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Por pedido del FMI, el INDEC cambió la canasta de inflación y sube el peso de tarifas y alquileres
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) comenzó a aplicar desde enero una actualización en la canasta de bienes y servicios que se utiliza para calcular el Índice de Precios al Consumidor (IPC), una modificación largamente postergada que busca reflejar patrones de consumo más cercanos a la realidad actual de los hogares argentinos.

El nuevo esquema toma como base la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2017-2018 y deja atrás la medición de 2004, que venía utilizándose hasta diciembre de 2025. El primer índice calculado con esta metodología se dará a conocer el próximo 10 de febrero.
Una canasta con hábitos más actuales
Hasta ahora, el IPC se elaboraba con una estructura de consumo de más de dos décadas atrás. Esa metodología otorgaba una fuerte ponderación al rubro Alimentos y bebidas no alcohólicas, que representaba el 26,9% del índice, mientras que servicios como comunicaciones o transporte tenían menor incidencia.
Con la actualización, el peso relativo de varios rubros cambia de manera significativa. Según la información oficial:
– Alimentos y bebidas no alcohólicas bajan su ponderación al 22,7%.
– Prendas de vestir y calzado descienden del 9,9% al 6,8%.
– Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles suben del 9,4% al 14,5%.
– Transporte pasa del 11% al 14,3%.
Esto implica que, a partir de ahora, los aumentos en tarifas de servicios públicos, alquileres y transporte tendrán un impacto mayor en la medición de la inflación que en años anteriores.
Qué cambia
Desde el INDEC aclararon que la modificación no altera los precios que pagan los consumidores, sino la forma en que esos aumentos se reflejan en el índice general. Es decir, no se trata de una suba “automática” de la inflación, sino de un cambio estadístico en la ponderación de los gastos.
Economistas coinciden en que el nuevo IPC no mostrará valores muy distintos a los que se venían registrando en 2025, aunque sí puede modificar la percepción del aumento del costo de vida según el tipo de gasto predominante en cada hogar.
Un reclamo del Fondo Monetario Internacional
La actualización del IPC respondió a un requerimiento técnico del Fondo Monetario Internacional (FMI). En un informe publicado en agosto, el organismo señaló la necesidad de que la Argentina adecúe su medición de precios para reflejar “los cambios estructurales en los patrones de consumo” y mejorar la calidad de las estadísticas oficiales.
Desde el INDEC justificaron la implementación en enero al señalar que facilita las comparaciones interanuales y permite una lectura más clara de la evolución de los precios a lo largo del año.

