Las fotos que lo muestran pegado al “bustismo”

Schmid: Un seudo antipolítico que supo militar a favor de lo peor de la vieja política

El más popular de los influencers concordienses, Guillermo Schmid, tiene un pasado ligado al Bustismo. El instigador de las redes sociales suele tener una prédica reñida con la política partidaria, enemistada con la democracia, sobre todo, cuando son electos por el voto popular kirchneristas o peronistas a los que se los acusa en suma de haber gobernado 70 de los últimos 100 años la Argentina. En sus publicaciones se respira un aire desencantado y escéptico, decepcionado de la política y, en particular, de sus viejos vicios que sólo habrían traído hambre y miseria a la ciudad. Sin embargo, y así lo demuestran las imágenes a las que tuvo acceso DIARIOJUNIO, cuando le tocó participar de manera activa y pública dentro de un proyecto político partidario, el influencer eligió hacerlo en las filas del Bustismo, una corriente dentro del peronismo entrerriano cuyo máximo referente fue Jorge Pedro Busti, oriundo de Concordia, quien fue dos veces intendente y gobernó por tres períodos la provincia, que algunos pocos se animaron a denunciar como el precursor y ejecutor de las peores prácticas políticas, que se caracterizó por facetas de autoritarismo, oportunismo, ambivalencia ideológica y que no escatimó recursos para mantenerse vigente en el poder, recurriendo si era necesario a la dádiva, al clientelismo y al apriete. Períodos de gobierno signados de denuncias por corrupción - algunas llegaron a tener condena judicial tiempo después-, en los que la proliferación del lumpenaje ganó filas y puestos políticos, haciendo a un lado a la militancia comprometida con las ideas y las banderas del partido justicialista.

Desde la página de Facebook que modera, ASEC, el opinante Guillermo Schmid se destaca por destilar un discurso que alterna entre lo ácido y lo rancio, desliza o acusa directamente con barbaridades incomprobables que suelen caer en saco roto, pero que cumplen con su cometido de desprestigiar y fortalecer la idea de que la política es una porquería y que son todos iguales, el descrédito y la sospecha por casi todo lo que provenga de la función pública, y el ninguneo de la política como herramienta de transformación social. 

Sin embargo lejos está Schmid de ser un caído del catre y mucho más cerca de convertirse en el rey del cinismo concordiense.

DIARIOJUNIO pudo conocer las imágenes en que se ve al Schmid solapado, militando felizmente para la campaña de Marcelo Zadoyko Intendente 2015, y, sobre todo,  comulgando con las ideas del mentor y alma política de aquella campaña, Jorge Pedro Busti, ni más ni menos que el dos veces intendente de la ciudad (1983-1987 y 1991-1995) y tres veces gobernador de la provincia de Entre Ríos (1987-1991, 1995-1999 y 2003-2007). Otros de los que aparecen en la foto de campaña del candidato de Busti junto a Schmid es el abogado Oscar Bacigaluppe, un reconocido hombre de Busti y quién hoy es el abogado defensor en el juicio que enfrenta Schmid por calumnias e injurias. El otro que acompaña de cerca es el ex candidato del massismo, ahora referente del PRO local, Hector Daniel D’Ambros, propietario de la Apícola Danangie, dueño de un campo que se descubrió era uno de los lugares por donde se eludían los controles sanitarios de  acceso a Concordia y quien fuera unos de los que agredió a las concejalas peronistas de Concordia, Claudia Villalba y Lía Solis, tras una sesión extraordinaria del HCD local, en febrero de este año.

Busti, quien para muchos fue el principal hacedor del desprestigio de la política desde la vuelta de la democracia, parece no entrar en el radar del “influencer” a la hora de fustigar la vieja política y la “delincuencia” peronista. Sin embargo, para los críticos, los opositores, los enemistados y los enfrentados al viejo y ajado ex líder del PJ entrerriano, no suele reparar en calificativos hirientes y prejuiciosos.

Cabe recordar lo que decía el director de DIARIOJUNIO, Claudio Gastaldi, allá por 2011 poco después de las elecciones generales, cuando las ilusiones del otrora tres veces gobernador se escapaban como granos de arena entre los dedos: 

“A fuerza de puro cotillón, Busti intentó durante su larga estadía en el poder, repartir millones de estampitas con su cara y aleccionaba a sus seguidores a que las peguen en las heladeras de las doñas y en cada rancho al que entren.

“Ocurría así, ese periplo tan extendido hoy de difundir, difundir, difundir y difundir, hasta penetrar, penetrar y recontra penetrar. O sea, sus seguidores se terminan creyendo que era como un santo, como Evita, como Perón, que estaba en el corazón de los pobres. De tanto repetir se lo terminó creyendo hasta él, de lo contrario hubiera sido más cauteloso en sus dichos y actos.

“Cotillón puro, obvio, no había hecho nada para merecer tal cosa, sus gobiernos representaron el atraso, la pobreza, la miseria, el subsidio, la dádiva, la proliferación de ñoquis y morraleros, solo hay que recurrir a las estadísticas. Cada vez que se proponía para retornar al poder le recordaba a los empleados públicos que pagaba los sueldos el último día de cada mes. Casi su única obsesión de gobierno según cuentan quienes lo acompañaron durante algunas de sus 5 gestiones.

