Por ese motivo, la semana pasada, prestadores turísticos privados de esa ciudad mantuvieron una reunión con el intendente Ricardo Bravo, a quien le manifestaron su preocupación por el bajo nivel de actividad del sector. “Lo que ellos manifestaban es que mayo y junio están muy difíciles para juntar para pagar sueldos y aguinaldos”, mencionó.
Marozzini sostuvo que los prestadores pidieron que se les permita la posibilidad de ofrecer fuertes descuentos en las entradas al parque termal. Actualmente, la entrada ronda los $ 23.000, pero hay descuentos para contingentes y jubilados que dejan el ingreso a $ 15.000 o $ 16.000. Marozzini dijo que el pedido fue analizado con el intendente Ricardo Bravo y probablemente esta semana lo analizarán en la sesión del Concejo Deliberante, cuando se presente un proyecto en ese sentido.
A su vez, los privados se comprometieron a rebajar aún más las tarifas de alojamiento. “Estamos viendo de qué manera transitar este período. No es que esto se visualiza solo en Federación. Esto es a nivel país. El sector turístico está atravesando una situación muy difícil”, dijo.
El funcionario remarcó que lo que nota es que no hay herramientas a nivel nacional que permitan a los prestadores afrontar los momentos difíciles, de crisis. “Más aún cuando se viene el momento de pagar los sueldos y el aguinaldo”.
Marozzini hizo referencia a la necesidad de articular herramientas como Previaje. Se trata de una iniciativa lanzada en el gobierno de Alberto Fernández para paliar los efectos del confinamiento por el Covid. Cada beneficiario podía cargar una factura de compra anticipada de servicios turísticos nacionales en agencias de viajes, alojamiento, pasajes aéreos y terrestres y/u otros servicios turísticos a prestadores registrados en el programa. Luego de eso, recibían un crédito del 50 % de sus compras realizadas para gastarlo en el sector turístico argentino.
“Anduvo muy bien. No solo para atraer turistas sino que, a nosotros, desde lo público, nos servía para inscribir a los prestadores que estaban en la parte informal que teníamos. Todos estaban obligados a estar inscriptos con el Previaje”, dijo.
En Concordia, este fin de semana, los prestadores turísticos reclamaron por los incrementos de tasas e impuestos y los embargos que sufren cuando se atrasan. En Federación aún no se llega a esa situación pero, admitió, “todo va camino a esa cuestión”, dijo. “Esto es una rueda que está trancada”, manifestó. “Es un segmento que no visualiza la cuestión para salir a flote, para que marche, para que camine, para que medianamente se mueva”, admitió.
“Lo que tiene que pasar es que la gente tiene que volver a tener plata en sus bolsillos. Para que la gente pueda dejar sus preocupaciones de lado. Que pueda pagar sus tarifas, pueda comer y llegar a fin de mes y que pueda volver a pensar en el ocio, en hacerse una escapada”, dijo Marozzini.
A todo esto, se le suma el humor social. “La gente no está llegando a fin de mes”, indicó. Marozzini remarcó que la ciudad solía recibir a muchos contingentes de jubilados que dejaron de ir. “Hoy tienen que sobrevivir con $ 400.000 o $ 500.000. Es muy difícil que piensen en hacerse una escapada”, remarcó.
El secretario de Turismo dijo que la actividad no solo involucra empresarios hoteleros, sino también al sector gastronómico, comercio, agencias de viajes y agencias receptivas. “Está todo en un modo que no sirve para nadie”, dijo.
Además, mencionó que la principal actividad de la ciudad es el turismo, ya que la actividad productiva basada en la madera está “muy golpeada” por la situación económica. En ese sentido, indicó que los costos no ayudan y que la cantidad de aserraderos en esa ciudad disminuyó en un 40 %.
Aun así, sostuvo que el sector turístico también se vio obligado a reducir sus costos y varios emprendimientos debieron despedir personal y hoy son atendidos de manera familiar. “Lo mismo sucede con los restaurantes”, dijo.
A pesar de la situación económica adversa, el director de Turismo dijo que hay sectores, entre los mismos prestadores, que prefieren sostener las políticas nacionales que afectan a todos los destinos turísticos de la provincia. “Acá no se salva nadie”, dijo. Es más, hay ciudades turísticas emblemáticas de la costa atlántica, como Mar del Plata, o del norte argentino, como Salta o San Salvador de Jujuy, en situación similar. “Son épocas de temporada alta y está yendo un 20 % de turismo. Son cuestiones que sobrepasan a destinos como el nuestro. Acá tiene que venir desde el gobierno nacional un incentivo”, sostuvo.



