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La siniestra red con terminal en Washington para la destrucción de la soberanía de Iberoamérica

Nunca debemos olvidar que Donald Trump, aún derrotado en la Guerra del Golfo y también en el conflicto entre Rusia y Ucrania, en el cual le prodigó proyectiles, defensas antiaéreas y dinero, aportado por el lobby sionista, por más que diga que no es su guerra, acompañó a la OTAN en su esfuerzo bélico contra Rusia, y ahora pretende una negociación y obtener beneficios de la misma. Volviendo a nuestro país y al Cono Sur, más precisamente, déjenme contarles que, a pesar de que Fernando Cerimedo esté preso, su socio, el español Javier Negre, suele jactarse de tener una relación directa con Marco Rubio, principal impulsor reaccionario de una cantidad de maniobras destinadas a encaminar a la derecha cipaya (como la nuestra) en el poder de las naciones de Latinoamérica del modo que sea.

Por: Ricardo Monetta

28 septiembre, 2026

5:22 pm

Hasta ahora (si se deja de lado a Uruguay, cuyo gobierno «socialista», es en este sentido de una tibieza exasperante) solo se han topado con la resistencia de México y Brasil. Hasta ahora los cipayos tenían a su único baluarte en Argentina, donde Milei se traviste de «malvinero», mientras en Washington, de Eduardo Bolsonaro. Pero ahora le ha salido a Milei un competidor como «lamebotas», que es el nuevo presidente, casi trucho porque juró sin renunciar a la nacionalidad de EE. UU., en abierta violación a la Constitución colombiana, que, como él, es parte de esta ramificada red cuyo objetivo es la destrucción de las soberanías de las naciones.

Esta denuncia de La Nueva Prensa de Colombia es tan irrefutable como lapidaria. Hay que recordar que los estrategas de la campaña de Abelardo de la Espriella lideraron la primera gala hispana de la Nueva Derecha y premiaron al delincuente Fernando Cerimedo como el «mejor consultor político del año». La celebración sirvió como vitrina de una estructura transnacional que buscaba apropiarse del poder en todos los países del hemisferio, bajo el mando de la Casa Blanca. Estos estrategas digitales, dirigidos por Washington, ya operan la mayor parte de Latinoamérica a través de oscuras redes sociales. En los salones de Mar-a-Lago, dos líderes de la campaña de De la Espriella, Javier Negre y Andrés Depew, galardonaron a Fernando Cerimedo. Esto revela que los estrategas digitales ya no solo diseñan campañas sucias, sino que actúan como operadores políticos de la Casa Blanca con un plan para cogobernar con sus candidatos elegidos en Latinoamérica.

No olvidemos que Fernando Cerimedo era un consultor político argentino vinculado a la extrema derecha y creador de la Derecha Diario y el Grupo Numen. Acumula un abultado prontuario judicial internacional y está detenido en Bolivia e investigado por el intento de femicidio contra su ex amante, Nadia Beller, así como por lavado de activos y narcotráfico. También tiene una condena en Argentina por fraude y estafa, además de una investigación por corrupción dentro del gobierno de Milei. Adicionalmente, la Justicia brasileña lo acusa por su papel en el complot para causar un golpe de Estado en ese país en 2022.

Por su parte, los dos oferentes en la gala, Javier Negre y Andrés Depew, estuvieron vinculados directamente con la Casa Blanca y con la campaña presidencial de Abelardo de la Espriella.

La Hispanic Prosperity Gala fue creada por Javier Negre, por entonces socio de Fernando Cerimedo, y por Andrés Depew, relacionista público de Donald Trump y de Mar-a-Lago. El evento, que tuvo lugar en el famoso club privado de Trump, fue organizado junto a la Fundación Latino Wall Street con el propósito de «blindar» y exaltar a figuras hispanas en los EE. UU., alineada con la agenda «trumpista». Depew asumió como vicepresidente del comité de gala, mientras Negre ocupó la presidencia. El evento reunió a la élite empresarial hispana, figuras de la llamada «batalla cultural» conservadora y líderes nacionales promotores del movimiento MAGA, que es el acrónimo del lema político «Make America Great Again».