“Por si alguien se quedó sin explicación por los resultados de ayer, aquí tiene una.

“Urribarri, que lo conocía mejor que nadie supo que, sin billetera y tratado por la prensa como uno más, sin los privilegios de los que gozó siempre, Busti iba a ir mostrando su verdadero rostro. Así el otrora mandamás debió pedir por favor a los medios a los que él antes les ordenaba a quien dar y a quien no micrófonos y letras de molde. Tomó de su propio remedio

“Y llegó el día, el 16%, el tercer lugar, lejísimo del primero, los despertó, los sacó del limbo.

“Quedaba atrás la bravuconada, el léxico guerrerista, la utilización impúdica de los símbolos, la difamación y el intento desesperado, en el tramo final de la campaña, de presentar una denuncia penal contra Urribarri, cuyo objeto no era la verdad sino la mugre.

“Convendría no olvidarse de estos datos duros :

“Cuando se presentaba como la izquierda de la renovación peronista, Busti obtuvo 268.000 votos fue en 1987, un 49 % de votos válidos; ocho años después y cuando los entrerrianos ya habían visto de qué se trataba, lo volvieron a votar, por un porcentaje menor, el 47 %, fue en 1995. De allí pasó al 2003, año en el que obtuvo solo el 44 % de los votos, 267.000. Hasta allí mostraba una significativa pérdida de votos, pero seguía contando con todo el aparato propagandístico y publicitario del partido y de una prensa dócil, además de la ventaja de opositores tibios, con ellos no se portaba mal.

En el medio y mientras gobernó la provincia o la ciudad, Concordia alcanzó los peores índices de pobreza, mortalidad infantil, desnutrición y desocupación entre otras lacras sociales

“Durante su mandato (período 1995/99) se produjo uno de los primeros cortes de ruta del país en reclamo de pan y trabajo. En ese corte, el entonces jefe de Gendarmería del Escuadrón 4 Concordia, dijo que era más peligrosa la horda que había llegado a desalojar la ruta (una patota enviada por Busti, integrada por varios homicidas) que los mismos piqueteros. Buchanan duró poco en el cargo al frente de este escuadrón, lo trasladaron. Así entendía Busti el poder. Lo del gendarme no fue ocioso. Esa horda estuvo a punto de tirar a uno de los piqueteros al vacío (en el puente del arroyo Yuquerí Chico). 

“Participó junto a Carlos Menem de las privatizaciones y el desguace de los bienes del Estado. Fue el Intendente que menos obra pública ejecutó, era ostensible la cantidad de calles de tierra, la falta de cloacas y agua potable. Para resolver este agudo problema social, lo designó a Mario Yedro, el famoso “yerbita” condenado luego por enriquecimiento ilícito. 

“Daniel Domingo Rossi, de Santa Elena, fue condenado por enriquecimiento ilícito y acusado de perseguir y amenazar a periodistas. Rossi fue Vicegobernador de Busti en el período 1987/91 y tres veces intendente de esa ciudad. Desde el inicio de la democracia su impronta fue el cargo público, la justicia, esta justicia entrerriana y en todas las instancias, lo encontró responsable de haberse enriquecido ilícitamente. Apeló y perdió en cada instancia, a pesar de esto, obtuvo un escandaloso triunfo, logró más del 60 % de los votos.

“Su policía estuvo integrada y comandada por oscuros personajes denunciados por homicidio y por haber formado parte de las fuerzas represivas de la dictadura militar. Durante su primer gobierno tuvo lugar uno de los más extraños asesinatos contra un funcionario político, el conocido caso Calero. Uno de los condenados era un oficial de policía cuyo testimonio ha dejado temblando a más de uno. La misma policía que asesinó a varios pobres con caras de expediente, a los que también utilizaba como chivos expiatorios cada vez que necesitaba encontrar culpables que la sociedad reclamaba. La cárcel entrerriana conoce extraños suicidios; entre ellos, el del perejil Miguel Angel Lencina cuya triste historia nos remite a la tenebrosidad del poder policial y judicial de esa época. Fue el iniciador de la censura a la prensa, dirigió uno de los casos más emblemáticos y conocidos en la provincia. En su cabeza no existía otra forma de relacionarse con los periodistas y la prensa que, comprarlos, amenazarlos, difamarlos o dejarlos sin trabajo

“Busti fue a su vez un adelantado en materia judicial. Apenas ingresó al gobierno aumentó la cantidad de jueces del Superior Tribunal y ubicó allí a sus amigos y compañeros y quedó con mayoría en el máximo organismo judicial. En los tribunales menores designaba los jueces a dedo y así quedamos. Hay mucho más para decir pero atentaría contra la síntesis.

“Ahora, en esta oportunidad, cuando debía mostrar que no necesitaba de aparato para dejar en claro que estaba metido en el “corazón de las doñas y los dones entrerrianos” y que las estampitas seguían en las heladeras y ranchitos, sacó apenas el 16 % de los votos, quedó tercero y con apenas 118.000 votos.”

Esas cosas escribía, hace casi diez años, el director de DIARIOJUNIO, mientras Schmid posiblemente hacía su primera cuenta de mail para que le permitan abrir la página de Facebook desde la cual hoy -mostrando algo que no es- les hace la cabeza a odiadores e incautos que se han perdido parte de la historia reciente.