El operativo tuvo lugar en el puesto de control ubicado a la altura del kilómetro 141, en la localidad de Sauce de Luna (departamento Federal). Allí, personal técnico del Centro Regional Entre Ríos del organismo inspeccionó una camioneta tipo pick-up que procedía de la localidad bonaerense de Hurlingham y tenía como destino final la propia localidad de Sauce de Luna.
Al revisar el vehículo, los inspectores hallaron 156 kilogramos de pescados de mar y 44 kilogramos de mariscos. La mercadería carecía del Permiso de Tránsito Sanitario obligatorio y no presentaba ningún tipo de rotulación que acreditara su origen, fecha de elaboración ni período de vencimiento —datos indispensables para garantizar la trazabilidad del alimento desde su extracción hasta la mesa del consumidor—.
Ante la imposibilidad de certificar que el transporte, la manipulación y la conservación de la carga cumplieran con los estándares de higiene e inocuidad exigidos por la normativa vigente, el SENASA resolvió el decomiso e inmediata desnaturalización total de los 200 kilos para prevenir riesgos alimentarios en la población.
Desde el organismo sanitario remarcaron que este tipo de controles bromatológicos permanentes en los corredores viales entrerrianos buscan evitar la comercialización de alimentos de procedencia dudosa y garantizar la inocuidad de lo que consumen los vecinos.