En Colombia ya se había documentado la presencia de Negre y la participación de Depew en eventos y giras de la campaña de De la Espriella, durante las cuales usó en forma ilegal logos distintivos de Mar-a-Lago y sellos oficiales del presidente y del secretario de EE. UU. (?), La gira se hizo en un avión del multimillonario amigo y financiador de Donald Trump, Dan Newlin, lo que de por sí es un aporte extranjero ilegal a la campaña, siendo esta una causal de nulidad electoral. Pero como Colombia ha sido siempre un «portaaviones fijo» de los EE. UU., nada causa asombro.

El premio al delincuente Cerimedo le fue entregado por Eduardo Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, condenado a 27 años de prisión por su papel en el intento de golpe de Estado y por liderar una organización armada tras las elecciones de 2022 y el asalto a las instituciones brasileñas en 2023. Eduardo Bolsonaro fue a Washington a pedirle a Trump que le pusiera aranceles del 50 % a las importaciones de Brasil a fin de torpedear la posible reelección de Lula, por lo que este lo calificó como «traidor a la patria». Bolsonaro (hijo) elogió a Cerimedo por su papel en la campaña de su padre al denunciar el falso fraude electoral, que, según ellos, había favorecido a Lula da Silva. Cerimedo fue investigado e imputado por la Justicia brasileña por su vinculación con la desinformación falsa para promover el golpe. Al recibir el galardón, Cerimedo, como una confesión de parte, destacó que en 2025, junto a su equipo, «ganaron» dos elecciones, refiriéndose a Bolivia y Honduras (vergonzosa, con la liberación del anterior presidente Hernández condenado a 45 años de prisión por narcotráfico). Cerimedo agradeció a Brad Pascale, siniestro personaje asesor de Trump, por creer en él y proporcionarle un equipo hecho a la medida de Marco Rubio, para enfrentar al «socialismo» en Latinoamérica.

Brad Pascale y Alexis Bruesewitz representan la cúspide de la ingeniería digital y la estrategia política del movimiento MAGA en Washington, con acceso directo a la Casa Blanca. Los agradecimientos de Negre y Cerimedo a Pascale y Bruesewitz fueron la confesión abierta de cómo se ha exportado a Latinoamérica una sofisticada tecnología de poder diseñada para capturar gobiernos en todo el continente, como ocurre ya con la excepción de Argentina, que entregó «los lienzos» de una manera humillante del vasallaje explícito.

Este modelo norteamericano opera como un engranaje preciso basado en una estricta división del trabajo, a saber: uno desarrolla la infraestructura técnica de datos en la sombra y el otro dirige la estrategia de la comunicación masiva de cara al público. Brad Parscale, quien aparece señalado en los archivos Epstein, el pederasta, como responsable del lavado de activos, es el arquitecto digital que maneja el Big Data, el software de IA (Campaign Nucleus) y la estructura masiva de datos. Por su parte, Bruesewitz es el operador político que moviliza mediante engaños a las masas en el frente público, coordinando la red de influencers lobistas para viralizar las mentiras todos los días y alterar artificialmente los algoritmos de las redes sociales.

El Big Data se refiere al manejo y análisis de volúmenes masivos de datos —tan grandes, complejos y de crecimiento rápido— que las herramientas tradicionales de software, como las bases de datos convencionales o las hojas de cálculo, no pueden almacenar, procesar y analizar de manera eficiente. Este circuito de ingeniería digital opera gracias a la conexión directa de Parscale y Bruesewitz con los más altos oficiales de la Casa Blanca. Desde allí actúan como el puente operativo entre las políticas de Washington, el financiamiento de comités de acción política (PACs) y contratos a gran escala. (Nada es gratis en este mundo), mientras les permite un blindaje que valida sus operaciones, les garantiza la impunidad política y les provee los recursos institucionales indispensables para expandir el modelo. En nuestro país, Nadia Beller, amante de Cerimedo, contó que había trabajado para la CIA durante el tiempo que vivió en EE. UU. y que él era un asesino profesional.

