En efecto, placas, rosarios y figuras religiosas dedicadas a los combatientes de 1982 aparecen destrozadas y tiradas fuera del predio del cementerio de Darwin.
Las imágenes, difundidas por el canal Teletrece, muestran objetos dejados por familiares y visitantes arrojados detrás de la cerca blanca que rodea el predio, en una suerte de basural improvisado.
El motivo principal sería que muchas de las lápidas vandalizadas hacen referencia a «Malvinas», cuando los kelpers hablan de «Falkland».
Según el informe, el periodista chileno Samuel Rojas recogió testimonios que señalan que el cementerio había sido históricamente un lugar respetado por los isleños y que no se habían registrado episodios de esta magnitud, más allá de algunos hechos aislados.
Pero una explicación que también da la televisión es el momento particular de las relaciones complejas entre los gobiernos de Argentina, por los reclamos nacionales sobre el funcionamiento, por ejemplo, de la torre petrolera «Sea Lion».
Por eso, este informe que se produce en medio de las tensiones diplomáticas por la soberanía de las islas, muestra las nuevas restricciones impuestas por las autoridades locales a la exhibición de banderas y símbolos argentinos, considerados por algunos residentes como una provocación. De hecho, algunos kelpers dan su opinión y dicen: «Queremos que el gobierno argentino nos deje tranquilos«.
Pero lo concreto, es que varias tumbas fueron vandalizadas y no hay una idea clara de que puede pasar con las piezas arrojadas a una suerte de depósito a cielo abierto y, mucho menos, si el cementerio será reparado y resguardado.
Lápidas vandalizadas en el cementerio de Darwin
Los kelpers están «sensibilizados» según el informe de la televisión chilena (teletrece) por la escalada del cruce entre los gobiernos de Argentina y el Reino Unido. En especial desde que comenzó el reclamo por la explotación petrolera que llegó hasta un arbitraje invocando el Tratado del Mar por la plataforma Sea Lion.



