a diputada Gabriela Lena (JxER) presentó días pasados un proyecto de ley que propone la creación del Programa Provincial de Prevención, Diagnóstico Temprano y Atención Integral de la Sífilis. La legisladora remarcó que se registra un marcado incremento en las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) a nivel nacional y provincial.
Según detalla en los fundamentos de la norma, los datos del Boletín Epidemiológico Nacional muestran que en 2025 se notificaron 46.799 casos de sífilis en todo el país, marcando una tasa de 117,2 casos por cada 100.000 habitantes, la cifra más elevada registrada hasta la fecha. En este escenario, la franja etaria de 15 a 39 años concentró el 76 por ciento de los diagnósticos, siendo los jóvenes de 20 a 24 años el grupo más afectado.
En Entre Ríos, la problemática tiene un impacto directo. Durante las primeras 44 semanas de 2025, la provincia acumuló 811 casos de sífilis en población general, en comparación con los 467 registrados en el mismo período del año anterior. Esto significó un incremento en la tasa de notificación de 38,5 a 66,2 casos por cada 100.000 habitantes, lo que representa una suba interanual del 72 %.
Un tema «tabú»
Florencia Prieto, jefa de servicio de Infectología del Hospital Felipe Heras, dijo que los aumentos de los casos se dan en varias enfermedades de transmisión sexual, no solo de la sífilis. Pero, comparativamente, la que creció en mayor medida fue esa patología. Prieto dijo que el incremento no solo se registra en Entre Ríos, sino también en el país y en varias partes de Sudamérica y del mundo.
Una de las posibles explicaciones es que se han mejorado los registros oficiales. “El aumento de casos ya lo veníamos notando desde hace un montón, pero no sé si no se notificaban correctamente, no se sumaban”, indicó. Y aclaró que hay un sesgo estadístico respecto de las mujeres, dado que, durante un embarazo, deben hacerse obligatoriamente los análisis de sífilis o HIV. Por ello, pueden encontrar más casos en mujeres jóvenes que en varones. Cuando detectan un caso en consultorio, les piden a las mujeres que traigan a sus parejas porque el tratamiento es de a dos.
Respecto de la enfermedad en sí, sostuvo que tiene varios períodos y, en algunos casos, las personas no tienen indicios de padecer nada. Esa ausencia de síntomas retrasa las consultas. “Si no se siente enferma, no va al médico”, dijo Priero. Otras tienen un chancro o ulcera, una especie de ampolla en las zonas genitales (las mujeres no la visualizan porque sale en el cuello del útero). Pasa el tiempo y la ulcera se cura. Pasan entre 60 y 90 días y la bacteria se multiplica: comienza la caída de pelo, dolores musculares y sarpullido. Si se deja pasar esa etapa, llegan la tercera que comienza a afectar órganos vitales. Y a ello le añadió que el análisis para detectarla es bastante específico. En un chequeo rutinario, los médicos no suelen pedir el test de sífilis ni de HIV.
Además, todo lo que rodea a las ITS (Infecciones de Transmisión Sexual) sigue siendo un tema tabú. La gente acude al médico por un dolor de garganta o una mancha en la piel, pero es más reservada con una lesión en los genitales.
Educación sexual
Rosario Rigoni y Evangelina Schiapaccase son las referentes de la Dirección Departamentales de Escuelas de Concordia de la ESI (Educación Sexual Integral) y consumos problemáticos. Rigoni explicó que la ESI se aborda a través de un programa institucional que comienza desde nivel inicial hasta el secundario de manea transversal, “Cada docente, en cada asignatura o espacio, tiene que trabajar ciertos contenidos conceptuales»,indicó Rigoni. En 4° año, se abordan los temas específicos como salud, cuidado del cuerpo reproducción y desarrollo embrionario.
Schiapacasse dijo que los estudiantes suelen preguntar pero mucho depende del vínculo que tienen con el profesor. Dependiendo de cuál sea la pregunta, pueden responder directamente u optar por consultar con los equipos directivos antes de dar una devolución. Los temas como prevención de ITS se abordan en biología o son a demanda de los alumnos. Las escuelas también organizan talleres cuando visualizan cuestiones que ameritan la intervención como la diversidad y orientación sexual, cuestiones de higiene o noviazgos.
En tanto, la médica infectóloga del Heras remarcó que muchos chicos no terminan de cursar sus estudios y no llegan a tener una charla. O en la escuela no se habla “como corresponde”, a pesar de la vigencia de la Ley Nacional Nº 26.150, que establece el derecho de todos los estudiantes a recibir ESI en los establecimientos educativos públicos y privados del país. Prieto dijo que hay que hacer más campañas y publicar más contenido en redes sociales, actualmente las vías de comunicación más consumidas por la población.
Tatiana Moreira es la responsable de la división ITS de la municipalidad. Para compensar la falta de información en la sociedad, desde esa repartición realizan charlas en escuelas, clubes o entidades públicas o privadas. Moreira sostuvo que en las ESI se habla mucho de lo emocional y poco de la prevención. “Nosotros vamos a explicar lo que son las ITS, que transmiten, como se transmiten y que le hacen a nuestro cuerpo, que tratamientos hay, la importancia de las vacunas”, dijo.
Muchos chicos no se animan a preguntar y Moreira sostuvo que les piden a los docentes que hagan buzones anónimos. También cuentan con un número de whatsapp donde pueden hacer preguntas sin tener que dar nombres propios o identificar a la escuela a la que acuden. Lo importante es que “pregunten a quienes saben y no buscar en Internet”, recalcó.
