Recuerdo slogans ilusorios como el que “con la Democracia se come, se educa, se cura”, los mentirosos como los que prometían “salariazo y revolución productiva”, los hubo patéticos como el que afirmaba que el candidato, que finalmente hizo estallar el país por los aires, era aburrido, pero austero y eficaz. Incluso están frescos los slogans cínicos como los que prometían “la revolución de la alegría”.
Todas las campañas, ilusorias, mentirosas o cínicas, buscaban sintonizar con los ideales, las necesidades y los deseos de la población. Prometían felicidad.
En esta oportunidad pareciera que la violencia y el odio se instalaron como nefasta ideología. Aunque parezca increíble, los candidatos prometen represión brutal para “lograr la paz”, de hecho, el Gobernador Jujeño se integró a una fórmula, orgulloso de una cacería en la que rompió cabezas, mutiló ojos y agujereó cuerpos con gases y balas a los maestros que piden aumento de sus salarios de hambre, y comunidades originarias que no quieren ser desalojados por la fiebre del litio.
Cárcel o bala, desprotección social, entre otras, para hacer una corta enumeración de estas indigeribles “ofertas” por todos conocidos: bajar la edad de imputabilidad, legalizar la venta de armas, e incluso la venta de órganos, con la repugnante justificación de que cada uno es dueño de su cuerpo y que, de ese modo, en el mercado todo se compra y todo se vende, incluso las tripas para no morirse de hambre.
También la promesa contiene honrar una deuda externa ilegal e inmoral, que aún debidamente denunciada, se sigue pagando con el hambre del pueblo.
Estoy seguro que más allá de los enojos, las frustraciones y las decepciones y las falsas encuestas, no son estas calamidades, los ideales y los sueños de la sociedad. Creo que el deseo del pueblo es vivir con dignidad y esperanza, con educación, salud, paz y trabajo. Y que ese estado de cosas se logra con la presencia de un Estado que garantice una distribución de la riqueza más justa y equitativa, que regule un “libre” mercado siempre angurriento, voraz y destructivo. Anteayer, entre sapos y medianoche, esa esperanza comenzó a tartamudear.


4 comentarios
Veridico
Lo de que la esperanza «comenzó a tartamudear: es una alusión a algún frustrado candidato?
BERNARDO
LA DEMOCRACIA REPRESENTATIVA YA NO EXITE, SOLO DEDOS SUCIOS, TORCIDOS COMO GARFIOS QUE PRODUCE SEÑORES FEUDALES POR DOQUIER PARA BENEFICIO DEL IMPERIO CORPORATIVO Y SUS GERENTES VASALLOS.-
NESECITAMOS UNA NUEVA CONTITUCION PARA UNA DEMOCRACIA DIRECTA. Como ejemplo ver democracia líquida:
https://es.wikipedia.org/wiki/Democracia_líquida#:~:text=La%20democracia%20líquida%20o%20democracia,instantánea%2C%20de%20ahí%20su%20liquidez.
HUGO
Con respecto a la «represión» en Jujuy. Si te están atacando tu casa a pedradas, que haces? Obvio que llamás a la policía. Y luego cuando te tranquilizaste, y agradeciste, no te veo criticando a los uniformados. Porque a las convicciones polìticas hay que sostenerlas con el cuerpo, no son abstracciones que se resuelven detrás de una computadora.
Roberto
La diferencia huguito,siguiendo con tu ejemplo, los que están atacando a pedradas tu casa son amigos de la policía .La treta de la infiltración ya fue utilizada por el partido(JXC) que vos pretendes justificar