Los jugadores de la Selección cantaron el Himno con especial emoción, un himno reducido, de un tiempo a esta parte, en los partidos, a sus últimas estrofas. Fue una forma de desahogo por la censura que se quiso imponer a la expresión de la reivindicación de la soberanía sobre las Islas Malvinas. El día previo a la semifinal, la FIFA, el FBI, la Policía de Georgia y las autoridades de seguridad argentinas e inglesas acordaron prohibir el ingreso al estadio con carteles o banderas de contenido político, con el “mapita de Malvinas”, como definió el emblema la ministra de Seguridad argentina, Alejandra Monteoliva. Un partido de fútbol no es una guerra, pero es un hecho político cargado de símbolos, imposible de reprimir, como quedó visto.
El Himno, cantado con especial enjundia por los futbolistas, duraba, en su versión original, 20 minutos. Entonces, Julio Argentino Roca —otro símbolo resucitado por estos días en nuestra ciudad—, en el año mil novecientos, dictó un decreto para reducirlo. Quitó aquellas estrofas que “ofendían” a la Corona española porque expresaban la derrota colonial como precio de la independencia y la libertad (1) y, por transitividad, a la Corona inglesa, a la que el “zorrito” (2) entregó el país, como parte esencial del autodenominado proceso de organización nacional que suponía un país agroexportador, semicolonial. El proceso, tal como era concebido por la oligarquía a la que servía Roca, requería el exterminio de los pueblos originarios (3). Por ese motivo también mutiló de la canción patria las estrofas que reconocen el valor, la participación y la lucha de los indios en la independencia argentina (4).
Del mismo modo que Roca con el Himno, Milei no quiso incomodar al Imperio con la exhibición de “mapitas malvineros”, pero, como es imposible tapar el sol con un dedo, le apareció la sábana con la inscripción indeseada que fue noticia en todo el mundo.
En el plano local, durante el fervor mundialista, en las sombras y en silencio, el oficialismo y sus aliados en el Concejo Deliberante nombraron Julio Argentino Roca a la Costanera Nébel. Ese acto simbólico es inadmisible.
Julio Argentino Roca representa el genocidio, secuestro, tortura, desaparición, crimen, prisión en campos de concentración (5), apropiación de niños de los pueblos indígenas, acontecimientos que mancharon de sangre el nacimiento de una nación oligárquica, excluyente, concebida para pocos.
Ese proceso comandado por Roca supuso la implementación de un modelo agroexportador, dependiente de Gran Bretaña, que ubicó al país como la “joya más preciada de su graciosa majestad”, “una parte del Imperio británico”, como lo definió Julio Roca (hijo) en el discurso que profirió sin pudor durante el escandaloso Pacto Roca-Runciman (6), que certificó, sin dudas, en la década del 30, esa sumisión a la Corona inglesa.
Roca lideró un país injusto, desigual, que si solo cerraba hacia afuera con el aplastamiento de todo intento de independencia como la del Paraguay (que suscitó la Guerra de la Triple Infamia), al interior solo era posible con la opresión a los trabajadores y la explotación del hombre por el hombre.
Es ni más ni menos que Joaquín V. González, ministro del segundo gobierno de Roca, quien solicitó a Juan Bialet Massé una investigación sobre la situación de los trabajadores argentinos, que se traduce en el histórico Informe sobre el estado de las clases obreras en el interior de la República, publicado en 1904. En él, el catalán denunció jornadas extenuantes de trabajo, salarios de miseria y nulas condiciones de seguridad para los trabajadores.
Así, Roca significa genocidio, colonia, explotación laboral. ¿Será esa ignominia la que quieren expresar los concejales al rendirle homenaje?
El problema más serio es que los símbolos se muestran o se ocultan, se exhiben o se censuran, porque tienen el valor de traducir sus significados en hechos concretos.
De ese modo, Roca, símbolo de la represión, el genocidio y la explotación laboral, aparece en el momento en que el despido de trabajadores municipales llega a cuatrocientos, hecho inédito y grave en la ciudad más pobre del país.
Así, el nombramiento de una avenida Roca se introduce entre las nieblas de la distracción y la creciente del río, en medio de la improvisación, la imprevisión y la falta de respuesta, en la que un temporal deja sin luz y sin agua a una ciudad, en la que los trabajadores sufren necesidades, pobreza y desempleo, y en la que la provincia pretende sancionar, con el concurso de un Congreso degradado, una “reforma previsional” que destruye a trabajadores activos y pasivos, corolario de una ley nacional de “reforma laboral” que precarizó el empleo a niveles de esclavitud propios del gobierno de Roca, aquel que explícitamente el Presidente ha manifestado como un ideal para su gobierno.
Una etapa histórica a la que Milei admira tanto como a Margaret Thatcher, responsable del crimen del hundimiento del Crucero General Belgrano durante la Guerra de Malvinas.
Si en el gobierno de Roca se quiso ocultar —con la censura del Himno— la injusticia social y la dependencia colonial, con la prohibición de la bandera de Malvinas el gobierno ¿nacional? quiso ocultar la entrega de la soberanía.
