La caída del precio local es uno de los factores que comprometen la situación de los productores. El valor del grano registra un retroceso que no acompaña la estructura de costos. Por otro lado, el aumento de insumos críticos. Se ha registrado un incremento sostenido en los precios del gasoil y los fertilizantes, insumos esenciales para la producción. Eso ha elevado los costos operativos por encima de los niveles de equilibrio.
Por ende, hay una crisis de rentabilidad. El eslabón primario de la cadena productiva no logra cubrir los costos básicos, poniendo en riesgo la continuidad de los productores y el empleo regional.
Frente a este panorama, la conducción de la Filial intensificó las gestiones ante distintos niveles del Estado con el objetivo de impulsar soluciones urgentes y herramientas de asistencia para el sector.
En el ámbito nacional, el director del Distrito III Entre Ríos, Matías Martiarena, facilitó instancias de contacto con la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, encabezada por Sergio Iraeta, canalizando las demandas a través de la Subsecretaría de Economías Regionales, a cargo de Martín Giaccio. El objetivo es avanzar en mecanismos de asistencia financiera y medidas fiscales que contribuyan a aliviar la situación de los productores.
Asimismo, a nivel provincial, se concretaron reuniones con el ministro de Desarrollo Económico de Entre Ríos, Guillermo Bernaudo, con el propósito de coordinar una agenda de trabajo conjunta que priorice el sostenimiento de la cuenca arrocera entrerriana, pilar clave de la economía regional.
La entidad reafirma su compromiso con la defensa de los pequeños y medianos productores, y señala que continuará trabajando para que se reconozca el valor estratégico del arroz dentro de la matriz productiva nacional.


