El relato bancario y oficial se jacta de exhibir un porcentaje de mora bajo para los créditos hipotecarios. Sin embargo, la realidad es que esa supuesta «baja morosidad» se sostiene sobre un sacrificio colosal e inhumano de las familias trabajadoras. Para no perder nuestro techo, priorizamos el pago de una USURA UVA que crece exponencialmente, pero a costa de un feroz endeudamiento paralelo.
Hoy, la realidad de un hipotecado UVA es la de una familia empujada al abismo de las deudas para poder sobrevivir:
Tarjetas de crédito: Utilizadas al límite para cubrir consumos básicos de alimentación y salud, abonando únicamente los pagos mínimos y asumiendo intereses altísimos.
Billeteras virtuales y préstamos personales: Contrayendo nuevas obligaciones a corto plazo y con tasas de interés destructivas solo para llegar a fin de mes.
Préstamos no bancarios: Recurriendo a familiares, amigos y hasta prestamistas privados, creando una cadena de endeudamiento insostenible.
Esta situación dramática demuestra que el problema excede al crédito hipotecario. Somos víctimas de un sistema perverso, en detrimento de las familias trabajadoras, que nos obliga a tapar deudas con más deudas. La alta morosidad general que sufre el país en todos los demás instrumentos de crédito tiene entre sus principales causas esta política pública nefasta.
Exigimos al Poder Legislativo y al Gobierno Nacional que dejen de mirar hacia otro lado. Resulta imperioso aplicar el criterio del esfuerzo compartido entre acreedor y deudor, garantizando una reestructuración que contemple este ahogo financiero integral mediante las siguientes medidas urgentes:
Cambio del índice de actualización: Reemplazo de la fórmula UVA por un sistema justo y previsible ligado a la evolución salarial.
Suspensión de las ejecuciones: Freno inmediato a cualquier intento de desalojo que deje a las familias en la calle.
Plazo de gracia: Un período de alivio financiero que permita a los deudores desendeudarse del circuito paralelo.
Blanqueo del Costo Financiero Total (CFT) real: Transparencia absoluta sobre los márgenes de rentabilidad abusiva del sistema bancario.
Tope de cuota: Que el impacto mensual no supere, bajo ninguna circunstancia, el 25% de los ingresos del grupo familiar.
La vivienda es un derecho, no un negocio para los funcionarios de turno.
La lucha de este colectivo siempre ha sido la misma:
QUEREMOS PAGAR SIN USURA #HipotecasJustas,
PREVISIBLES Y SOSTENIBLES EN EL TIEMPO.
COLECTIVO NACIONAL HIPOTECADOS UVA AUTOCONVOCADOS.


