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Cinco alumnos por cada docente: para Agmer Concordia es una cifra “ficticia” que apuntala el ajuste
La secretaria general de Agmer Concordia, María José Chapitel, puso en duda esta mañana la seriedad del estudio realizado por el Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales del Consejo Empresario de Entre Ríos (CEER) que llegó a la conclusión de que hay cinco alumnos por cada docente en la provincia en promedio. Chapitel dijo que no se establecen los métodos ni parámetros utilizados para realizar el estudio ni hay ninguna firma que acredite una autoría de la encuesta. Sostuvo que es una cifra “ficticia”. Y que esas publicaciones no son “ingenuas”. “Tienen que ver con poner a la educación, al rol docente, en un lugar de cuestionamiento”, expresó.

“No sabemos cuál es el origen del estudio ni cuáles son las mediciones que se toman para poder arribar a esa conclusión. No sabemos cómo se hace ni desde donde ni que parámetros se toman para llegar a esa conclusión porque no lo firma nadie”, dijo. Y, de igual modo, sostuvo que si se basan en las Pruebas Aprender, manifestó que carecen de información territorial para poder evaluar.
En el gremio remarcaron que en el gremio, en el quehacer diario basado en el contacto con los docentes en las escuelas y los estudiantes, saben que eso esos números son “falaces”. Chapitel dijo que las mediciones se deben realizar desde el territorio teniendo en cuenta a los docentes que son quienes trabajan y transitan las escuelas diariamente. “Hay escuelas con mas estudiantes y hay escuelas con menos estudiantes. Eso no implica la no necesidad de ese docente en esa escuela”.
Un ejemplo de ellos son las escuelas rurales donde hay personal único o plurigrado. En esos casos, tampoco dan abasto los docentes. “Se encargan no solo de dar clases sino también de la dirección de la escuela”, remarcó. Por ello, Chapitel puso en duda esas cifras. “Las escuelas en Entre Ríos son escuelas pobladas donde cada docente tiene su rol”, indicó.
El CEER examinó el desempeño académico de los estudiantes de nivel primario y secundario según los resultados de las últimas pruebas Aprender. En el trabajo resaltan además, que el sistema provincial presenta, en promedio, “apenas 5 alumnos por cada cargo docente” y acota que “se trata de un valor extraordinariamente bajo, que expone un desbalance de magnitud entre matrícula y planta docente”.
La secretaria general de Agmer Concordia dijo que las pruebas estandarizadas como las Aprender son exámenes que no tienen en cuenta el proceso de enseñanza-aprendizaje ni el contexto educativo de esos estudiantes, las condiciones en las que se desempeñan los alumnos ni sus maestros, etc. Para Chapitel, la educación se produce dentro de un “paradigma complejo” que no puede ser interpretado mediante una planilla Excel basada en cinco, seis o diez preguntas. Por el contrario, remarcó que deben ser realizadas “por las escuelas y para la escuelas”.
Pero si se apunta a la Educación en términos de “gasto” es muy difícil que se esté buscando mejorar la calidad educativa de las escuelas públicas. “En ese artículo del Consejo Empresario se habla mucho de ‘gasto’ y todo el vocabulario que se usa tiene que ver con un vocabulario empresarial, mercantilizar, que entiende a la educación como una mercancía que genera gastos o ganancias. Y la Educación en realidad tiene que ver con los derechos de las personas a formarse y poder insertarse en la sociedad como personas, ya sean niños o adolescentes, que tengan un pensamiento propio, crítico”.
“Se mira a la educación por fuera de un contexto de personas, por fuera de un contexto socio-económico cultural que está en crisis, por fuera de un derecho que asiste a las personas y corre al Estado de su obligación. También habla de que muchos sectores eligen la educación privada”, indicó. En ese sentido, aclaró que las escuelas privadas en la provincia no son muchas sino que las mas numerosas son las publicas de gestión privada. En las últimas, los sueldos son los mismos y también los abona el Estado pero se desentiende del mantenimiento edilicio.
“No estamos viendo lo que pasa con la educación pública. Claro, si tengo una escuela donde el techo se me cae o llueve igual que afuera, no voy a tener la misma posibilidad que aquel que va a una escuela donde todas estas cosas no están ocurriendo”, remarcó Chapitel. La gremialista remarcó que se necesitan maestros bien pagos para que el trabajo en el aula sea suficiente para poder vivir dignamente y no tener que buscar alternativas laborales en paralelo. Y escuelas en buen estado. Y, por fuera de las instituciones escolares, que se ejecuten políticas que garanticen que cada familia tenga acceso a un plato de comida, a la vestimenta, etc.
No obstante, la realidad es paradójicamente la opuesta. Las familias de los estudiantes, al igual que la de los docentes, no llegan a fin de mes. Por otra parte, dijo que en las escuelas se ejecutan arreglos pero más buscando “un efecto publicitario” que apuntando a efectuar reparaciones reales.
¿Qué es el CEER?
El Consejo Empresario de Entre Ríos es un ámbito de trabajo integrado por empresarios y directivos de empresas que representan diferentes sectores productivos y lugares de la provincia, según su página web. «Se conforma en junio de 1998, con el objetivo de ser una entidad de diálogo e intercambio de propuestas e ideas que apunten a generar acciones en pos de la promoción del desarrollo socioeconómico sustentable de Entre Ríos, generando empleo y preservando los recursos naturales».
«El CEER promueve la cooperación entre los distintos sectores económicos de la actividad privada, aportando a la elaboración de propuestas e ideas que tiendan al crecimiento económico y el mejoramiento de la calidad de vida de los habitantes de la provincia. La entidad está conformada por la asociación de empresas generadoras de miles de empleos directos e indirectos, provenientes de diversos sectores productivos y de distinto tamaño, lo que brinda a la entidad una visión real y completa de la actividad económica entrerriana».
«Convergen allí la industria (papel, plástico, alimentos, madera, metalmecánica, construcción, minería, amoblamientos), la agroindustria (lácteas, avícola), el comercio, los servicios (turísticos, financieros, bancarios, salud, telecomunicaciones, transporte, seguros y portuario), y la actividad agropecuaria (ganadera, cerealera)».

