El martes pasado la cordobesa Alejandra Monteoliva juró ante los Santos Evangelios (¡vade retro!) “desempeñar con lealtad y patriotismo» el cargo de ministra de Seguridad Nacional. Desde mediados del año pasado, la sucesora de Patricia Bullrich fue su secretaria de Seguridad y virtual viceministra.
Pero lo que se oculta de Alejandra Monteoliva es que en los años 90 trabajó en Medellín, Colombia, en el nefasto “Plan Colombia”, que lejos estuvo de terminar con el narcotráfico, pero dejó miles de campesinos muertos y desaparecidos en una operación de contrainsurgencia ideada por la DEA norteamericana.

También asesoró y colaboró con el sanguinario Nayib Bukele en El Salvador. Ya en 2013 el gobernador de Córdoba la echó de su cargo de ministra en la provincia por el desmanejo supino de la Policía de esa provincia. Con semejante prontuario, que Monteoliva sea acusada de mentirosa parece una nimiedad. Excepto que la mentira sea, para ella, parte sustancial de su gestión al frente de las fuerzas represivas. No cabe duda de que seguirá recibiendo órdenes de la ministra todo terreno que, a través de los años, sigue viviendo del Estado a pesar de su incapacidad manifiesta, a lo que hay que agregarle su crueldad incalificable producto de su fracaso como integrante del grupo Montonero, del cual desertó por cobardía.
Dios las cría, y los vientos políticos las amontonan…
Fuentes: “El Tábano”


1 comentario
Korea del Centro
Era ministra de seguridad de Córdoba cuando el 3 y el 4 de Diciembre de 2013 hubo un autoacuartelamiento de la policía cordobesa, empezaron los saqueos y contagió casi toda la Argentina.