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El mensaje del ministro de Economía abre un debate de fondo a la luz de los nuevos importes del Inmobiliario: quién paga los impuestos y cómo se sostiene el gasto en Entre Ríos
En abril de 2025, el ministro de Economía de Entre Ríos, Fabián Boleas, afirmó que “el impuesto inmobiliario y automotor tienen que ganar participación en el total de la recaudación”, durante la asamblea anual de la Unión Industrial de Entre Ríos (UIER). La frase, que en su momento pudo haber pasado como una definición técnica, hoy adquiere otra dimensión ante la aparición de las nuevas boletas del Inmobiliario 2026, con aumentos que en algunos casos muestran aumentos de entre 45% y 130% respecto de 2025. El debate dejó de ser teórico y se volvió concreto: ¿quién paga más y por qué?

Boleas recordó que en el año 2000 los impuestos patrimoniales —Inmobiliario y Automotor— representaban el 35% de la recaudación provincial. Hoy apenas llegan al 13%. Al mismo tiempo, reconoció que otros impuestos como Ingresos Brutos y Sellos crecieron mucho y volvieron al sistema “más regresivo”, es decir, más injusto, porque afectan proporcionalmente más a quienes menos tienen y encarecen la actividad económica.
Traducido a un lenguaje simple: el ministro sostiene que hoy la Provincia recauda mucho más a través de impuestos que se aplican sobre la actividad (ventas, contratos, servicios) y menos sobre la propiedad (casas, campos, autos). Y sugiere que eso debería cambiar.
¿Bajar uno implica subir otro?
Ahí es donde aparecen las dudas de los especialistas consultados por DIARIOJUNIO.
Los contadores advierten que el hecho de que Inmobiliario y Automotor hayan perdido peso no significa automáticamente que estén “bajos” o que haya que subirlos. El porcentaje que representa cada impuesto depende de muchas cosas:
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Si la economía crece o cae.
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Si hay inflación alta (Ingresos Brutos recauda más cuando suben los precios).
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Si las valuaciones fiscales están actualizadas o atrasadas.
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Si hay mucha morosidad.
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Si el Estado controla bien o mal.
En términos sencillos: que un impuesto represente menos porcentaje no significa necesariamente que esté mal diseñado. Puede ser que otro haya crecido más rápido.
El problema de comparar con el año 2000
El ministro tomó como referencia el año 2000 para señalar que antes los patrimoniales pesaban 35%. Pero los especialistas consideran que esa comparación es débil.
En 25 años cambió todo: la estructura económica, el comercio digital, el sistema financiero, la forma de recaudar, los acuerdos entre provincias. No es la misma provincia ni el mismo país.
Decir “antes era 35%” no alcanza para justificar una reforma. Lo que debería analizarse, señalan, es quién paga realmente cada impuesto hoy y si ese reparto es justo.
Ingresos Brutos: del 1,6% al 5%
Otro punto clave del debate es Ingresos Brutos. Hace décadas tenía alícuotas cercanas al 1,6%. Hoy, en muchos sectores, llega al 5%.
¿Cómo ocurrió ese aumento?
La explicación es estructural:
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Los impuestos patrimoniales quedaron atrasados por años porque actualizar valuaciones es políticamente costoso.
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El gasto provincial creció y es difícil de reducir (salarios públicos, salud, educación, jubilaciones).
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Ingresos Brutos es fácil de cobrar: se retiene en bancos, se descuenta en operaciones y tiene controles automáticos.
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Con inflación alta, la recaudación sube sola porque el impuesto se aplica sobre montos nominales.
Además, Ingresos Brutos se cobra en cada etapa de la cadena productiva. No funciona como el IVA, que permite descontar lo ya pagado. Esto genera lo que se llama “efecto cascada”: se acumula en el precio final. Por eso termina encareciendo productos y servicios.
Un contador lo resumió señalando que “el problema no es cómo pasó de 1,6% a 5%. La pregunta es si la provincia puede sostener su gasto sin esa tasa”.
¿Se puede subir Inmobiliario sin bajar Ingresos Brutos?
La preocupación central es que la Provincia termine haciendo las dos cosas al mismo tiempo: mantener Ingresos Brutos alto y, además, subir Inmobiliario y Automotor.
Eso implicaría más presión total, no una reforma.
Los especialistas advierten que los impuestos patrimoniales pueden ser progresivos (paga más quien tiene más), pero también pueden volverse regresivos si no se diseñan con cuidado. Por ejemplo:
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Si no se protege la vivienda única.
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Si no se contemplan ingresos reales del contribuyente (jubilados con casa propia, trabajadores con un solo vehículo).
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Si los aumentos no tienen topes graduales.
En ese caso, el peso termina recayendo sobre lo que llaman “contribuyentes cautivos”: propietarios registrados, trabajadores formales y pymes que no pueden escapar ni trasladar fácilmente el costo.
El contexto económico: ¿es el momento?
Uno de los contadores consultados fue directo y señaló que “aumentar impuestos patrimoniales en plena recesión y con caída del salario real va en contra de la prudencia”.
Según su análisis, el efecto podría ser el aumento de la morosidad. Es decir, más gente que directamente no pueda pagar. Y eso, advierte, podría obligar al gobierno a lanzar nuevas moratorias en poco tiempo.
El mismo profesional vinculó el problema tributario con el gasto estructural, especialmente el sistema previsional provincial, al que consideró difícil de sostener si no se hacen reformas de fondo.
El debate real: quién financia al Estado
Más allá de las posiciones técnicas o ideológicas, la discusión abierta por el ministro expone un dilema central:
¿Cómo se financia un Estado con gastos rígidos sin profundizar un esquema impositivo que castigue a los sectores medios y a la producción?
Reconocer que Ingresos Brutos es distorsivo es un primer paso. Pero una reforma integral requeriría algo más concreto: decir claramente qué impuestos bajan, cuándo, cuánto y cómo se compensa esa baja.
Sin esa hoja de ruta, el mensaje puede leerse como una señal para recomponer ingresos en el corto plazo más que como un rediseño estructural del sistema.


3 comentarios
Francisco
Discutir, comentar, dialogar, todo ES INUTIL. Siempre tienen razón, y te la explican con argumentos que no son claros, como ahora que dijeron que el techo para el inmobiliario iba a ser el 30% , pero creo que cerraron el 3 con un 3 puesto a la inversa y se transformo en un 80% en mi caso. Porque tengo que pagar este impuesto? por habitar un pedazo de tierra del pais donde he nacido, criado y educado? No soy un extranjero ni un okupa. Al terreno y la casa lo hice con mi trabajo. Pero bueno, habitamos un pais donde se castiga el esfuerzo del trabajo y se premia al chorro.
Firma.pastora Serrano
De acuerdo con la propuesta solo exijo que se respeten las propiedades privadas es lamentable la situacion que vivimos a causa de las usurpaciones por manipulación catastrales en los municipios y atacan con documentos apócrifos y sin justicia
Todos estamos afectados
No maten al pagador!
Todo el orden consistente para cargos públicos desde el primero al último, debe ser revisados y en procura de equilibrar súper sueldos de legisladores, presidente, vice, vocales, gobernadores, intendentes, etc, etc, te, El hecho de ocupar un cargo público no los convalida vivir como Reyes y son ellos quienes no accesen a tocar sus magníficos sueldos, incluso privilegios luego de terminada la gestión. Aquí también hay mucha plata dónde corregir