En este espejo regional, Fernando Cerimedo asumió el rol de Parscale como proveedor de la infraestructura invisible, desplegando granjas de bots, minería de datos, estrategias y campañas de desinformación automatizadas que alteraron los procesos electorales de varios países latinoamericanos. En paralelo, Javier Negre adoptó el papel de Bruesewitz, estratega digital de Trump desde 2016, operando como brazo mediático y fachada periodística a través de «La Derecha Diario» y su grupo de portales de desinformación e influencers asociados. Así fue como Cerimedo, a través de su empresa Numen Group, usó cuentas falsas y perfiles automatizados para inventar debates y atacar a políticos de izquierdas en redes sociales. Luego los canales digitales de Negre publicaron esas mismas tendencias como si fueran noticias reales y urgentes, logrando que una crítica inventada en Internet se convierta rápidamente en una noticia seria. Así confunden al público y manipulan la opinión de la gente en la mayoría de los países de Latinoamérica y a los hispanos de EE. UU. La filial latina de este ecosistema dejó en claro que «la batalla cultural» no es un debate de ideas, sino la franquicia transnacional de ingeniería digital, respaldada por oficiales del gobierno de EE. UU., destinada a tomar el control político de todo el continente.

Cerimedo no mentía cuando dijo que el propósito no era solo ganar elecciones, sino ayudar a que nunca más la izquierda vuelva a ser gobierno. Según los audios del Honduras Gate, Fernando Cerimedo tuvo vinculación directa con la manipulación de actas y votos, así como en la presión sobre funcionarios para impedir el recuento de voto a voto en Honduras. Marlon Ochoa, consejero electoral de ese país, señaló a Cerimedo como el principal operador del fraude electoral por instrucciones de EE. UU. y lo vinculó con el expresidente hondureño Juan Orlando Hernández, condenado primero y luego indultado por Trump, a quien calificó como el presidente en las sombras.

En Bolivia, Cerimedo estuvo en la posesión del mando de Rodrigo Paz y su gabinete junto nada menos que con Marco Rubio, secretario de Estado de EE. UU., incluida la visita del rey de España, que políticamente no decide nada. Las investigaciones han señalado su participación en la redacción de al menos dos decretos supremos y una ley, relacionada con tecnología, combustibles fósiles y tierras. Cerimedo habría contado con una línea telefónica y un correo electrónico con dominio oficial del Gobierno de Bolivia.

Luego de la detención de Cerimedo, Negre intentó desvincularse de Cerimedo y de su participación en La Derecha Diario y sus filiales. El viernes siguiente a la captura de Cerimedo, Negre concretó el traspaso de las acciones del Grupo de Cerimedo. Por su parte, el mercenario de Negre se enfrenta en España a un extenso historial de condenas civiles por difamación, multas por violar la protección de datos y una petición de prisión por parte de la Fiscalía de Madrid por un delito de integridad moral. En la Argentina, la Justicia Federal le abrió una investigación penal por intimidación pública y amenazas contra la vicepresidenta Victoria Villarruel, a quien acusaba de traicionar a Milei.

Este modelo de gobernanza impulsado por EE. UU. también ha sido instalado en Colombia, donde «La Nueva Prensa» publicará una serie de reportajes que expondrán cómo el presuntamente ilegítimo presidente Abelardo de la Espriella conformó un esquema de gobierno paralelo, con amigos y operadores políticos dirigidos por la Casa Blanca para liderar los asuntos más sensibles derivados de la crisis y la gestión del terremoto del 10 de agosto. Es decir que, ante el fracaso de los EE. UU. tanto en Oriente Medio, donde ha sido humillado por Irán, y el fracaso de la nueva ofensiva, a través de la OTAN, para debilitar a Rusia, quiere apoderarse de Latinoamérica a través, no de la invasión propiamente dicha, sino de sofisticados métodos tecnológicos, con la complicidad de algunos presidentes lacayos, como Paraguay y el especialmente traidor por enajenación de la soberanía, o sea Javier Gerardo Milei.

«Ojalá podamos tener el coraje de estar solos y la valentía de arriesgarnos juntos».

Eduardo Galeano

Fuente: Prensa Alternativa/Pájaro Rojo

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