De ese modo, la sábana con la inscripción “Las Malvinas son Argentinas” ganó tanto protagonismo como el triunfo épico de la Selección, que logró postergar el tratamiento de la ley de “inviolabilidad de la propiedad privada”, que en realidad suprimiría cualquier restricción a la compra de tierras por extranjeros en cualquier sitio del país.
Otra vez la exhibición del símbolo, de la bandera/sábana, tuvo tal fuerza que incluso los legisladores habitualmente aliados al gobierno se resistieron al dictamen y pospusieron el tratamiento de la legalización de la entrega para el seis de agosto.
Hoy juega la Selección Argentina la final del Mundial y el pueblo necesita un triunfo, no como un opio para la alienación y el olvido, sino como desahogo y alegría genuina de aquellos que sufren la pobreza y el desempleo, como lo afirmó Messi, aquellos que hoy cantarán bien fuerte el Himno porque necesitan creer que vamos a poder, como la Selección, superar las adversidades para recuperar, pronto y verdaderamente, la soberanía política, la independencia económica y la justicia social.
Sergio Brodsky
(1) Algunas de las estrofas del Himno Nacional Argentino que se refieren a la derrota del Imperio español, que Roca sustrajo por considerar ofensivas a los países colonialistas, son las siguientes:
…se levanta en la faz de la tierra, una nueva, gloriosa nación
Coronada su cien de laureles y a sus plantas rendido un león…
Pero muros y sierras se sienten
Retumbar con horrible fragor
Todo el país se conturba por grito, de venganza, de guerra y furor
En los fieros tiranos la envidia, escupió su pestífera hiel
Su estandarte sangriento levanta
Provocando a la lid más cruel…
(2) El apodo que de niño se dio a Julio Argentino Roca.
(3) Había, claramente, otras posturas que contemplaban la integración de los pueblos originarios a la nueva Nación.
(4) La estrofa quitada del Himno por Roca y que alude al valor de los indios en la independencia es la siguiente:
…se conmueven del Inca las tumbas, y en sus huesos revive el ardor
Lo que va renovando a sus hijos, de la Patria el antiguo esplendor.
(5) La Campaña del Desierto significó el crimen de los pueblos originarios, el encierro de prisioneros en la Isla Martín García, que ofició como campo de concentración y muerte, el desmembramiento de las familias a través de la venta de mujeres para el servicio doméstico de familias aristocráticas, la apropiación de niños y la esclavización para las cosechas en el norte argentino de la mano de obra excedente de los cautivos.
(6) El hijo de Roca, Julio Argentino, fue vicepresidente de Justo durante la Década Infame, en la que selló el vergonzoso pacto con Runciman.


1 comentario
Hugo Rodolfo Cives
Buenas noches lectores; Sobre el articulo «La patria y sus simbolos: el himno, una calle y una sabana; escrito por el licenciado, Sergio Brodsky es desde mi visión histórica un escrito impecable. digno de ser difundido y debatido por todos aquellos que no necesariamente pensemos lo mismo: Como ex docente universitario dura te 35 años de docencia universitaria y dos veces decano de la Facultad de Ciencias de la Alimentación de la UNER nunca estuve de acuerdo desde muy joven con el pensamiento único. En este articulo hay muchos datos históricos valiosos irrefutables que nunca salieron a la luz y que gracias a los medios digitales hoy sabemos que Julio Argentino Roca fue el responsable del primer genocidio de nuestros pueblos primitivos, porque se ocultan estrofas del himno nacional y porque días atrás la ministra de seguridad Alejandra Monteoliva se refiera a Mapita de Malvinas; con una crueldad y traición a la patria que hasta ahora no lo había escuchado pero que no me extraña( se ríe de los 600 héroes) que dieron su vida por esas islas que son Argentinas, porque mientras por un lado el gobierno dice que están negociando para recuperarla sabemos con certeza que los ingleses fortalecieron su poderío militar y ya se esta explotando sus recursos. La final del mundo para mi fue el miércoles cuando le ganamos 2 a 1 a los piratas con un baile futbolistico de calidad en el segundo tiempo Por lo de hoy ante España vaya el merito a nuestros jugadores vicecampeones por poner mucha garra, convicción y corazón como lo hicieron nuestros combatientes de Malvinas, Si lo que digo no es asi que me lo desmientan con argumentes y fuentes de información al servicio de nuestra soberanía y el orgullo de ser argentinos y no a los que esconden la verdad; Felicitaciones Licenciado Brodsky por asumir con responsabilidad y conocimiento un tema de que a partir de mañana ya ningún medio lo tendrá en cuenta y sin embargo para sigue teniendo total vigencia, Cuente con mi apoyo sin anonimato Sergio, Son tiempos de jugarse y no esconderse. Los pingos se ven en la cancha y no desentenderse de hacer algo por lo nuestro. Yo respeto aunque no piense lo mismo por quienes actúan y dan la cara para defender nuestros derechos que tantos mártires costaron para conseguiros, Viva nuestra querida Argentina por sus deportistas, maestros, científicos, médicos etc y todos sus trabajadores. Gracias Sr. Director Claudio Gastaldi por publicarlo,