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Cuestionan al municipio por la demolición de la casa del primer intendente de Concordia: “La improvisación, la falta de planificación y la arrogancia tienen consecuencias”
La Regional Noreste del Colegio de Arquitectura y Urbanismo de la Provincia de Entre Ríos (CAUPER) expresó su “profunda preocupación” por la demolición de la que fuera vivienda de campo del primer intendente de Concordia, Don Federico Zorraquín, y advirtió sobre las consecuencias que este tipo de decisiones pueden tener en el desarrollo urbano y patrimonial de la ciudad.

A través de una gacetilla firmada por autoridades y profesionales de la institución, el Colegio fijó posición frente a lo que considera una pérdida “irreparable” en términos patrimoniales y un nuevo episodio que evidencia “falta de planificación estratégica” y “desapego a las normas de planificación existentes”.
Desde la entidad remarcaron que, como Colegio profesional, consideran “importante manifestar y sentar posición sobre el accionar que, por omisión, permiso o excepción, las autoridades locales ejercen sobre la posibilidad de modificar la ciudad”.
En ese marco, recordaron que en reiteradas oportunidades —incluso de manera personal ante el intendente— invitaron a revisar el Plan Urbano (PU), a respetar y valorar el Código de Ordenamiento Urbano y Territorial (COUyT), y ofrecieron la colaboración de la Regional en las áreas de decisión tanto del Ejecutivo como del Concejo Deliberante.
El comunicado subraya además que el Colegio participa ad honorem en distintos espacios institucionales creados por ordenanzas municipales, como el Consejo de Protección de Humedales, el Consejo Asesor de Protección del Patrimonio y el Consejo Asesor de Planeamiento. En esos ámbitos, arquitectos matriculados aportan trabajo técnico e intelectual sin percibir retribución.
Ese volumen de participación y producción técnica —afirman— les otorga legitimidad para advertir sobre la gravedad de lo ocurrido: la desaparición “para siempre en su estado original” de la vivienda de campo del primer intendente de Concordia”, vinculada a los orígenes institucionales de la ciudad, y cuya preservación había sido solicitada ante el Consejo Asesor de Protección del Patrimonio y cuya demolición los arquitectos habían recomendado no autorizar.

La casa de campo del primer intendente de Concordia, Federico Zorraquín
Para la Regional Noreste del CAUPER, se trata de una pérdida irreparable desde el punto de vista patrimonial, pero también de un síntoma de un modelo de gestión urbana que acumula “constantes y resonantes excepciones”, lo que —advierten— termina promoviendo “una competencia desleal entre los profesionales de la arquitectura”.
El sector donde se emplazaba la vivienda forma parte de un área vinculada a las instancias fundacionales de la ciudad, con valor arqueológico y patrimonial. En ese sentido, los arquitectos marcaron una contradicción: mientras se pone en valor el “Naranjal de Pereda”, a pocas cuadras se habilita la demolición de una edificación histórica de relevancia.

También cuestionaron que el Ejecutivo promueva un “Premio a Intervenciones Edilicias Patrimoniales” y, al mismo tiempo, firme el permiso para demoler una obra que no se interviene para restaurarla o resignificarla, sino que directamente se elimina.
Antecedentes de colaboración
En el comunicado, la Regional recordó que ha colaborado con distintas gestiones municipales. Mencionaron que impulsaron el concurso para la restauración del “Castillo San Carlos”, que participaron en el concurso vinculado al Naranjal de Pereda —aún vigente pero sin aplicación— y que realizaron aportes cuando se impulsó el denominado “Pacto de Julio”.
Sin embargo, señalaron que en el caso del “Premio a Intervenciones Edilicias Patrimoniales” ni siquiera fueron consultados, pese a tratarse de una temática directamente relacionada con su campo profesional.
“La improvisación, la falta de planificación y la arrogancia tienen consecuencias”, afirmaron en el tramo final del documento. Aunque aclararon que no pretenden erigirse en poseedores de la verdad absoluta, sí remarcaron las contradicciones del accionar actual y la “profunda preocupación” por el posible resultado que este tipo de decisiones puede tener sobre la ciudad.
El comunicado lleva las firmas del arquitecto Martín Cummaudo, director del Instituto de Estudios Territoriales de la Regional Noreste; la arquitecta Soledad Popelka, presidenta de la Regional; y los arquitectos Silvina Scarpatti y Gonzalo Noir, integrantes del Consejo de Protección del Patrimonio.
Temas relacionados
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