer a los que no fueron a votar, a los que están enojados que recreen la confianza en el Frente de Todos que va a dar las respuestas a esa demanda insatisfechas que le pueblo está viviendo”, sostuvo.

Néstor Loggio.

En Entre Ríos, “en algunos departamentos la derrota fue catastrófica y en otras no tanto”, pero el PJ perdió en toda la provincia. Eso los impele tanto al gobierno nacional como al provincial y municipal, a funcionarios como a legisladores “a trabajar más, explicar más y sensibilizar más”. “Hay que ganar la calle como no se lo ha podido hacer en medio de la pandemia, pero a medida que viene aflojando con niveles de contagio tan bajos, hay que recuperar los niveles de contacto personal que es lo que ha hecho fuerte al peronismo y a sus aliados históricamente”, sostuvo.

“En nuestro país ocurrió lo que en otros países del mundo han ido a elecciones en medio de la pandemia. Los oficialismos han pagado el enojo social que hay producto de las restricciones que genera la pandemia y la caída de la actividad económica”, sostuvo.

Por otra parte, creía que el 48 % que votó al Frente de Todos en 2019 buscaba terminar con una etapa nefasta política y económica que fue el macrismo. “Querían recuperar el nivel de vida de acuerdo a las expectativas que tiene cada uno individualmente como familia, como sociedad”, indicó.  

No obstante, explicó que el gobierno se encontró en medio de una pandemia y no pudo satisfacer esa demanda. “Hubo una caída del producto bruto. Eso significó menos trabajo; los sectores concentrados de la economía lejos de colaborar en esta situación de pandemia siguieron presionando al alza con los precios y eso hizo que la inflación no pudiera ceder o cediera muy poco. No con la expectativa que teníamos”, señaló.

“Eso hizo que los sectores que nos votaron pusieran su voto con enojo, con bronca. Haciéndole saber al gobierno que estaban disconformes con el estado de situación y esto obliga naturalmente a una autocrítica muy importante de nuestro gobierno y una rectificación fundamentalmente desde el punto de vista económico”, recalcó. Por el contrario, Loggio razonó que el manejo del sistema sanitario fue excelente dado que el gobierno cuidó a la población, compró la mayor cantidad de vacunas y el país está entre los mejores del mundo respecto de los índices de vacunación.

“Ahora el desafío del gobierno nacional, provincial y municipal será demostrar que la sociedad, una vez que logremos reducir a la mínima expresión a la pandemia con la economía que está creciendo, porque la realidad es que está creciendo a buen índice, pero no está llegando todavía a la micro economía. No está llegando al bolsillo de los trabajadores, de los sectores excluidos. Esa es la base del Frente de Todos”, remarcó Loggio.

“Hay que acelerar la recuperación de la actividad económica. Vamos por el camino correcto, se está recuperando la actividad industrial, se están reabriendo empresas que habían sido destruidas con el macrismo pero no al ritmo que necesitamos”, indicó.

No obstante, al ser consultado sobre la tasa de inflación actual, sobre todo en los alimentos, que va erosionando el poder adquisitivo de los sectores asalariados al ver que les alcanza cada vez menos, Loggio expresó que honestamente no sabe que debe hacer el gobierno. “Los controles de precios son soluciones de corto plazo pero lago hay que hacer”, indicó.

Por ejemplo, respecto al precio de la carne, explicó que el gobierno tomó una decisión que le granjeó el descontento de los exportadores pero hace dos meses que los precios en góndolas y carnicerías no suben. No obstante, admitió que los precios actuales, (un kilo de paleta o bola de lomo vale más de $ 700 o más) quedó estancado en un nivel que los sectores asalariados que se encuentran por debajo de la línea de pobreza no lo pueden comprar.  “Y en una sociedad como la nuestra donde la carne es la base sustantiva de su dieta diaria eso lo vive con mucho enojo”, indicó.

Por ende, no queda otro camino que confrontar con los sectores de poder dominante. “Eso es así. Pero en la Argentina, el poder concentrado, el poder dominante, que es el 5 % de la sociedad tienen intereses económicos que no tienen límites, son voraces, no les interesa el país y mucho menos lo que les pase a las mayorías populares. El gobierno va a tener que terciar con ese sector para encontrar el rumbo que les dé respuestas a ese 48 % que lo votó para resolver los problemas de las mayorías populares”, mencionó el legislador.

Loggio pidió al gobierno “tomar decisiones” que generarán enojos en algunos sectores. Pero recordó que no fueron elegidos para que los grupos dominantes estén contentos. “Los grupos dominantes están contentos con gobierno de derecha, no con gobiernos populares”, remarcó.

En cuanto al poder de penetración que tienen los medios de comunicación a nivel nacional, que inciden diariamente en el desgaste de la gestión de los gobiernos populares, recordó que CFK había logrado la Ley de Medios que nunca se pudo llevar adelante producto del poder concentrado en la Argentina. “Son los verdaderos dueños del poder que son los que manejan la justicia, la comunicación y la economía y tienen presencia legislativa muy poderosa”, remarcó.  “En Argentina los que se llaman republicanos pero no quieren replicar cómo funciona el sistema de medios en los países serios donde no existen los monopolios como en Argentina que manejan toda la comunicación: la radio, la televisión, los diarios, internet. Todos en manos de las mismas empresas. Pero eso no pasa en EEUU, en Europa. Y acá intentamos democratizar el sistema y no lo pudimos hacer. Es un tema a debatir y ojalá la Argentina algún día lo logre y podamos tener un sistema de comunicación democrático”, remarcó.

De cualquier forma, en 1946, Perón ganó las elecciones que lo llevarían a la Presidencia pese al disenso de los principales medios de prensa. De ahí en más, Perón expropió La Prensa y tejió una vasta red de medios oficialistas. Sin embargo, Perón fue derrocado en 1955. Por ello, Loggio recordó que Perón dijo que había ganado las elecciones “con todos los medios en contra y me dieron un golpe de estado con todos los medios a favor”. Por ende, “cuando el pueblo está feliz con el standard de vida que tiene, no hay medios que te ayuden a caer”.

No obstante, admite que los medios juegan un papel importante en la construcción del enojo cotidiano. “Voy al supermercado y veo que los precios aumentan, llegó a mi casa y prendo la tele, la radio, miro las redes sociales y el sistema de medios todo el día está batallando con eso. Lo perverso es que los medios son manejados por los mismos grupos que manejan los precios en los supermercados. Están en el grupo de empresas que se sientan a definir que va a pasar con la Argentina. Es el manejo del poder dominante”, indicó.