OPINION : Claudio Gastaldi

YANKEES GO HOME : El triunfo de la izquierda en Colombia preanuncia grandes cambios en A.L.

El espectacular y sorprendente  triunfo de Petro y la izquierda Colombiana nos da cuenta que se avecinan aires de cambio en América Latina, en especial si el resultado en Brasil es  el que todos esperamos , esto es, el triunfo de Lula Da Silva. A esta altura de la historia ya nadie duda que el atraso y la pobreza de nuestros pueblos obedece a nuestra desunión diagramada por el imperio del norte cuyas políticas han azotado a esta y a otras partes del mundo con guerras, divisiones, operetas, gobiernos títeres, asesinatos y golpes de Estado . Con gobiernos como el de AMLO en México, Lula en Brasil y el Frente de Todos en Argentina, el poder de EE.UU. quedará reducido si toda esa fuerza popular se alinea en una misma dirección como ya ocurrió en tiempos de  Néstor, Hugo, Evo... La derecha rabiosa y odiadora quedará arrinconada en Paraguay y el paisito de enfrente. Todo lo demás quedará teñido con los colores de pueblos sufridos y gobiernos que se les parecen como lo demuestra la historia de la primer mujer y la primera negra (compañera de fórmula de Petro), que llega al poder en el país más conservador y violento del continente. Apunte, en Centroamérica los pueblos se están despabilando. Allí está Honduras, donde los yanquis provocaron el primer golpe blando derrocando a Zelaya, en 2009, un gobierno popular que acaba de recuperar el poder con Siomara Castro. Allí están también Nicaragua y Cuba. Más cerca y ya en América del Sur los gobiernos de derecha quedarán rodeados. El potencial de riquezas naturales se pondrá a disposición de los pueblos. Allí tenemos el gas de Bolivia, el petróleo de Venezuela, las riquezas incalculables de Brasil y Argentina en alimentos, en fin, no necesitamos otra cosa que unir nuestras fuerzas. Lo dijo Petro asi : “Le propongo a América Latina integrarnos más decididamente”, y agregó, “Una América Latina junta que le pueda gritar a la humanidad que llegó el momento de cambiar para poder vivir”. En este contexto no existe la posibilidad que la militancia popular se sienta sola o que tema por los resultados del 2023, solo falta poner manos a la obra.

Gustavo Petro y su compañera de fórmula Francia Marquez, Presidente y Vice electos

LOS ASPECTOS SALIENTES DEL DISCURSO DE PETRO

Es historia lo que estamos escribiendo en este momento. Una historia nueva para Colombia, para América Latina, para el mundo. Lo que viene es un cambio de verdad o un cambio real. En ello comprometemos la existencia, la vida misma. No vamos a traicionar ese electorado. Qué es lo que le ha gritado. Lo que le ha gritado precisamente la historia es que a partir de hoy Colombia cambia. No es un cambio para vengarnos. No es un cambio para construir más odios. El cambio significa que llegó el gobierno de la esperanza, dijo el flamante presidente electo, Gustavo Petro.

 

Quiero agradecerle a Francia.

Cuánta gente que desapareció por los caminos de Colombia y no se encuentran decenas de miles. Yo le solicito al Fiscal General de la Nación que libere a nuestra juventud. Yo le solicito a la Procuradora General de la Nación que restituya en sus puestos a los alcaldes de elección popular.

Ya no es el momento de los odios. Este gobierno que se va a iniciar el 7 de agosto es un gobierno de la vida. Es el gobierno que quiere construir a Colombia como una potencia mundial de la vida. Y si queremos sintetizar quizás en tres frases en qué consiste un gobierno de la vida Yo diría primero, en la paz. Segundo, en la justicia social. Tercero, en la justicia ambiental. No tendría sentido un gobierno de la vida si no llevamos a la sociedad colombiana a la paz. Objetivo central que significa poder hacer la paz. Significa que los 10 millones y pico de electores de Rodolfo Hernández son bienvenidos en este gobierno.

