El lago de Salto Grande, presentado por el gobernador Rogelio Frigerio como uno de los principales atractivos turísticos de Entre Ríos, suma un nuevo inconveniente en vísperas de un fin de semana largo. Esta vez, el problema en la «joya turística» de la provincia no está en los baños, en el estado de las instalaciones ni en los baches de los accesos sino en una línea de media tensión caída que bloquea el histórico Camino de los Pinos e impide circular hacia la Península de Soler.
Según la información recibida por DIARIOJUNIO, el tendido pertenece a ENERSA y es operado y mantenido por la empresa contratista SITE. La línea permanece sobre la calzada desde la tormenta del miércoles por la noche y, mientras no se resuelva la situación, el tránsito entre el camping Las Palmeras y las playas ubicadas a lo largo del camino hacia la península queda condicionado por el corte.
El inconveniente aparece en un momento particularmente inoportuno para la actividad turística. Durante el fin de semana largo, vecinos de Concordia y visitantes de otras localidades suelen acercarse a las playas y los espacios recreativos del perilago. Si el camino continúa bloqueado, no podrán acceder normalmente a esos lugares por este recorrido.
La escena contrasta con el discurso oficial sobre la recuperación del complejo turístico. El 9 de abril pasado, al inaugurar las mejoras del camping Las Palmeras, Frigerio afirmó que el predio debía «volver a ser una joya provincial para el turismo». La expresión fue acompañada por anuncios de puesta en valor y recuperación de espacios públicos.
Sin embargo, el perilago ya viene acumulando reclamos. En junio, DIARIOJUNIO publicó las quejas de bañistas por las condiciones de higiene de los sanitarios de la península de Soler, con fotografías que mostraban suciedad y artefactos inutilizables. También se han señalado problemas en el estado de los accesos a las playas y en la ruta 015 que conecta a la ciudad con el perilago, la represa y la frontera con el Uruguay.


