El pasado viernes, DIARIOJUNIO se encontró con uno de estos viajeros de río. Mario Cardozo, oriundo de Villa Gesell e instructor de kayak, arribó al lago de Salto Grande proveniente de Paso de los Libres, y cuyo destino es llegar al Río de la Plata, en Buenos Aires. Se trata de una travesía para mostrar todo lo que tiene el río Uruguay.
¿Y qué tiene? Consultamos… “Tiene bellezas que no las ves en los libros, no salen en fotos… bancos de arena, de piedra, enormes acantilados. Y un dato no menor es la gente que vive a la vera del río, cuya calidad humana es digna de destacar. El recibimiento que yo he tenido en cada lugar al que llego es de una empatía y amabilidad que sorprende”. Lo dice así, luego de contar que pasó por la vecina Federación, donde destaca el buen recibimiento que tuvo.
A su vez, Mario contó que dentro de cuatro días aproximadamente estará en Colón y adelantó que participará de la marcha de los vecinos de la zona que luchan para impedir la contaminación del río, en referencia a la instalación de HIF, la planta de metanol que instalarían en Paysandú, República Oriental del Uruguay, frente a Colón.
De acuerdo a Google Maps, llevo ya 250 km. Sin embargo, esto no es exacto, ya que uno no navega en línea recta: hay que escapar de ciertas correntadas, hacer una navegación segura, esquivar los vientos, de modo que a veces se navega por nuestra costa y otras por la costa uruguaya y/o, antes, por la costa brasilera; solo se trata de respetar en cuanto a no hacer tierra.
Mario cuenta que hace aproximadamente paradas cada 25 km, aunque reconoce que quizá hizo más de 10 paradas donde pudo observar la existencia de una respetable cantidad de “buenos lugares de acampe”. La idea —continúa diciendo— es disfrutar el viaje, remando tranquilo; esto no es una competencia, una regata: navegás una hora, parás, descansás y seguís.
Quizá por tratarse de una embarcación pequeña, saltaba a la vista que ese kayak tenía un motor. ¿Y entonces?, preguntamos. Con el conocimiento y la precaución del navegante, Mario respondió con cautela, señalando que, al viajar solo y hacer paradas en islas, en montes, etc., si te pica una víbora o te lastimás y se te complica remar, necesitás llegar cuanto antes a un lugar donde te puedan dar atención. Para eso sirve el motor.
Pero además, y aunque resulte novedoso, el kayak de Mario tiene paneles solares: «Cuando acampo en el monte, en las islas o lugares así, los paneles me permiten tener la misma luz que tendría en una casa».

Su paso por el “Pesca”, Prefectura y su llegada a Colón
Mario contó que lo iban a buscar (DIARIOJUNIO observó cómo efectivamente una camioneta llegó al lago y subieron su kayak) y lo trasladarían al Club Pesca Concordia, y de ahí, en tres o cuatro días, estaré en Colón, donde voy a acompañar a kayakistas de la zona, representantes de Parques Nacionales y a las ONG que están luchando contra la contaminación que le provocan al río. “Es una causa que merece ser acompañada, así que es lo que haré”, dijo el navegante, en relación a la lucha que mantienen ambientalistas contra el intento de instalar, frente a sus playas, la planta de metanol HIF.
Vale destacar que, mientras su kayak estuvo en la orilla del lago, se acercó una camioneta de la Prefectura Concordia y pudimos observar que tomaban datos, escribían en un cuaderno, iban y venían hacia el kayak, hablaban, etc. Consultado al respecto, Mario dijo: “Para Prefectura es muy importante lo que estoy haciendo, porque viajo con todo lo necesario y, en especial, con todas las medidas de seguridad; además, para ellos es muy importante la comunicación que tenemos”.
“A cada lugar al que llego están muy atentos, preguntando si estoy bien, qué necesito. La voluntad y predisposición de Prefectura ha sido excelente”, remató.


2 comentarios
Nora
Amo a mi rio.Soy docente jubilada.Tengo hijos kayatistas amateur y cuando su ocupación lo permite
Y POR SOBRE TODO SOY COLONENSE DE ALMA.Subi fotos de tu recorrido.Registra sonidos de la fauna.Tu travesia es testimonial
MUCHAS GRACIAS.
CUIDEMOS EL RIO Y SU HABITAD
Carlos F Ledesma
Yo fui quien lo levantó en el lago y a pedido de Mario, lo dejé en la peña de La Tortuga, de allí siguió navegando hasta el club Pesca.