Habrá oposición indudablemente, y quizás férrea y quizás tenaz. Y quizás no la entenderemos muchas veces. Pero en este gobierno que se inicia, nunca habrá persecución política ni persecución jurídica, solo habrá respeto y diálogo. Es así como podremos construir los que hace unos días llamamos el Gran Acuerdo Nacional El Gran Acuerdo Nacional tiene que comenzar a construirse a partir del diálogo regional vinculante.

Vinculante significa que lo que se decida regionalmente para acabar los conflictos violentos, diálogos regionales que nos permitan mirar el conflicto en su especificidad histórica sobre la base de los diálogos regionales. Poder construir las reformas que necesita Colombia para poder convivir en paz. Una marea juvenil decidió hoy tomarse las urnas. Una marea femenina decidió hoy tomarse las urnas. Si me preguntan para qué es un acuerdo nacional, yo diría para construir los máximos consensos que nos permitan las reformas que hagan que la vida de la familia pueda ser una vida mejor, que allí el viejo y la vieja puedan tener una pensión, que allí el joven y la joven puedan tener una universidad. Que allí el niño y la niña puedan tener la leche y el pan y la carne no sea un artículo de lujo.

 

 

La paz es que la sociedad colombiana tenga oportunidades. La paz es que alguien como yo pueda ser presidente o alguien como Francia pueda ser vicepresidenta. La paz es que dejemos de matarnos los unos a los otros. A partir primero del gran diálogo nacional entre la sociedad colombiana toda y, en segundo lugar, a partir de lograr que las armas dejen de disparar, que las armas dejen de usarse, que las armas dejen de existir por fuera del Estado colombiano. Venían gritándonos una y otra vez que íbamos a expropiar los bienes de los colombianos, que íbamos a destruir la propiedad privada. Pues bien, de manera franca, aquí les diría lo siguiente nosotros vamos a desarrollar el capitalismo en Colombia, no porque lo adoremos, sino porque tenemos primero que superar la premodernidad en Colombia, el feudalismo, en Colombia, los nuevos esclavismos la nueva esclavitud. Tenemos que superar mentalidades atávicas, ligadas allá a ese mundo de siervos, a ese mundo de esclavos que tenía como contraparte los señores y los dueños esclavistas.

Tenemos que construir una democracia y esa democracia la vamos a construir a partir de permitir que exista un pluralismo de conciencias, un pluralismo ideológico, un pluralismo de colores, un pluralismo económico. Y creo que hoy sí podemos proponer ahora, sobre este triunfo que nos ha dado el pueblo colombiano, un diálogo en las Américas sin exclusiones de ningún pueblo, de ninguna nación, en toda la diversidad que es América.

Le propongo a América Latina. Integrarnos más decididamente. Le propongo a Colombia mirarnos como latinoamericanos, que es lo que somos, no sólo porque tengamos la sangre latina, sino también la afro, también la indígena ancestral.

Al progresismo de América Latina le propongo dejar de pensar la justicia social, dejar de pensar la redistribución de la riqueza, dejar de pensar que es posible un futuro sustentado sobre la base de los altos precios del petróleo, del carbón o del gas, porque es insostenible para la existencia humana. A los progresismos de América Latina les propongo pensar que América Latina puede construirse alrededor de la agricultura y las reformas agrarias de la agroindustrialización de la industria bajo las nuevas tecnologías que todas significan la producción sobre la base del conocimiento y del reencuentro con la naturaleza.

Una América Latina productiva y no extractivista. Una América Latina que profundice el conocimiento hasta las máximas esferas del saber de la humanidad. Una América Latina que gracias a sus raíces negras e indígenas le pueda proponer al mundo un verdadero reequilibrio con la naturaleza para poder vivir, para poder existir. Una América Latina junta que le pueda gritar a la humanidad que llegó el momento de cambiar para poder vivir.