La marcha de los jubilados volvió este miércoles a la Plaza 25 de Mayo de Concordia, a una semana del episodio que terminó con el traslado de tres manifestantes a la Jefatura Departamental de Policía. La movilización, que se realiza todos los miércoles, tuvo esta vez una concurrencia importante, en un contexto marcado por lo ocurrido durante la protesta anterior.
El miércoles pasado, cuando la concentración comenzaba a desconcentrarse y los manifestantes iniciaban la habitual vuelta alrededor de la plaza, la Policía trasladó a Julio Perlestein, Ramón Cabrera y al fotógrafo Claudio Verón bajo el argumento de una “averiguación de antecedentes y actualización”. El episodio fue relacionado por Cabrera con la quema simbólica de una cartulina que representaba la bandera de Estados Unidos realizada durante la protesta.

Esta vez, Cabrera fue el primero en tomar la palabra. Comenzó haciendo referencia a aquella detención y agradeciendo el acompañamiento recibido durante las horas que permanecieron en la dependencia policial. Mencionó especialmente a integrantes de AGMER y ATE, a los abogados que intervinieron y a las personas y organizaciones que se pronunciaron públicamente en solidaridad con los manifestantes.
En su intervención también apuntó contra quienes no se pronunciaron. Entre ellos mencionó a la CGT, a la que cuestionó por haber permanecido en silencio y por no haberse hecho presente durante el conflicto. La referencia formó parte de un planteo más amplio sobre el clima social que, según Cabrera, permite que situaciones de este tipo ocurran.
El dirigente habló del miedo y del sometimiento de una parte de la sociedad y también de dirigentes y organizaciones que, según su lectura, prefieren no exponerse frente a determinadas situaciones. En contraposición, sostuvo la necesidad de continuar ocupando el espacio público y mantener las movilizaciones de los miércoles.
La detención de la semana pasada había sido presentada por Cabrera como una forma de intimidación para desalentar la continuidad de las protestas. En aquella oportunidad afirmó que, mientras permanecían en la Jefatura, recibieron advertencias sobre posibles nuevas detenciones si continuaban con ese tipo de manifestaciones. “Nosotros vamos a seguir. No vamos a abandonar la calle”, había señalado entonces.
En la marcha de este miércoles, además, Cabrera incorporó otro tema a su discurso: el fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación que dejó vigente la derogación de la Ley de Tierras Rurales dispuesta por el artículo 154 del DNU 70/2023.
La Corte revocó una sentencia de la Cámara Federal de La Plata que había declarado inconstitucional ese artículo. El máximo tribunal fundamentó su decisión en cuestiones vinculadas con la legitimación del Centro de Excombatientes Islas Malvinas La Plata (CECIM), que había iniciado la demanda, y sostuvo que no existía un caso o controversia judicial que habilitara el planteo. La Corte aclaró que no se pronunció sobre la constitucionalidad del artículo 154 en sí mismo.
El resultado práctico del fallo es que vuelve a regir la derogación de la Ley 26.737 y, con ella, quedan sin efecto las restricciones que esa legislación establecía sobre la propiedad y tenencia de tierras rurales por parte de extranjeros. La norma anterior fijaba, entre otras condiciones, un límite del 15% para la titularidad extranjera de tierras rurales.
El referente de SURGE también volvió sobre la necesidad de sostener la protesta aun cuando las condiciones sean adversas. Habló de la utopía y del sueño de una justicia popular como horizonte de esa lucha.

