Dentro de la empresa, la situación de los empleados no es exactamente la misma. La diferencia de los afiliados a UATRE es que están percibiendo el sueldo de mayo —que se debería haber abonado el 10 de junio por ley, acotó—, mientras que los trabajadores afiliados al STIA (Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación) y de la Carne aún no pudieron percibir el 80 % del mes de abril y la totalidad de mayo, sino que lo vienen percibiendo en cuotas. “Estamos en mejores condiciones”, admitió. De igual forma, dijo que pensar así es «consuelo de tontos».
López remarcó que los problemas son específicos de GTA y no del sector en su conjunto. Más adelante, sostuvo que la situación del sector avícola es buena. “No está en un mal momento”, dijo. Por el contrario, mencionó que es un rubro floreciente, dado que la carne más barata para consumir es la de pollo. “Los demás frigoríficos están bien”, dijo.
“Tres Arroyos es una empresa que se caracterizó por ser exportadora y adquirió frigoríficos en quiebra como Cresta Roja o de Beccar”, mencionó. López recordó que los gobiernos de Cristina Kirchner, de Mauricio Macri y de Alberto Fernández les entregaban subsidios para mantener las fuentes de trabajo. Pero, cuando llega Javier Milei al gobierno, elimina los subsidios.
Al mismo tiempo, llega la gripe aviar y se corta la exportación. “Una empresa que exportaba la pasó muy mal”, dijo. En ese escenario, tuvo que salir al mercado interno y vender el pollo más barato, trabajando a pérdida. Además, al país comenzó a ingresar pollo importado. “Está entrando pollo trozado, pechuga, pata muslo”, dijo. El “combo” llevó a la situación actual de GTA.
El problema ahora lo tienen no solo los 900 trabajadores de la planta “La China”, sino también los 50 o 60 obreros molineros que trabajan en las plantas de alimentos balanceados y 80 cargadores de pollos de UATRE. Además, hay 500 trabajadores distribuidos en granjas de pollos ubicadas en diferentes lugares de la provincia.
“Esto, para Concepción del Uruguay, no es solo los 900 o 1.000 trabajadores que tenemos en la ciudad”, mencionó. También mencionó a los transportistas y los choferes de esos camiones que llevan y traen los pollos y luego los trasladan trozados a Buenos Aires. Incluso, a las gomerías y los talleres donde son atendidos los vehículos. A su vez, las personas que se dedican a la cría de pollos. “No les están pagando y tienen que mantener a los empleados”, expresó.
“Si este frigorífico se cae, Concepción del Uruguay y la región la van a pasar muy mal”, mencionó. No obstante, destacó que no ve esa preocupación en el gobierno nacional o provincial. “Cuando escuchás que el gobierno de la provincia ‘pone todo a disposición’ o ‘estamos preocupados reuniendo a las partes’, lo único que están haciendo es poner una oficina en la Secretaría de Trabajo para que nos reunamos, pero después no dan respuestas”, precisó. López recordó que la semana pasada hubo una reunión con la empresa. “Cumplió al otro día y después dejó de cumplir. ¿Qué hizo la Secretaría de Trabajo? Nada”.
El responsable de UATRE en La Histórica mencionó que hace muchos años sufrieron el cierre de frigoríficos en Pronunciamiento, en San Justo, en Basavilbaso. “Después fue el Fepasa, el Beccar”, enumeró. En esos años, destacó que tuvieron la “suerte” de que había administraciones provinciales del PJ. “En algún momento fue Jorge Busti, después el Pato Urribarri, Bordet. El secretario de Trabajo era Oscar Balla, (Aníbal) Brugna, y se acercaban a los gremios a preguntar cuál era la situación. ¿Cuántos trabajadores tienen? o ¿Cómo los podemos ayudar? Y se les hacía un subsidio a los trabajadores para que puedan comer”, indicó.
El responsable de UATRE no dudó en señalar que lo que se observa es una situación transitoria. “Los frigoríficos no cierran. Normalmente están con problemas dos, tres o cuatro meses hasta que aparece capital, alguno que los compra. No arrancan con el mismo personal, ya que alguno queda por el camino, pero arranca. Ha pasado con San José, con el frigorífico. Son muy pocos los que han quedado como el Frigorífico de Santa Elena o el de Liebig, pero hace muchísimos años”, recordó. “En estos meses es importante la ayuda del gobierno provincial”, dijo.
Desde UATRE destacaron que siempre se apuesta por el diálogo y sostuvo que el resultado fue que, en un año y medio de trabajo, el gremio no ha perdido un solo puesto de trabajo. “Se ha cobrado como se ha podido, pero se ha mantenido la fuente de trabajo cuando a otros gremios hermanos les ha tocado perder trabajadores. Al gremio de la Alimentación le ha tocado 400 despidos y a la Carne 100 despidos. Eso, encima que no cobrás, es más triste”, subrayó.
Pero, al mismo tiempo, aclaró que la paciencia no es infinita y los trabajadores, en asamblea, irán tomando las medidas que tendrán que tomar. Entre otras medidas, además de las asambleas de una o dos horas sin trabajar, pueden llevar a cabo las labores “a desgano”, como no juntar los huevos por hora, sino recogerlos tarde para que se atrase la tarea. No obstante, no pueden realizar paros totales, ya que los animales dependen de que se les dé de comer. López dijo que priorizan el diálogo, pero si deben tomar medidas, las van a tomar.
Por último, López dejó una advertencia, reclamando más compromiso de las administraciones nacional y provincial. “Esto puede ser un caos. Si la gente no tiene para comer, deja de pagar la luz. Si no hay una salida con la ayuda de los gobiernos, puede terminar muy mal. Uno que peina alguna cana sabe que eso puede pasar”, sostuvo.


