Tisocco sostuvo que nunca en la historia del pueblo de 3.000 habitantes aproximadamente, ubicado a 30 km de Concordia, se vivió una situación tan trágica. Las pérdidas fueron severas para los vecinos, dado que de cinco viviendas se volaron en forma total y otras 35 padecieron la pérdida de chapas. En tanto, los viveristas padecieron pérdidas millonarias y destrucción de entre el 50 % y el 100 % en sus estructuras productivas debido al granizo y las fuertes ráfagas de viento.
La escuela primaria no salió indemne. Perdió el 50 % del techo y las lluvias posteriores generaron más deterioro de la cubierta sobre las que se asientan las chapas, que quedó al descubierto. Tisocco explicó que el aislante de la época en la que se construyó, hace más de 80 años, era una mezcla de paja de lino y barro.
Se trata de un sistema de bioconstrucción de arquitectura tradicional que combina fibras vegetales y tierra arcillosa para lograr un aislamiento térmico, una alta sostenibilidad y una barrera eficaz contra la intemperie. Pero ese material combinado, expuesto a las inclemencias del tiempo, comienza a deshacerse y desciende hacia el cielorraso. “Son increíbles las imágenes que nos pasaba la directora del estado en el que están las aulas”, indicó. “Con la gran cantidad de agua que está cayendo, anoche cayó un gran chaparrón en el pueblo, está descendiendo hacia abajo, hacia el cielorraso. Es como que está drenando hacia abajo y no sé hasta qué punto va a aguantar”.
El edificio está con riesgo de derrumbe, de acuerdo a la inspección que realizó una cuadrilla del CGE (Consejo General de Educación) que dejó asentada en una planilla, dado que tiene fisuras enormes en toda la estructura. “Es como que se corrió hacia adelante la escuela. Fue un movimiento tremendo. Están hundidos los pisos”, enfatizó. El deterioro no es nuevo, dado que venía desde hace años, pero los resultados de la cola de tornado agravaron todo. “Es una humedad tremenda. Ha entrado agua a todas las aulas”, indicó.
La escuela está clausurada y no se puede ingresar, salvo al sector de comedor y dirección. Solo ingresan los chicos que acuden a desayunar o almorzar y los chicos de 6° grado que dan clases allí. El resto se distribuye entre el jardín de la escuela, que está separado del edificio damnificado, el Club Social y Deportivo “Juan Bautista Alberdi”, la capilla “San Bonifacio” y el jardín maternal.
Los alumnos de 1° grado concurren al jardín. A los espacios de catequesis de la Capilla concurren 2° y 3° grado. Al jardín acuden los chicos de 4 y 5 años de nivel inicial, con horarios reducidos para poder convivir con los chicos de menor edad. Los cursos restantes, 4° y 5°, irán al Club.
Los padres deben llevar a los chicos al comedor, luego al lugar asignado para dar clases y luego volver al comedor para el almuerzo. Tisocco dijo que es una gran responsabilidad la que les toca a los padres que deben movilizarse. “El pueblo entero está de pie porque es la única escuela primaria que hay. El centro de las actividades es la escuela”, destacó.
La integrante de la cooperadora dijo que la movida de los vecinos, docentes, padres y directivos generó la visita de las autoridades del gobierno provincial que se está concretando en la jornada de hoy en la escuela. Están acompañados por el intendente de la localidad, Ariel Stuker. “Es una buena noticia y esperemos que esta visita traiga acciones concretas”, dijo. Tisoccco admitió que es mucho el trabajo que queda por hacer ya que no saben si los techos tienen posibilidad de ser recuperados.

Techos arrancados, árboles caídos y aulas inutilizadas: el temporal paralizó tres escuelas


