La campaña de Luiz Inácio Lula da Silva quedó en el centro de una disputa con Meta a días de la primera vuelta de las elecciones brasileñas. La empresa propietaria de Facebook e Instagram restringió la cuenta utilizada para los anuncios oficiales de la campaña presidencial y, paralelamente, deshabilitó la página personal del candidato en Facebook.
La primera vuelta de las elecciones generales brasileñas se realizará el próximo 4 de octubre. El calendario oficial del Tribunal Superior Electoral (TSE) establece además el 25 de octubre como fecha para un eventual balotaje.
La cuenta afectada es la denominada “Eleições 2026 Luiz Inácio Lula da Silva Presidente”, utilizada por la campaña para realizar anuncios en las plataformas de Meta. El Partido de los Trabajadores (PT) y la coalición que lleva a Lula como candidato presentaron el jueves un recurso ante la empresa para exigir el restablecimiento de la cuenta. Según la presentación, la restricción impide realizar nuevos anuncios electorales.
El reclamo fue acompañado por un pedido para que Meta informe qué conducta habría motivado la medida. La campaña sostuvo que la decisión fue unilateral y que no recibió una justificación objetiva sobre las razones del bloqueo. También pidió una revisión humana del caso y el mantenimiento del contenido asociado a la cuenta.
Diez días antes de votar
El momento en que se produjo la decisión es uno de los puntos centrales del reclamo. La cuenta publicitaria fue deshabilitada el miércoles 23 de septiembre, cuando faltaban diez días para la primera vuelta presidencial.
El secretario nacional de Comunicación del PT, Éden Valadares, confirmó que el partido ya había interpelado a Meta para conocer las razones de la medida, su duración y el eventual perjuicio provocado durante la campaña. También señaló que el partido analiza recurrir al TSE para que la empresa entregue esas explicaciones.
“Las evidencias de interferencia están todas ahí”, sostuvo Valadares en sus redes sociales, y afirmó que el PT viene cuestionando desde diciembre el comportamiento de las grandes plataformas durante el proceso electoral.
El dirigente planteó además que las campañas y el voto en Brasil no pueden quedar condicionados por decisiones tomadas por las grandes empresas tecnológicas.
Por ahora, esa acusación de interferencia pertenece al terreno de la denuncia política del PT y no constituye una conclusión establecida por la Justicia Electoral. Lo que sí está confirmado es la deshabilitación de las cuentas y el reclamo formal de la campaña para que Meta explique las razones de la decisión.
La polémica ocurre, además, después de que Meta presentara ante el propio TSE su plan de cumplimiento para las elecciones brasileñas de 2026.
El documento contempla mecanismos de moderación de contenidos, restricciones para determinados anuncios y medidas relacionadas con la desinformación y los contenidos violentos. El TSE informó que las plataformas digitales que operan en Brasil debían presentar planes destinados a prevenir y mitigar riesgos para la integridad electoral.
La propia Meta informó en junio que en Brasil los anuncios sobre política y elecciones deben identificar al anunciante y pasar por mecanismos de verificación. También señaló que esos avisos son incorporados a su Biblioteca de Anuncios, donde quedan disponibles durante siete años con información sobre el contenido, el anunciante, el alcance y otros datos de transparencia.
Es decir, las plataformas no son actores marginales dentro de la campaña brasileña. Administran buena parte de los canales digitales utilizados para llegar a los electores y, al mismo tiempo, aplican sus propias reglas de moderación y publicidad bajo el marco de cooperación establecido con la Justicia Electoral.


