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Sugara espera la resolución de la Justicia por guardavidas excluidos y reclama mejores condiciones de trabajo en las playas
El delegado zonal del Sugara (Sindicato Ćnico de Guardavidas de la RepĆŗblica Argentina), Franco Ćlvarez, dijo esta maƱana que aguardan novedades de la medida judicial que presentaron los guardavidas que quedaron excluidos para que sean incorporados y se les pague los sueldos que les correspondĆan. El delegado dijo que la jueza en lo laboral que interviene en la causa solicitó al fiscal que de su punto de vista. Por otra parte, el sindicato fue apartado de la organización de la temporada actual. Sin embargo, Alvarez remarcó que el Sugara colaboraba con elementos como kayaks, tablas, torpedos e indumentaria ademĆ”s de ayudar a conformar el cronograma de playas. āSaurĆ© dijo ācomprĆ© de mi bolsillo un bote con motorā. Es un gomón que estĆ” en Playa Los Sauces, en la explanada del puerto con una persona que lo maneja. Pero yo le pregunto a la sociedad Āæpara quĆ© sirve un bote con motor en Los Sauces cuando a nosotros acĆ” en el Lago nos dieron un torpedo por playa que parece de juguete?ā, indicó. āLos guardavidas de Concordia durante aƱos trabajamos con un kayak y una tabla por mangrulloā. āSaurĆ© dijo que las cosas iban a cambiar, si cambian, que cambien para bien. Que lo malo se reforme pero porque destruir tanto algo que venĆa bien. La idea era destruir, hacer desaparecer al Sugara pero estamos vivosā, dijo a DIARIOJUNIO.

Medida judicial
Respecto de la medida judicial que presentaron los guardavidas que quedaron excluidos para que sean incorporados y se les pague los sueldos que les correspondĆan, el delegado dijo que la jueza en lo laboral que interviene en la causa solicitó al fiscal que de su punto de vista.
Ćlvarez recordó que la temporada fue marcada por un conflicto que comenzó cuando la municipalidad resolvió desconocer la revĆ”lida que hacia la Escuela de Guardavidas y decidió convocar a otra u instancia similar por cuenta propia. Desde el sindicato acudieron a la Justicia que decidió realizar una tercera instancia de aptitud fĆsica. Ćlvarez remarcó que, a diferencia de lo expresado por SaurĆ©, respecto de que habĆa socorristas que no estaban en plenitud fĆsica como para rendir, se presentaron todos los guardavidas y aprobaron, excepto dos que desistieron antes de comenzar.
A partir de allĆ, el guardavidas remarcó que todos estaban en condiciones óptimas de trabajar. āEra lo Ćŗnico que el municipio solicitabaā, expresó. No obstante, la temporada ya habĆa comenzado y el municipio contrató rescatistas jóvenes reciĆ©n recibidos. Ćlvarez sostuvo que, sin menoscabo de la necesidad de trabajar de los mĆ”s jóvenes, se dejó de lado a personal que habĆa trabajado mĆ”s de 10, 20 y hasta 30 aƱos en las playas de la ciudad. Sólo se tomaron a 15 socorristas del listado del Sugara para cubrir las vacantes. āVeinticinco compaƱeros quedaron afuera teniendo revĆ”lida aprobada con legado municipales y conductas intachableā, sostuvo. Y aƱadió que no hubo ningĆŗn motivo para dejarlos afuera ya que lo que se exige es la revĆ”lida aprobada o no aprobada y no una especie de ranking de tiempos de nado para establecer una orden de mĆ©rito.
āNo les importó si hay familias que necesitan esa plata; familias de trabajadores que viven de la temporada, de la changa, que se perfeccionaron, que rindieron, que aprobaron y estĆ”n fuera sin motivosā, dijo.Ā āHubo compaƱeros que han tenido problemas cardĆacos, parĆ”lisis facial por la ninguneada que padecieron como dejarte afuera con 30 aƱos al servicio del municipioā.
Alvarez remarcó que la intención era desarticular al Sugara pero alegó que el sindicato no es igual a otros gremios. āYo no estoy hablando de atrĆ”s de un escritorio; estoy trabajando en una playa con mis compaƱeros. No tengo un sueldo de gremialista. Somos un gremio de trabajadores. Yo no vivo del gremioā, indicó.
Falta de elementos
Ćlvarez dijo que el secretario de Salud, Diego SaurĆ©, manifestó a principios del perĆodo de verano que esta iba a ser una temporada de verano diferente, sin guardavidas viejos o sin entrenar. Pero la realidad, segĆŗn el delegado, es que en el Lago estĆ”n en ātierra de nadieā. A veces los guardavidas quedan en soledad porque no hay reemplazos cuando padecen algĆŗn problema de salud y ellos saben que nunca deben trabajar sin compaƱero.
Ćlvarez tambiĆ©n manifestó que no hay controles en el Lago. āNadie viene a preguntarnos si pasa algo, hemos tenido episodios policiales y no sabemos a quiĆ©n dirigirnos, si a la Codesal (Corporación del Desarrollo de Salto Grande) o al municipioā. Tampoco cuentan con un botiquĆn reglamentario. āLo Ćŗnico que nos dieron fue un protector solar, dos remeras y un pantalón que no sirve para un rescatistaā, dijo.
āLos mangrullos se llueven. Los dĆas de lluvia tienen que levantar el servicio los guardavidas. Es imposible estar en los miradores porque no los remodelaron, no los arreglaronā, aƱadió. En Playa Sol sur, no hay refugio ya que una tormenta lo derribó y no fue reemplazado. āLos compaƱeros estĆ”n a la intemperieā, indicó. Solo quedó en pie el de Playa Sol norte.
El delegado de Sugara dijo que a los coordinadores del municipio no los volvieron a ver y rescató la predisposición de las autoridades de la Codesal para resolver los problemas. Ā āHa hecho lo posible para que esto vaya bienā
No obstante, cabe acotar que la responsabilidad de las playas corresponde a la Codesal y desde el municipio antes del comienzo de la temporada veraniega se habĆa seƱalado que la responsabilidad del pago de los sueldos de los socorristas que trabajen en la zona debĆa correr por cuenta del organismo provincial y no del municipio. Finalmente eso no se llevó a cabo y la municipalidad sigue abonando el salario de los guardavidas.
Por otra parte, dijo que hubo menos puestos de trabajo este aƱo ya que en el Lago se cerró la playa de Punta Viracho, no se habilitó el camping Las Palmeras (el lugar estĆ” en proceso de recuperación para la provincia desde el punto de vista legal), Ā y tampoco se cubrió, por las obras inconclusas de la Costanera NĆ©bel, la playa NĆ©bel a pesar de que āeste verano explotóā. āNo se puso ni siquiera una guardia pasiva pero, gracias a Dios, no hubo ahogadosā.


