El complejo termal concentró gran parte del movimiento turístico durante el receso invernal y volvió a posicionarse como el principal atractivo de la ciudad. Además del parque, los turistas recorrieron distintos espacios de Federación, lo que generó actividad en el sector gastronómico, hotelero, comercial y de servicios.
Si bien los niveles de ocupación no alcanzaron los registrados en temporadas anteriores, desde el sector turístico realizaron un balance favorable teniendo en cuenta el contexto económico actual, marcado por la caída del poder adquisitivo y la retracción del consumo, factores que incidieron en las decisiones de viaje de muchas familias.
En ese marco, el desempeño del Parque Termal volvió a ser determinante para sostener el flujo de visitantes y la actividad económica vinculada al turismo, uno de los principales motores de la economía de Federación.


