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Crece la preocupación en Granja Tres Arroyos: “el obrero, con la mitad de la plata, no llegó a pagar las cuentas”
Miguel Klenner, secretario general del Sindicato de la Alimentación de Concepción del Uruguay, indicó esta mañana a DIARIOJUNIO que se prolonga el conflicto en la planta de Granja Tres Arroyos -la mayor productora avícola del país- en esa ciudad. Está paralizada la faena de pollos en la planta La China, y hay 1.000 trabajadores ven peligrar su fuente laboral. Cobran el aguinaldo en cuotas y las quincenas en cuotas, pero el cronograma casi no se cumple y por eso hace una semana que está paralizada la producción. En ese sentido, Klenner dijo que están comenzando a verse afectados en lo anímico. “Cuando voy a hablar con ellos los ves en las caras de derrota, de desanimo”. “El obrero, con la mitad de la plata, no llegó a pagar las cuentas. El que alquila, el que tiene tarjetas”, dijo.

“Les hemos dicho que, si no tienen el dinero, que no trajearan los pollos y cumplieron al pie de la palabra”, dijo Klenner. Actualmente se les está adeudando una quincena correspondiente al mes de diciembre, la mitad del aguinaldo que ya está fuera de plazo respecto de lo que establece la ley si se abonase hoy, se atrasaron con la cuota alimentaria y ya está próximo a vencer otra quincena. Los 1.000 empleados se encuentran sumidos en una profunda incertidumbre económica y emocional, enfrentando la indiferencia por parte de las autoridades gubernamentales.
El sindicalista dijo que la situación no es buena porque todo el mundo sabe que no es bueno parar la producción de un frigorífico. “De eso vivimos”, dijo. Pero decidieron tomar esa decisión de manera “desesperada” ya que se trata de personas que tienen familias a cargo. “Necesitan pagar la luz, la tarjeta y todo el mundo sabe que la gente compra comida con la tarjeta aporque la plata no alcanza. Y no somos la excepción”, dijo.
El origen de la crisis está en el mercado externo. Tras el brote de gripe aviar de 2023, Granja Tres Arroyos perdió el acceso al mercado chino y vio caer su peso exportador del 33% al 25%. Para una compañía que llegó a facturar alrededor de u$s1.300 millones y a vender a 67 destinos, ese recorte implicó un golpe directo sobre su generación de divisas y dejó a la empresa con una estructura de costos pensada para un volumen de ventas que no logró recuperar del todo.
“La empresa argumenta que no hay plata. Pero el pollo, entra, se faena y sale en los térmicos y los containers”, dijo en referencia a los camiones y los barcos, respectivamente. Admitió que quizás están perdiendo de ganar dinero por el “dólar bajo”. Y ahora deben salir a pelear el mercado interno cuando antes decían que no les servía porque el precio era bajo.
Klenner dijo que hay falta de empatía en la sociedad uruguayense sobre el conflicto. “No les interesa el sector avícola. A veces estoy hablando con los comerciantes y no les interesa porque te cambian de tema y a la cajera del supermercado le chupa tres … , perdón la expresión pero es así”, remarcó.
De la misma forma, dijo que, en ocasiones, ha ido a la Secretaría de Trabajo de la Provincia para llevar papeles para fundar una denuncia pero se encuentra con la antipatía de algunos empleados. “Una empleada me dice ‘discúlpame pero no hago horas extras, trata de venir a horario’. Yo represento a 1.000 familias y me piden papeles y se me complica. ‘Que no vuelva a ocurrir’. Imaginate la empatía de la Secretaria de Trabajo”, reflexionó Klenner.
Klenner dijo que muchos empleados se encuentran en una situación de crisis respecto de sus economías familiares. En ‘La Histórica’ hay muchos lugares turísticos atractivos pero los empleados del Frigorífico no tienen dinero parta comer una hamburguesa ni tomar una gaseosa. “Eso te bajonea”, acotó. “Ni los colombianos te prestan dinero. No somos solventes. Vas a la financiera que te ofrecen el sol y las estrellas y no te dan no $ 2.50”.
Al menos, rescató que la empresa les permite entrar a la planta, fichar y permanecer allí. De lo contrario, si estuviesen en la calle, dijo que sería un golpe muy duro y posiblemente se hubiesen producido desmanes.
“Tenemos que estar en la planta esperando que nos paguen la mitad del salario y dentro de tres días viene la próxima quincena. Entonces viene la desesperación de que no tenemos respuestas de nadie, ni siquiera del sector político”, dijo. La referencia es para las máximas autoridades de la provincia, en referencia al gobernador Rogelio Frigerio, de lo que se viene si cierra esa planta en Concepción del Uruguay.
El referente del STIA dijo que no solo los empleados se van a ver afectados de manera directa sino también los productores de la zona, los transportistas, los comercios ligados a la actividad como ferreterías, etc., las gomerías que reparan las cubiertas de los camiones, la estación de servicio y hasta el “kiosco de la esquina”. Además, mencionó que el Grupo Tras Arroyos tiene plantas de incubación en Gualeguaychú y Santa Elena.
Incluso, recordó que la actividad es el eje motor del consumo en esa ciudad. Por ello, sostuvo que la Fiesta de la Playa de Río de Concepción del Uruguay “fue un desastre” porque la gen te no tenia plata para gastar. “No fue la familia, fue la ‘gurisada’. Está bien que los espectáculos siempre fueron para la ‘gurisada’ pero la familia siempre fue para acompañar».
En 2025 la firma cerró un acuerdo preventivo de crisis que permitió la salida de unos 400 trabajadores, y la última decisión fue el cierre del Frigorífico Béccar, en Uruguay, y la concentración de la actividad en La China. En esa planta se agruparon 1.000 empleados y es la más grande del grupo en conjunto con la de Capitán Sarmiento, una ciudad de 13.0000 habitantes situada 150 km al oeste de la CABA, en la provincia Buenos Aires.