Tras la charla, ofrecen la posibilidad de realizarse un test rápido que se realiza gratuitamente en las oficinas de la División ITS, ubicada en Roque Sáenz Peña y la Rioja, en la planta baja del ex Policlínico Ferroviario.
Falta de preservativos
En su proyecto, Lena determina que el programa contempla “garantizar el acceso gratuito y continuo al tratamiento farmacológico e insumos necesarios en el sistema público; y el abordaje en el embarazo y prevención de sífilis congénita”.
Sin embargo, la realidad es que en los centros de salud escasean los insumos necesarios para protegerse de las ITS, como los preservativos. Esa situación la reconocen puertas adentro de las reparticiones sanitarias. “Nación no manda nada”, dijo el responsable de un Centro de Salud ante la consulta periodística de DIARIOJUNIO. No solo escasean los preservativos —que deben salir a comprarlos con recursos propios—, tampoco envían fármacos de uso común, como antihipertensivos. Antes, desde la Nación enviaban los botiquines completos, pero cada vez las partidas eran menores y ya avisaron que no enviaban más.
Por su parte, tanto Rigoni como Schiapacase admitieron que en lo que tiene que ver con prevención y salud, el inconveniente es que actúan con escasez de recursos. En tanto, Moreira admitió que antes recibían pero ya no. “Es verdad que no se está mandando”. Desde el municipio comenzaron a adquirir preservativos y los reparten en los centros de salud. Desde la División ITS los llevan a las charlas para repartir o les acercan a quienes los solicitan a través de las redes sociales. “Pero es mucha la demanda”, admitió.
Una nota publicada en agosto pasado en Perfil daba cuenta de que “en el primer semestre del año el Gobierno entregó el 23% de los que tenía previsto distribuir como parte del programa de Desarrollo de la salud sexual y la procreación responsable, y ninguno de los más de 15 millones que proyectó en el marco del programa Respuesta al VIH, infecciones de transmisión sexual, hepatitis virales, tuberculosis y lepra”. “En 2025 la entrega de preservativos fue suspendida por completo”. Y, entre 2025 y 2026 “se eliminaron de la metas presupuestarias el asesoramiento a adolescentes en materia de salud integral reproductiva, la capacitación a docentes en salud sexual, y se reemplazó la distribución de medicamentos para la interrupción voluntaria del embarazo”.
Conductas de riesgo
Pero la realidad es que la población, en muchos casos, no percibe el riesgo que entraña no utilizar métodos anticonceptivos. Prieto dijo que la misma conducta la comete quien sale en una moto sin casco o llevándolo en el codo, maneja alcoholizado, no utiliza el cinturón de seguridad o sigue fumando tras un infarto. “Cuando no percibe el riesgo o cree que no le va a tocar, es un problema, una barrera”.
De hecho, la médica infectóloga sostuvo que es más fácil encontrar anticonceptivos de todas las formas: orales, inyectables, dispositivo intrauterino (DIU) o el chip (implante subdérmico). Pero muchas veces se confunde evitar un embarazo con impedir contagiarse de una ITS.
Prieto advirtió que, a veces, se cree que con el sexo oral no es necesario el preservativo. O lo relacionan solo con la eyaculación. O sea, solo se lo utiliza en ese momento, desconociendo que no haberlo usado antes significa exponerse al contagio. “Hay una desinformación generalizada”.
“Cuando hablo con los adolescentes les digo que la vida es una división tras otra y cada decisión que uno toma tiene consecuencias”, destacó Prieto. La alusión a los jóvenes es para quienes son propensos a conductas de riesgo. En esa línea, mencionó la existencia de fiestas electrónicas donde se consume alcohol o drogas. “Muchas veces terminan sin saber con quién o con cuántos estuvieron porque no recuerdan”. Y añadió que, en esos casos, no hay falta de educación, ya que pueden ser estudiantes con secundaria completa y cursando estudios superiores.
Admitió que, por otro lado, también se pasa por alto que muchas personas adultas mayores, aunque en menor medida, también tienen relaciones. Prieto dijo que muchas personas piensan que sus padres o abuelos no tienen contactos íntimos, pero los tienen. “Hacen muchos viajes, se conocen, muchos han enviudado o se han separado y son generaciones que no tienen el uso del preservativo como algo normal. Quizás se casaron con el primer o segundo novio y después no hubo más nadie”, remarcó.
¿Dónde ir cuando hay dudas?
Prieto es la jefa de Infectología, que se encuentra en el primer piso del Heras, donde se atiende de lunes a viernes, de 6 a 12. Además, hay un número de WhatsApp donde atienden los secretarios y se pueden solicitar turnos para atención médica. Pero quien quiera hacerse un análisis puede ir de 7 a 10, sin turno previo y sin necesidad de ayuno, y con DNI. Completan un papel, bajan para sacarse sangre y, a la semana, vuelven para retirar el resultado. Si la extracción solo se enfoca en analizar a existencia de la bacteria Treponema pallidum, que provoca la sífilis, el análisis es rápido, pero, de ser posible, se le solicita un análisis más completo que lleva un poco más de tiempo.
El aumento de los casos de sífilis deja al descubierto una problemática que no se resuelve únicamente con diagnósticos y tratamientos. La falta de información, los prejuicios, las dificultades para hablar de sexualidad y la escasez de insumos preventivos conforman un escenario que exige respuestas sostenidas del Estado. Mientras desde los centros de salud y las escuelas intentan compensar las carencias con recursos limitados, la prevención sigue siendo una deuda pendiente. La motosierra también socava las políticas públicas que garantizan el derecho a la salud.

