El procedimiento comenzó alrededor de las 19, cuando personal de la Jefatura Departamental Concordia, junto con efectivos del Grupo de Investigaciones (GDI) de Paraná, desplegó un operativo de prevención en distintos sectores del barrio.
Durante el despliegue, efectivos de Motorizada, Grupo Especial Concordia y GDI iniciaron una persecución en inmediaciones de la vera del arroyo Manzores, luego de observar a un hombre que, al advertir la presencia policial, habría intentado descartarse de varios envoltorios y de una piedra compactada, presumiblemente de cocaína.
Tras ser alcanzado y demorado, se estableció que se trataba de un hombre de 30 años. Según se informó, previamente había ingresado a una casilla abandonada donde se encontraba su hermano, un adolescente de 17 años.
Al advertir también la presencia policial, el menor habría intentado descartarse de una media que contenía varios envoltorios y otra piedra compactada.
Posteriormente, personal de la División Drogas Peligrosas realizó las pruebas de campo correspondientes sobre las sustancias secuestradas. Los análisis dieron resultado positivo para clorhidrato de cocaína, tanto en las piedras compactadas como en los envoltorios.
Como resultado del procedimiento fueron secuestradas más de 150 dosis de cocaína, dos piedras compactadas de la misma sustancia, dos teléfonos celulares y dinero en efectivo.
Por disposición del fiscal interviniente, Martín Núñez, el hombre de 30 años quedó detenido y fue puesto a disposición de la Justicia. En tanto, el adolescente de 17 años fue entregado a sus progenitores.


