En este sentido, Rodríguez Parrilla advirtió que los principales afectados por estas maniobras son los sectores más vulnerables de la región que durante décadas han recibido la asistencia de los profesionales cubanos para acceder a servicios básicos de salud.
Finalmente, el titular de Exteriores criticó las promesas de recursos que la Administración estadounidense ofrece a cambio de expulsar a los colaboradores cubanos. Rodríguez aseguró que tales beneficios financieros y materiales son engañosos, «sabemos que nunca llegarán ni beneficiarán a esas poblaciones».
La misión internacional de asistencia cubana comenzó en 1963 con la primera misión en Argelia, impulsada por la visión de Fidel Castro. En aquel entonces, ante la salida de los médicos franceses tras la independencia argelina, el líder cubano convocó a voluntarios para ayudar a una nación con carencias sanitarias.
«La mayoría de los médicos de Argelia eran franceses y muchos han abandonado el país. Hay cuatro millones más de argelinos que de cubanos y el colonialismo les ha dejado muchas enfermedades, pero tienen solo un tercio —e incluso menos— de los médicos que nosotros tenemos. (…) Por eso les dije a los estudiantes que necesitábamos 50 médicos como voluntarios para ir a Argelia», expresó en aquel año el líder de la revolución cubana.
Fidel agregó: «estoy seguro de que no faltarán voluntarios (…) Hoy podemos enviar solo 50, pero dentro de 8 o 10 años, quién sabe cuántos, y estaremos ayudando a nuestros hermanos (…) porque la Revolución tiene el derecho de recoger los frutos que ha sembrado».
Desde aquella misión, más de 600.000 profesionales cubanos han prestado servicios en 165 naciones. La creación del Programa Integral de Salud en 1998, tras el paso de los huracanes Mitch y Georges por Centroamérica, la formación del Contingente Henry Reeve, y la Operación Milagro, respaldan un historial de servicio en zonas rurales, comunidades de bajos recursos y regiones afectadas por desastres naturales y epidemias.
Sin embargo, las campañas de descrédito promovidas desde Washington han provocado el cese de convenios en Centroamérica y el Caribe. En Honduras, tras la decisión del Gobierno de Nasry Asfura de finalizar la colaboración, el Ministerio de Salud Pública de Cuba reportó la interrupción de una labor que, desde 2024, acumulaba más de 30 millones de consultas y cerca de 900.000 intervenciones quirúrgicas en dicho territorio.
Situaciones similares se replicaron en Guatemala, donde recientemente se anunció el retiro gradual de los especialistas presentes desde 1998, y en Jamaica, cuyo Gobierno rescindió el acuerdo de cooperación el pasado 4 de marzo. El fin de la misión en Jamaica concluye una etapa con más de 8 millones de atenciones médicas y 74.302 cirugías, además de los 25.000 pacientes que recuperaron la visión mediante la Operación Milagro.
Autor: teleSUR: ig – RR
Fuente: @BrunoRguezP


