El menor fue rescatado con signos de ahogamiento en una de las piscinas del parque acuático del complejo termal, conocido por ser uno de los principales atractivos turísticos de la ciudad y uno de los centros termales más importantes de Sudamérica.
Desde el rescate, los profesionales de la salud lucharon por estabilizar al niño, pero su cuadro nunca mejoró. Los partes médicos señalaron que presentaba edema cerebral severo con signos compatibles de hipoxia e isquemia cerebral, una condición que compromete seriamente el funcionamiento del cerebro por la falta de oxígeno. Desde un principio, los médicos consideraron su pronóstico muy desfavorable.
La muerte de Kyllian se confirmó en la noche del martes 23 de diciembre.
Fuente: Con información de Chajarí al Día


