Vecinos y usuarios habituales señalaron que la situación de la Ruta 22 se mantiene desde hace al menos dos años, y denuncian la falta de trabajos de reparación ni mantenimiento. El estado actual de la calzada genera complicaciones para automovilistas, motociclistas y transporte pesado que transitan por la zona, ya que carece de cartelería ni señalización preventiva.“Es un milagro que todavía no haya pasado algo serio”, sostienen
El panorama expone el abandono de la infraestructura vial provincial y contrasta con los discursos de campaña. Durante el proceso electoral, el actual gobernador Rogelio Frigerio recorrió rutas deterioradas, publicaba fotos y cuestionaba públicamente la situación de los caminos entrerrianos. Ya en el gobierno, muchas rutas continúan intransitables, sin obras, señalización, ni respuestas.

Mientras la Ruta Provincial 22 sigue deteriorándose y esperando la intervención de un Estado que no llega, se pone en juego la seguridad vial, el acceso de vecinos a sus barrios, el traslado de trabajadores, estudiantes y productores.


