El informe, titulado “No es la gente: es la economía”, analiza la evolución del endeudamiento de las personas humanas a través de 16 gráficos y cinco movimientos. Para hacerlo, MATE utilizó la base completa de la Central de Deudores del Sistema Financiero del BCRA correspondiente a junio de 2026 y un panel de 24 meses, entre julio de 2024 y junio de 2026. También incorporó información sobre salarios y jubilaciones del INDEC y ANSES, tasas de interés y plazos fijos del BCRA y los balances de Mercado Libre.
El universo analizado excluye a empresas y organismos públicos. Para los principales gráficos sobre deuda y mora, además, se consideran únicamente los créditos de consumo y quedan afuera los préstamos hipotecarios, prendarios y con garantía autoliquidable. Según MATE, esas financiaciones representan apenas el 0,5% de las personas, aunque concentran el 26% del dinero prestado, y presentan niveles de mora entre ocho y doce veces inferiores a los del crédito de consumo.
Más deuda y más mora
Uno de los principales datos que surge del trabajo es el crecimiento de la cantidad de personas con deudas de consumo y, al mismo tiempo, de quienes dejan de pagar.
MATE define como mora las situaciones 3, 4 y 5 de la Central de Deudores del BCRA, es decir, atrasos superiores a 90 días. El informe advierte que la proporción de deudores que se encuentran en mora aumentó de manera significativa en los últimos dos años.
El trabajo también señala una particularidad estadística: en julio de 2024 cambió el conjunto de entidades que informan sus operaciones al Banco Central. Como consecuencia, el número registrado pasó de 11,1 millones a 8,3 millones de deudores de un mes para otro. MATE aclara que esa caída no representa la desaparición de tres millones de personas endeudadas, sino un cambio en el universo medido. Por esa razón, los dos períodos no son directamente comparables entre sí, aunque dentro de cada tramo se observa una tendencia ascendente.
El crédito no bancario y Mercado Libre
Uno de los ejes centrales del informe es el crecimiento del crédito otorgado por entidades no bancarias y, en particular, el lugar ocupado por Mercado Libre.
El trabajo reconstruye casos anonimizados de personas que comenzaron con una deuda de consumo relativamente pequeña y, con el paso de los meses, fueron acumulando obligaciones con distintos prestamistas. El proceso termina con varias de esas deudas entrando en mora al mismo tiempo.
MATE denomina a este proceso “bola de nieve” y analizó específicamente a 1,6 millones de personas cuya primera mora se produjo entre julio de 2025 y marzo de 2026, luego de haber registrado al menos 12 meses previos sin mora. El análisis muestra cómo la deuda total de ese grupo evolucionó durante el período previo a la caída en mora.
El informe atribuye un papel central a Mercado Libre en la expansión reciente de la morosidad y analiza las nuevas camadas de personas que comenzaron a registrar deudas con la empresa durante el período estudiado.
Qué ocurre cuando una deuda entra en mora
Otro de los aspectos analizados es la evolución del monto informado una vez que una deuda pasa a una situación de mora profunda.
Según el trabajo, en la mayoría de los casos el saldo informado por la entidad queda prácticamente congelado cuando la deuda ingresa en situación 4 o 5. En el caso de Mercado Libre, MATE señala que el 83% de los saldos que ingresaron en mora profunda se repitió exactamente al mes siguiente.
Esto implica que los montos que aparecen actualmente en la Central de Deudores no necesariamente reflejan cuánto representaba esa deuda en términos de poder adquisitivo al momento en que dejó de pagarse. El informe advierte que, debido a la inflación acumulada, una deuda que hoy aparece registrada por un determinado monto podía tener un peso económico considerablemente mayor cuando se produjo el incumplimiento.
El ingreso y la deuda
El estudio de MATE vincula la evolución del endeudamiento con la trayectoria de los ingresos de los hogares. Para ello cruza la información de la Central de Deudores con datos salariales y previsionales.
La investigación busca reconstruir el proceso desde la pérdida de poder adquisitivo hasta el aumento de la deuda y, posteriormente, la mora. En ese recorrido también analiza la evolución de las tasas reales cobradas por los distintos prestadores.
Las tasas utilizadas por MATE están expresadas en términos reales y mensuales, es decir, muestran cuánto crece una deuda por encima de la inflación. El informe aclara que existe un período entre agosto de 2023 y febrero de 2024 en el que esa medición deja de resultar informativa debido a que la inflación mensual superó el 12%.
El trabajo compara además las tasas de los prestadores no bancarios con las correspondientes a los préstamos bancarios, con el objetivo de observar las diferencias en el costo del financiamiento.
Fuente: MATE – Mirador de la Actualidad del Trabajo y la Economía, “No es la gente: es la economía. El endeudamiento de los hogares argentinos en 16 gráficos y en cinco movimientos”, elaborado sobre microdatos públicos de la Central de Deudores del BCRA.


