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La entrega descarada del puerto de Ushuaia para una base de EE.UU.
La sumisión casi absoluta, rayana en humillación, por parte de Javier Milei no tiene lÃmites en cuanto al nivel de servidumbre hacia Donald Trump. Lo único que le falta es que en la próxima reunión que tuvieren le diga: "Donald, te pertenezco". Esto y mucho más viene al cabo cuando un Boeing C-400, perteneciente a la flota de la Fuerza Aérea de los EE.UU., aterrizó el domingo pasado al mediodÃa en Ushuaia bajo normas de mayor opacidad.

Ante el silencio inicial de la Casa Rosada, la embajada norteamericana hizo correr la versión de que un grupo de congresistas republicanos y demócratas llegaron hasta el fin del mundo únicamente interesados en asuntos como el procesamiento de minerales crÃticos y la investigación en salud pública. (¡Hasta aquà nos toman por idiotas!)
Luego se pudo constatar que realizaron una recorrida en catamarán alrededor de la costa lindante con el puerto, curiosamente y en forma reciente intervenido por Milei. Fuentes de la Gobernación de Tierra del Fuego sostienen que el arribo del avión los tomó por sorpresa, y que los yanquis llegaron sin invitación previa y optaron por no reunirse con ninguna autoridad local.
La oposición no tardó en pedir explicaciones: la senadora Cristina López elevó un pedido de informes al Poder Ejecutivo para que aclare cuál fue el verdadero motivo oficial del vuelo, el carácter de la visita y los objetivos perseguidos. Pero la senadora por Tierra del Fuego no se quedó ahÃ: pidió conocer si el Poder Ejecutivo Nacional evalúa o ha evaluado otorgar participación, injerencia o control a potencias extranjeras sobre infraestructuras estratégicas en la provincia de Tierra del Fuego.
Esta susceptibilidad tiene por origen las relaciones casi «carnales», como dirÃa Cavallo, entre Milei y Donald Trump, quien no se ruboriza al decir que desea anexar a Groenlandia como una cuestión de «seguridad nacional de los EE.UU.» ¿Por qué no pensarÃa el mismo interés sobre Tierra del Fuego, que cuenta con el puerto más austral del mundo y que domina el Estrecho de Magallanes y la estratégica vÃa navegable que comunica el Atlántico y el PacÃfico?
El Gobierno argumentó que la decisión estuvo motivada en que se detectaron «supuestas irregularidades financieras», además de «desvÃos de fondos» y déficit de infraestructuras (sic). ¿Y los supuestos congresistas vendrÃan a solucionar esos problemas?
La Gobernación de Tierra del Fuego dejó clara su postura y aludió a virtuales «intencionalidades geopolÃticas o económicas» detrás de la medida.

Recordemos que en abril de 2024, Milei recorrió apresuradamente los 3.000 km que separan a Buenos Aires de Ushuaia para recibir con ramos de flores, por primera vez como presidente, a la entonces jefa del Comando Sur de los EE.UU., Laura Richardson. En la Base Naval se desplegó una bandera nacional junto a otra de EE.UU., y Milei se vistió en la ocasión con vestimenta militar como si fuera un par. Horas más tarde se comprometió a levantar una base conjunta en la ciudad.
En 2025 hizo su propia visita el sucesor de Richardson, el almirante Alvin Housley, que hay que reconocer que tuvo dignidad para enfrentar a Trump y negarse a atacar a los venezolanos, por lo que tuvo que renunciar.
Lejos de los «minerales crÃticos» y los asuntos de salud pública, a los yanquis los desvelan los proyectos que avanzan en Tierra del Fuego y que cuentan con financiamiento de China: la planta de urea para convertir el gas natural en urea y metanol, que implicarÃa una inversión que rondarÃa los US$800 millones, la eventual construcción de un nuevo puerto para la exportación de esa producción, y la nueva usina termoeléctrica de Ushuaia que modernizará la estructura energética de la isla con una inversión menor en comparación.
En el «relato» de la Casa Rosada que hizo circular después, a las 24 h de arribar el avión, declaran que: «La comitiva de EE.UU. realizó una visita a la Argentina en el marco de una agenda de carácter institucional», que incluyó reuniones con funcionarios del Gobierno Nacional y con miembros del Congreso Nacional. (¿Quiénes?) Con el fin de intercambiar visiones de temas de interés común y fortalecer el diálogo parlamentario bilateral.
Sólo faltaba que los llevaran a una excursión a Lago Escondido, donde el usurpador de tierras Joe Lewis construyó su fortaleza. Asà los anglosajones conocÃan a sus posibles vecinos.
En este vuelo viajaban siete congresistas, encabezados por el republicano Morgan Griffith, un conservador de la lÃnea MAGA de Trump. También se realizó una invitación a una reunión formal con el CONICET, que rechazó el convite.
La delegación recorrió el predio adyacente al relleno sanitario, donde se proyecta la nueva usina termoeléctrica de capitales asiáticos (China). Es decir, los yanquis querÃan ver de cerca —con la excusa de visitar el «basural de la ciudad» (?)— cómo se venÃa desarrollando la obra de la nueva usina eléctrica para la Argentina, financiada por los chinos.
Milei es bien conocido por su aspiración a convertirse en judÃo por parte del pueblo escogido por Jehová. Con el futuro incierto de Israel, a medida que desciende la influencia anglosionista, aumenta la población judÃa que quiere abandonar el Estado de Israel para instalarlo en otro lado.
Es bien conocida por los lugareños la frecuente visita de jóvenes israelÃes en edad militar que realizan actividad cartográfica en la Patagonia, tanto del lado argentino como chileno, y se comenta entre los lugareños que varios de los recientes incendios son intencionales. Después de la devastación producida por el fuego, gente de religión judÃa ofrece comprar las tierras incendiadas a precio irrisorio. Un procedimiento parecido al que usaron los sionistas cuando compraron tierra en Palestina bajo protección británica para dar cumplimiento al compromiso asumido por el Reino Unido en el año 1917. Solo que se omite que al final dice que se autoriza la colonización sin desplazamiento de los pueblos que la habitan. Eso no se cumplió, y se produjo la Nakba con la expulsión de 700 mil palestinos.
El gobierno anglosionista de Milei se esfuerza por culpar, junto a la miserable Patricia Bullrich, a los mapuches nativos de la región. En ambos lados de la Patagonia, una base naval en Ushuaia darÃa protección a los colonos judÃos que se instalasen en una Patagonia que, por derecho propio y no de los terratenientes apropiadores, es de los mapuches y tehuelches desde hace milenios, como los palestinos en Gaza.
El deseo compulsivo de servilismo de Milei a Trump nos dará más de una sorpresa, si es que antes el emperador del norte —que está en una encrucijada polÃtica, judicial, económica y militar— no cae, ya que es muy difÃcil que se sostenga en el poder mucho tiempo más.
Fuente: Rebelión
