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Opinión

18 octubre, 2026

La solidaridad no puede reemplazar al Estado: el reclamo de Lazos en Red, una red de vecinos frente a las respuestas que faltan para la salud mental

Desde Lazos en Red, un grupo de vecinos que trabaja en la prevención del suicidio, sabemos que la solidaridad puede acompañar, escuchar y ayudar a quienes atraviesan situaciones de sufrimiento. Pero también sabemos que no alcanza. La salud mental es una responsabilidad indelegable del Estado, que debe garantizar políticas de prevención, asistencia y posvención para que nadie quede librado a su suerte.

Por Sergio Brodsky

10:40 am h
lazos en red

Lazos en Red es una forma de entender la solidaridad, la comunidad. Es una red de vecinos voluntarios para la prevención del suicidio que se creó en 2019, con dos objetivos: contribuir con acciones concretas a la prevención y reclamar el cumplimiento pleno de la Ley 27.130, que obliga al Estado a la prevención, asistencia y posvención del suicidio; es decir, a garantizar el derecho a la salud mental de todas las personas.

Hoy, desde Lazos en Red funcionan espacios de acompañamiento para adolescentes (Taller de Expresión para Adolescentes), talleres de tejido y de acompañamiento terapéutico grupal. También se brinda orientación sobre consultas, se realizan charlas en instituciones y se desarrollan actividades de posvención.

Es tan extraordinario y conmovedor como modesto el aporte que Lazos puede realizar frente a la inmensidad del drama, en una ciudad de 200.000 habitantes. Lo que no puede hacer «Lazos en Red» es reemplazar al Estado, porque él es quien tiene la responsabilidad y los recursos para abordar una problemática tan grave como la salud mental en nuestra ciudad.

Ante la grave crisis socioeconómica y cultural que atraviesa nuestro país, que sobre todo impacta a los jóvenes, percibimos que las políticas de prevención, asistencia y posvención son absolutamente insuficientes, cuando no están ausentes.

Es muy emocionante vivenciar cómo se van sumando vecinos que quieren colaborar, que quieren ayudar, que quieren ejercitar el sentimiento más bello que tiene el ser humano, que es la solidaridad. Un espacio de yoga, un taller de teatro, una intervención informativa, un diálogo con los jóvenes en las plazas son proyectos que van surgiendo de esos encuentros.

Cuando hablamos de prevención, necesitamos que el Estado desarrolle un programa de sensibilización, información y concientización; cree redes comunitarias; construya mesas interinstitucionales e intersectoriales para el tratamiento del fenómeno de las conductas autodestructivas; acompañe activamente a los jóvenes que se sienten desamparados y angustiados, y promueva el pedido de ayuda mediante dispositivos de escucha y atención disponibles para alojarlo.

Cuando nos referimos a la asistencia, hablamos de todos los recursos posibles que pueda poner a disposición el Estado para tratar la salud mental de los vecinos. Eso incluye una complejidad que va desde la necesidad de políticas de empleo digno, de posibilidades de futuro, de estudiar, de elaborar un proyecto de vida y de posibilidades de investimento libidinoso del mañana en los chicos, hasta la asistencia psicológica y psiquiátrica pública de las personas con padecimientos mentales y anímicos, y de aquellas en situaciones de riesgo de comportamientos autolesivos, que requieren una atención inmediata, hace mucho tiempo ya inexistente ante las enormes dificultades para conseguir un turno en instituciones de salud colapsadas.

Cuando señalamos la importancia que otorga la ley a la posvención, hacemos referencia a las intervenciones necesarias para prevenir nuevos casos en el entorno de la persona afectada por un suicidio consumado.

Cuando esos hechos penosísimos suceden, sentimos el vacío en las intervenciones estatales. Las familias, los amigos y los vecinos se sienten desprotegidos, sin ayuda frente a una circunstancia tan dolorosa.

«Lazos en Red» es requerida muchas veces en esos casos e interviene en acciones del tercer nivel de prevención, en la medida de sus posibilidades, en centros educativos, familiares, laborales, etc. Un psicólogo y un acompañante terapéutico, junto al resto de los compañeros del grupo, generan espacios para ayudar a la elaboración del duelo traumático que supone un hecho de tal magnitud, y abren espacios requeridos por distintas instituciones, sobre todo educativas, de las que la persona formaba parte.

«Lazos en Red» asume un compromiso solidario, como vecinos a los que importa lo que les sucede a sus semejantes, pero no puede hacerse cargo de un problema tan grave. Esa es la responsabilidad del Estado, que debe contemplar la creación de programas concretos, claros y accesibles de prevención, asistencia y posvención de los problemas de salud mental en general y de la prevención del suicidio en particular.

Sergio Brodsky

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