Desde la institución señalaron que la última dictadura cívico-militar constituyó uno de los períodos más oscuros de la historia argentina, caracterizado por el terrorismo de Estado, la persecución política, la censura, la desaparición forzada de personas y graves violaciones a los derechos humanos. Asimismo, remarcaron que las consecuencias de ese proceso dejaron marcas profundas en el entramado social, cultural e institucional del país.
En este contexto, la FHAyCS reafirmó su concepción de la educación superior como un derecho humano fundamental y subrayó su responsabilidad en la formación en derechos humanos, la promoción del pensamiento crítico y el fortalecimiento de prácticas democráticas.
“La memoria no es solo evocación del pasado, sino una construcción colectiva que se ejerce en el presente y orienta el futuro”, expresaron desde la facultad. En esa línea, destacaron que este compromiso se construye diariamente en las aulas, en los proyectos de investigación, en las acciones de extensión y en cada instancia de vinculación con la sociedad.
A medio siglo del golpe, la institución ratificó su defensa de una universidad pública, gratuita, inclusiva y comprometida, y renovó su apuesta por contribuir a la construcción de una sociedad más justa e igualitaria.


