Los trabajadores despedidos de la concesionaria La Concorde, en Concordia, se autoconvocaron esta mañana frente a la empresa luego del cierre. Según explicó Marcelo Pérez, del Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (SMATA), la situación alcanza a unos 27 trabajadores en la ciudad, de acuerdo con la última declaración jurada correspondiente a agosto. A esto se suman empleados de otras sucursales de la firma, entre ellas Chajarí, Paso de los Libres y Posadas.
Uno de los principales reclamos es el pago de las indemnizaciones correspondientes a los despidos y la falta de comunicación con los responsables de la firma. «La mayoría de los trabajadores ya recibió las cartas documento, aunque todavía hay algunos que las están esperando», afirmó el dirigente gremial.
Mientras tanto, los empleados comenzaron a evaluar los pasos legales a seguir. La semana pasada, la firma hizo una presentación ante el Ministerio de Trabajo de la Nación y desde SMATA, junto con el abogado que los asesora, ya respondieron a ese planteo.
Atrasos salariales desde febrero
Pero el conflicto no comenzó con el cierre de la concesionaria. Los primeros problemas aparecieron en febrero, cuando empezaron a registrarse atrasos en el pago de los salarios. “Llegaron a pagar el sueldo en dos o tres veces”, aseguró Pérez, y recordó que intentaron mantener abierta la posibilidad de diálogo para encontrar una salida y preservar los puestos de trabajo.
Sin embargo, la comunicación con la empresa se fue cortando hasta llegar a la situación actual. “Estuvimos a disposición desde febrero, cuando empezamos a ver los atrasos, para poder solucionar”, remarcó
Puertas cerradas y sin respuestas
En ese marco, los trabajadores se reunieron este martes frente a la concesionaria de La Concorde, ubicada en Urdinarrain al 300, para analizar la situación y esperar alguna respuesta de los responsables de la empresa. Pero ninguno se acercó para brindar información. “Los empleados se encontraron con las puertas cerradas y cerraduras cambiadas. Había dos o tres responsables adentro pero no quisieron comunicarse con ellos”, cuestionó el referente de SMATA.
Entre los trabajadores hay personas con 23 y 24 años de antigüedad, lo que aumenta la preocupación por el cobro de las indemnizaciones, y actualmente reciben asesoramiento legal.
En ese contexto, desde SMATA comenzaron a buscar alternativas para evitar que los trabajadores queden sin empleo, y el delegado provincial inició contactos con otras concesionarias para intentar reubicar a parte del personal y sostener las fuentes de trabajo.
Finalmente, los trabajadores de la concesionaria oficial de Peugeot permanecen a la espera de respuestas sobre su situación laboral y, principalmente, sobre cuándo y de qué manera cobrarán las indemnizaciones que les corresponden.“Son muchas familias que se quedan sin trabajo y necesitamos estar presentes», concluyó Pérez.

