El faltante de baterías y una entrega sin autorización generaron la denuncia penal

Más de 1.800 motos secuestradas y amontonadas en Tránsito por las que nadie reclama

El director de la Central de Tránsito, Roberto Zabala, detalló esta tarde a DIARIOJUNIO algunos pormenores de las irregularidades que terminaron generando una denuncia penal como la entrega de una moto en condiciones irregulares y la falta de resguardo de elementos de los vehículos secuestrados como las baterías. “Yo di directivas y las cosas no cambiaron”, sostuvo. Hay más de 1.800 motos secuestradas desde hace, por lo menos, más de seis meses (tiempo mínimo transcurrido el cual se pueden compactar), en dos galpones, uno en calle Carriego, y el otro en la esquina de avenida Independencia y Monseñor Rösch, en el sector conocido como ‘la curva de Garamendy’. Y además un depósito de autos, resguardado por personal municipal, al aire libre en la vieja planta asfáltica al lado del Autódromo, por la calle que conduce a La Tortuga Alegre. Por otra parte, cabe recordar que en noviembre del año pasado, el concejal Juan Domingo Gallo (Frente de Todos) había presentado un proyecto de ordenanza donde se establecía un registro público de retención de vehículos. La intención de la iniciativa era proteger los bienes de los conductores de motos que les son retenidas por alguna infracción a las leyes de tránsito. La iniciativa no fue tratada en el recinto. Se encuentra ‘en trámite’.

Zabala explicó que se registró, a través de las cámaras, la entrega de una moto sin autorización. “Vimos un caso”, mencionó.  Y también el faltante de material que forma parte de los vehículos: las baterías puntualmente. En Tránsito estaban realizando los trámites en Buenos Aires para comenzar la compactación de aproximadamente 1.800 motos secuestradas que no fueron recuperadas por sus propietarios. “Estábamos en ese proceso”, dijo. En ese interin, notaron que faltaban baterías de varias motos. “Había sido retiradas de su lugar”, dijo. “Con las cámaras se vio que habían salido del depósito”, añadió. Asimismo, observaron la entrega de una moto sin autorización de la Coordinación de Tránsito y fuera del horario en que se entregan los vehículos. El depósito se encuentra en calle Carriego al 230, casi Damián P. Garat.

Zabala, al observar las irregularidades, lo comentó al Jefe de Gabinete, Alberto Armanazqui, quien lo instruyó para que haga la denuncia en Tribunales. Actuó la Policía que hizo un allanamiento y secuestró los videos donde se daba cuenta de las irregularidades. Paralelamente, el cuerpo de abogados del municipio también actuó en el caso. Zabala pide que “investiguen”. “Yo como coordinador general tengo la responsabilidad de cuidar de todo”, indicó.

El responsable de Tránsito indicó que, desde que se hizo cargo en febrero pasado, empezaron a cargar en planillas las motos que estaban secuestradas. El dato es que hay cerca de 1.800 motos que estaba en condiciones de ser compactadas. Transcurridos seis meses desde su secuestro se pueden convertir en chatarra. Zabala explicó que después quieren seguir con las demás motos para “vaciar un poco” los galpones.  

Proyecto en trámite

En noviembre del año pasado, Gallo presentó un proyecto de ordenanza mediante el que se crea un sistema que registra fotográficamente el estado del vehículo al momento de ser retenido. Además, se añaden otros datos como la identidad del personal de transito que realizó el secuestro y el depósito donde fue alojado. “Eso va a permitir que cualquier infractor o titular del vehículo pueda verificar en qué estado está. Independientemente de que le hagan la devolución o no, puede ir a constatar que su propiedad está tal como le fue retenida”, dijo.

De hecho, en la iniciativa se le pide a la Dirección de Informática Municipal que desarrolle una aplicación para celulares tendiente a poder cargar rápidamente los datos. De esa forma, se utiliza la tecnología para transparentar, eliminando entredichos y quitarle responsabilidad al municipio de un acto cometido por quienes tienen la responsabilidad de acarrear las motos.  Gallo dijo el año pasado que había recorrido algunos depósitos municipales de motos y se encontró con quejas por roturas y rayones.

DIARIOJUNIO consultó sobre el estado en el que se encuentra el proyecto y la respuesta es que, transcurridos más de siete meses desde su presentación, es que se encuentra en trámite.