Se estima que una familia que se va disconforme de una ciudad desalienta a otras 30 de visitarla

Turismo: las avivadas que restan

Luego de que un grupo de turistas abonase $ 13.382 pesos por 10 milanesas napolitanas con guarnición, dos cervezas de 710 cm3 y una gaseosa cola de 350 cm3 en un local gastronómico cercano al autódromo de la ciudad de Concordia, Leonardo Schey, presidente de la Cámara Entrerriana de Turismo, dijo esta mañana a DIARIOJUNIO que habría que evaluar el costo y las porciones de las milanesas. No obstante, admitió una milanesa napolitana con fritas ronda los $ 800 o $ 900 en un “buen lugar” en referencia a los restaurantes céntricos. Sin embargo, el ticket exhibido por los turistas revela que salieron $ 1.200 cada una. “Estaría un poquito elevado”, subrayó. Por lo tanto, dijo que “sería perjudicial para la actividad turística este tipo de avivadas”. Lo que suele suceder cuando el turista se va de mala manera de una ciudad es que termina restando un potencial de 30 familias interesadas en venir a conocer.

Una milanesa cuesta entre $ 800 y $ 900 en un local centrico, Los turistas se vieron sorprendidos al ver que valían $ 1.200 cada una en un restaurante cerca del Autódromo.

“Fue un gran fin de semana en Concordia y en toda la provincia. Hubo una ocupación perfecta. Nunca digo un 100 % porque prefiero respetar a algún colega que a último momento se le puede haber caído alguna reserva pero sinceramente la ocupación fue excelente en materia de cantidad de plazas con todos los servicios funcionando excelentemente bien”, resaltó Schey.

No obstante, indicó respecto del episodio en cuestión que muchas veces se preguntaba que es barato y que es caro. “Pero obviamente que perjudica cuando hay avivadas de algún prestador de servicios. Y eso termina perjudicando al sistema turístico concordiense, al sistema turístico de la provincia de Entre Ríos”, señaló Schey.

De cualquier manera, Schey indicó que está dispuesto a pensar de buena fe y por eso quiere sentarse a charlar con el dueño del restaurante, ayudarlo a evaluar los números. “Quizás está tomando mal los números del costo de la mercadería con la elaboración y llega a un producto final un poco sobrevaluado. Quizás podríamos colaborar desde el sector público y privado para ayudarlo a revisar los números para ver donde puede haber estado el error”, remarcó.   Incluso, dijo que la empresa puede que se haya equivocado al momento de facturar. “Si tiene que reintegrar una parte del dinero, no está mal que lo pueda hacer.  Es muy valedero”, indicó.

Los turistas que se encuentran ante este tipo de conductas reaccionan de diversas maneras. Algunos se levantan y se van sin consumir nada. Mientras que hay otros que se manifiestan de forma pacífica, pero pagan. No obstante, lo que suele suceder cuando el turista se va de mala manera de una ciudad es que termina restando un potencial de 30 familias interesadas en venir a conocer. “Esto es estadístico”, sostuvo. Son datos del Observatorio Turístico de la ciudad de Concordia. “Es el único que funciona muy bien en la provincia de Entre Ríos. Y hay un observatorio a nivel nacional donde cargamos datos y los estudios que llevan adelante las facultades donde están las carreras de licenciaturas de turismo que hace las evaluaciones de por qué suceden este tipo de acontecimientos, se da este número. Es muy aproximado pero es lo que nos revelan las encuestas”, sostuvo.

“Ahora, cuando un turista se va contento de la ciudad, a lo sumo te puede enviar cuatro. Por eso, es muy contraproducente que el turista se vaya mal porque nos resta mucho más de lo que nos puede generar”, indicó.

“Cuando un turista viaja a una ciudad, pone en la valija muchas expectativas. Pero cuando llega a destino y no se cumplen las expectativas, seguramente va a ser comentarios donde nos puedan restar alrededor de 30 familias. Por eso no tenemos que vender algo que no tenemos; tenemos que ser claros en eso”, indicó.

“No nos gusta ni queremos que pase, pero es difícil ingresar a la administración de algún privado”, sostuvo.  Además, sostuvo que muchas veces las avivadas surgen cuando la oferta y demanda lo permiten. “Un fin de semana largo, donde la gente no tienen donde sentarse a comer o donde dormir, los empresarios quieren cobrar mucho más caro lo que valen sus servicios”, dijo

Schey indicó que ese tipo de conductas se reiteró en algunos lugares del país este fin de semana largo. “Tenemos quejas de colegas que son presidente de la Cámara de Turismo de Córdoba. Nos connotaba que hubo algunas quejas similares”, dijo.

Controles en las rutas

A la Cámara llegaron quejas de automovilistas en los controles de la policía entrerriana en la ruta. Pero Schey expresó que eso se debe a que circulaban en exceso de velocidad. “Yo estoy muy de acuerdo para prevenir los accidentes. Soy el primero que estoy encabezando ese pedido”, indicó. “Es lo obvio, lo normal y hay que respetarlos”.

Distintos son los controles con fines recaudatorios. “Por eso hablamos con la Policía que si un auto sale de la estación de servicio con las luces apagadas, que les indiquen que las tienen que prender. No que los multen directamente por venir con las luces apagadas”, remarcó.

Previamente, habían trabajado con la Policia debido a que muchos automovilistas circulan con carnets de conductor vencidos por la pandemia. Por ello, les pedían a los visitantes que llevasen una copia del decreto de la municipalidad donde residen dando cuenta de la prórroga para renovar la licencia y el turno donde constase que no habían podido efectuar el tramite hasta la  fecha.

Competencia desleal

Por último, Schey dijo que en Concordia hay 5.500 plazas homologadas y habilitadas y un extra de 2.000 plazas de casas de familias, “O sea que tuvimos 7.000 turistas de promedio por noche. Es un promedio importantísimo”, remarcó.

Pero las casas de familia son una “competencia desleal” dado que no están inscriptas ni tributan nada. “Son departamentitos ubicados al costado de la vivienda familiar”, dijo. Mientras tanto, los hoteles están inscriptos en Afip, teniendo el posnet, cumpliendo con los protocolos del Covid 19 mientras que hay casas de familia “que alquilan y les queda el 100 %”. “Si los atienden bien, perfecto. Pero si se van mal, no se van mal con el alojamiento: se van mal con el destino”, indicó.