Evaluaciones físicas sobre exigentes a contra orden del Estado Mayor y sin cobertura médica por causa de una obra social casi quebrada

Regimiento Blandengues: Jugar con “fuego” en épocas de pandemia

Desde el inicio de la pandemia de Coronavirus la llamada normalidad no ha vuelto a ser tal y diferentes actividades se han tenido que adaptar a las distintas –algunas transitorias, otras definitivas- metodologías en pos de evitar la propagación del virus Covid-19. El Ejército Argentino no ha estado exceptuado a estos cambios; Sin embargo, el Regimiento Nº6 de Caballería Blandengues de Concordia se muestra reticente a las nuevas circunstancias. 
Según fue informado DIARIOJUNIO, habría preocupación de militares de Concordia al no verse respetada la orden del escalón superior de hacer gimnasias moderadas y evitar las evaluaciones físicas de alta intensidad dada la situación actual de la pandemia. 
El de Concordia sería el único regimiento en hacer caso omiso a la “recomendación”, pero lo que preocupa a los soldados es que esto ocurra con el agravante de no contar con la obra social IOSFA (Instituto de Obra Social Fuerzas Armadas y de Seguridad), la que estaría cortada por una situación financiera cercana a la quiebra -una deuda sideral de casi 5 mil millones de pesos-, cuestión que la administración actual de la entidad atañe al ex ministro de Defensa del gobierno anterior, Daniel Aguad, y este, por su parte, a la mala administración de la cúpula del Ejército Argentino.
El pasado viernes hubo una manifestación de parte de los afiliados locales, en su mayoría oficiales y sub oficiales retirados, frente a las puertas del IOSFA en Concordia, en la esquina de calles P. del Castillo y Mitre, donde están las oficinas locales.
Mientras unos y otros se tiran responsabilidades, los soldados están en un cierto estado de indefensión y vulnerabilidad, que se profundiza por el trato desdeñoso del que suelen ser objetos. Cuestión que parece una constante histórica dentro del Ejército.

Luego de meses de aislamiento y distanciamiento social obligatorio, buena parte del personal del regimiento no estaría en condiciones de ser clasificado y evaluado por medio de trabajos físicos de alto rendimiento; Además que, a las claras, según pudo constatar DIARIOJUNIO, la orden del Estado Mayor Conjunto dice “no realizar esfuerzos físicos intensos” junto con otras recomendaciones a seguir a raíz la compleja situación ocasionada por la pandemia de Covid-19.  

Parece que en Concordia se hace lo contrario y se vendrían realizando evaluaciones físicas que requieren de un alto grado de exigencia. El malestar no terminaría sólo ahí: los jóvenes soldados, suboficiales y oficiales se sentirían víctimas de otra injustica porque no habría ley pareja al haber personal de oficiales del cuerpo profesional que no estarían rindiendo desde hace años dichas pruebas físicas y serían clasificados, de todas maneras, con la nota máxima (100 puntos).

Sin embargo, el aspecto que más preocupa es no poder contar con la cobertura médica ante lesiones o accidentes que podrían afectar al personal. La obra social de las fuerzas armadas (IOSFA) estaría interrumpida en buena parte de sus servicios y azotada por un pasivo en sus cuentas de 4795 millones de pesos.

 

IOSFA es la obra social del personal de las Fuerzas Armadas Ejército Argentino, Armada Argentina y Fuerza Aérea Argentina. Incluye, también, al personal de dos fuerzas de seguridad: Gendarmería Nacional y de la Prefectura Naval Argentina.

El actual presidente del Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas y de Seguridad (IOSFA), Darío Díaz Pérez, atribuyó, días pasados, el alto pasivo a "desaciertos" del gobierno anterior, al tiempo que garantizaba que “el fantasma de la quiebra quedó atrás.”

 

"Al asumir encontramos una obra social quebrada y desfinanciada. Habían reducido prestaciones, fijaron topes de consultas en salud mental, odontología y kinesiología, y privilegiaron a los prestadores privados más caros por encima de los hospitales de las Fuerzas Armadas, lo que aumentó los costos e incrementó la deuda", enumeró el actual presidente de la obra social y ex intendente de Lanús, Darío Díaz Pérez, al trazar un inventario de la herencia recibida.

 

Por su parte, Oscar Aguad, negó responsabilidades de su gestión como ministro de Defensa de “Juntos por el Cambio” y, si bien admitió que al concluir su gestión existía una deuda en el IOSFA cercana a 2000 millones, advirtió que la obra social "es administrada por las Fuerzas Armadas".

Fuente: Archivo de DIARIOJUNIO, La Nación y El Entrerios