Siempre cuando un gobierno democrático era suplantado por otro, no democrático a través de golpes de estado ( generalmente de extrema derecha), la primera resolución que se tomaba, era, entre otras, la intervención a las Universidades públicas, aduciendo, en sus mentes enfermizas, que estas altas casas de estudio eran nidos donde se formaban jóvenes con ideas extranjerizantes y futuros subversivos. Así ocurrió el 24 de marzo de 1976.
En medio de las polémicas que rodean al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y de un gobierno que parece decidido a negar cualquier evidencia, la historia argentina devuelve un espejo incómodo. Juan Larrea, integrante de la Primera Junta y presentado durante décadas como un patriota ejemplar, fue también protagonista de denuncias por negociados, sobreprecios, ventas irregulares de bienes del Estado y vínculos comerciales privados aprovechando su función pública. Esta nota recorre la vida política y económica de uno de los hombres de Mayo para poner en discusión cómo la historia oficial construye héroes, oculta corrupciones y apuesta, una y otra vez, a la fragilidad de la memoria colectiva.
La imagen de la escuela 55 que se llueve, con baldes apilados para contener las goteras, funciona como punto de partida para una reflexión sobre el deterioro de la educación pública, la desigualdad y la ausencia del Estado. Entre recuerdos personales, críticas políticas y pasajes poéticos, el texto pone en escena el impacto de la precariedad sobre chicos, docentes y comunidades enteras, y reivindica la resistencia colectiva frente al avance de la desidia y el ajuste.
Se trata de un auténtico plan estratégico para ocupar territorios, imponer incluso por la fuerza una política expansionista cada vez más agresiva y un modelo neoliberal extractivista, el que diseñaron la Administración MAGA (Make America Great Again) y el gobierno de Netanyahu para América Latina, con el apoyo de Javier Milei y con el ex presidente hondureño Juan Orlando Hernández (condenado en Honduras por narcotraficante a 45 años de prisión e indultado por Trump) para intrusear las elecciones y que gane el candidato de Trump.
No puedo mirar lo que pasa con la Escuela Normal de Concordia desde afuera, sería imposible. No fui docente de la Normal, pero fui docente durante casi treinta años. Y quien pasó buena parte de su vida entrando a un aula sabe que una escuela nunca es solamente un edificio. Una escuela es una forma de mirar el mundo. Es el lugar donde un chico aprende una palabra nueva, donde un docente deja algo de sí, donde una familia deposita esperanza, donde muchas veces se contienen dolores que no figuran en ningún programa de estudios. Por eso, aunque no haya dado clases allí, siento que lo que pasa con la Escuela Normal también me toca.
Durante muchos años, la discusión previsional en Entre Ríos estuvo atravesada más por consignas y posiciones políticas que por datos concretos. Por eso, una de las decisiones de esta gestión fue comenzar a transparentar con claridad la situación real de la Caja de Jubilaciones y Pensiones de la provincia.
Para tratar de comprender la angustiante circunstancia que vive la humanidad toda, hay que retroceder algunas décadas nomás. Corrían los fines de la década de los sesenta y el sistema capitalista enfrentaba una doble crisis que parecía anunciar su propio colapso, cuando las tasas de beneficio se derrumbaban y las calles de Occidente hervían con fervor revolucionario de las luchas obreras, que no se visualizaban desde hace años. En nuestro país tuvo su máximo exponente con el fenómeno del Cordobazo, que a propósito el próximo 29/05/2026 se cumplirán 57 años, que marcó un antes y un después en la reconfiguración del escenario político.
El problema del actual gobierno nacional no fue haber colocado el equilibrio fiscal como pilar de su programa económico. El problema fue cómo lo hizo. Allí estuvo la verdadera falla: no en la decisión de ordenar las cuentas, sino en la mala praxis con la que se ejecutó ese objetivo.
Finalmente, el ‘Peronismo Federal’ mostro sus cartas. El impulsor local fue Michel. Cuando comenzaron con este proyecto se entusiasmaban con reunir referentes nacionales, desde Miguel Ángel Pichetto a Juan Schiaretti, pasando por Diego “sanguchito” Bossio, y Juan Manuel Urtubey; incluso exageraban las expectativas ilusionándose extenderían la convocatoria a extrapartidarios como Pullaro y Frigerio, pero la iniciativa se les pinchó. Las primeras señales del intento las dio Guillermo Michel, que organizó encuentros en Gualeguaychú, primero con Massa (S) y después con Pichetto (M.A.). Incluso Michel extendió la agenda de conferencistas invitados hasta al ex diputado Diego Bossio. Mientras Rosario Romero reclamaba un lugarcito en la mesa chica invitándolo a Schiaretti (J.) a Paraná. La idea implícita era sentar las bases de un ‘peronismo de centro’ en el que estuviera excluido todo lo que oliera a kirchnerismo y/o progresismo de cualquier tipo y color. Una especie de oxímoron a quien localmente bautizaron como el ‘peronismo antiperonista’. Y para completar esta colcha de retazos políticos, se sumó a la foto Lorena Arrozogray, la ex viceintendenta de Martin Esteban Piaggio, aunque no quedó claro si fue a título personal o como mensajera de Piaggio (E.) Pero históricamente, por experiencia, sabemos que cuando una fuerza política en nuestro país reclama para sí el espacio ‘centro’ se habla de sectores que ideológicamente articulan con el establishment y expresan a la derecha conservadora. En el peronismo siempre han existido peronistas culposos que desesperan mostrarle al poder que ellos son “buenos” que nada que ver con la chusma; que ellos vienen a mantener el populacho bajo control.
En el marco de los 50 años del golpe, una serie de actividades culturales en Concordia —presentaciones de libros, charlas y documentales— volvió a poner en el centro la Memoria, la Verdad y la Justicia como herramientas frente al negacionismo. Desde la reconstrucción histórica hasta la emoción colectiva, el arte se reafirma como un territorio imprescindible para narrar el horror y sostener, en el presente, el compromiso con el Nunca Más.
1 comentario
Korea del Centro
Me imagino que va a ir con un cartelito exigiendo también a Frigerio presupuesto adecuado y edificio propio para la UADER???, o no?